Cuando estuvimos en Marruecos hicimos una excursión de varios días por el desierto. A la hora de contratar una excursión en el desierto en Marruecos, hay que tener en cuenta que la mayor parte del desierto marroquí es una llanura pedregosa o hamada, por lo que si se quiere visitar un erg (zona arenosa del desierto) y disfrutar de esa idea que la mayoría tenemos del Sáhara, habrá que ir a lugares como Merzouga, donde nosotros visitamos Erg Chebbi.
✅ Consulta todos los posts de nuestra ruta por Marruecos:
- Marrakech, día uno
- Marrakech, día dos
- Desierto marroquí, primera parte
- Desierto marroquí, segunda parte
Qué encontrarás en este post:
Ruta al desierto de Marruecos (primer dia)
Montañas del Atlas
Nuestro recorrido nos llevó primero por las montañas del Alto Atlas. El paisaje es espectacular, completamente árido y con pueblecitos escondidos en el medio de las montañas. La carretera va subiendo por montes muy escarpados y merece la pena de vez en cuando pedir al conductor que pare un momento para disfrutar de las vistas y hacer fotos. El entorno se va volviendo cada vez más rojizo a medida que se avanza en el camino. Nuestra ruta nos llevó por Tizi N’Tichka, que es el paso de carreteras más alto del Atlas. Es imprescindible parar en lo alto para ver la carretera serpenteando debajo.

Ruta de las Kasbahs en Marruecos
Continuamos nuestro trayecto por la ruta de las Kasbahs. Esta que aparece en la foto es la Kasbah de Ait Ben Hadou, famosa por haber sido escenario de numerosas películas. Para llegar a ella tuvimos que atravesar un puente desde el que se pueden sacar unas fotos espectaculares. Para visitarla fuimos subiendo escalones y cuestas hasta llegar a lo más alto, desde donde se puede apreciar un paisaje precioso del pueblo cercano y del desierto que la rodea. Lo mejor es tomárselo con calma para no cansarse y no subir corriendo, y así disfrutar más del entorno.

Valle del Dades
Ya por la noche llegamos al valle del Dades, donde hicimos nuestra parada para dormir.
El valle del Dades es un paisaje realmente bonito. Hay dos cosas muy interesantes que visitar: el punto más alto de la carretera desde el que se ve todo el recorrido (una de las fotos más características de Marruecos) y los llamados “Dedos de Mono” unas formaciones rocosas cerca del pueblo de Ait Larbi.

Gargantas del Todra
Al día siguiente nos dirigimos a las Gargantas del río Todra, un angosto desfiladero de paredes verticales por el que el río se abre camino. Fue para nosotros uno de los puntos indispensables del camino; el coche pasa junto al río por el desfiladero. A nosotros nos dieron tiempo para caminar por allí, sacar fotos… también aprovechamos que no había demasiada agua para cruzar el río por unos puentes de madera y pasear por la otra orilla. En este desfiladero hay muchas personas que hacen escalada.

Tras dejar atrás las gargantas nos adentramos en el desierto. El camino se vuelve cada vez más salvaje y empezamos a cruzarnos con dromedarios. En esta zona el desierto es de piedra, no se trata de dunas de arena.
Desierto de Marruecos: Erfoud
Hicimos una parada en Erfoud un centro de extracción de fósiles, donde nos quedamos sorprendidos de la cantidad que había. Resulta difícil imaginar que lo que hoy en día es el desierto del Sáhara estuvo una vez bajo el mar y que los fósiles son los testigos de cómo ha evolucionado el mundo. Sin embargo, todavía nos sorprendió más el hecho de que si prestabas atención al suelo te ibas encontrando fósiles en las propias piedras que pisabas.
Desierto de Marruecos: Merzouga
A continuación, tras una parada corta en Rissani, continuamos hasta llegar a Merzouga, población situada junto a las dunas de Erg Chebbi.

Puesta de sol en Erg Chebbi
Allí se ofrecía la posibilidad de dormir en un campamento de jaimas en medio de las dunas o dormir en un hotel al pie de las mismas, pero nosotros nos decantamos por la última opción. Un guía nos acompañó en nuestra visita a las dunas, y pudimos disfrutar de una preciosa puesta de sol en el desierto.

En las dunas, además, si te quedas sentado y quieto el tiempo suficiente es posible ver pájaros y pequeños lagartos blancos que se pasean por allí, es muy curioso ver cómo hay muchos animalitos en un lugar tan árido.

Dicen que las noches del desierto están llenas de estrellas, pero en nuestro caso estuvieron llenas de nubes, así que… tendremos que esperar a otra ocasión. Lo que sí pudimos disfrutar fue de un amanecer despejado desde la terraza de nuestro hotel.

Desierto de Marruecos: consejos prácticos
- A la hora de contratar una excursión por el desierto es importante consultar expresamente los lugares que se van a visitar y si las entradas o pagos adicionales están incluidos en el precio para evitar llevarse sorpresas. Merece la pena informarse de los hoteles en los que se pernoctará y si la comida está incluida.
- También hay que tener en cuenta que ciertos festivos locales o nacionales pueden afectar a las visitas (cuando fuimos nosotros era la Fiesta del Cordero y algunos lugares estaban cerrados y los hoteles abarrotados).
- El desierto marroquí está mayormente compuesto por llanuras pedregosas, así que a la hora de contratar una excursión hay que fijarse si se dirige a lugares como Merzouga, donde es posible visitar la parte de dunas del Sáhara marroquí. No todas las excursiones por el desierto incluyen esta opción.
- Es conveniente escoger bien la época del año, ya que las temperaturas pueden ser extremas. Nosotros fuimos en septiembre y tuvimos temperaturas más suaves sin calor excesivo.