Desierto de Wadi Rum

Los desiertos tienen un halo mágico y especial que siempre consiguen trasladarnos a otro tiempo, a otra época más remota y aislada, como si la civilización quedase muy lejos de estos lugares inhóspitos pero cargados de belleza. Hace unos años tuvimos el privilegio de disfrutar de la paz que transmiten las dunas del desierto del Sáhara en Marruecos. Este año, en Jordania, no quisimos dejar pasar la oportunidad de sentir de nuevo esa sensación en un lugar surrealista y alejado de todo: el desierto de Wadi Rum.

El desierto de Wadi Rum, también conocido como Valle de la Luna, es tal vez todavía más particular por sus escarpadas formaciones rocosas y su arena rosada que, gracias a la lluvia caída esa mañana, presentaba un tono más rojizo, dándole al paisaje un halo marciano (no en vano aquí se rodaron películas como Marte en 2015).

La mejor manera de conocer este desierto mágico es pasar la noche en uno de los numerosos campamentos y por el día realizar una excursión en todoterreno. En el Centro de Visitantes es posible organizar excursiones para recorrer los lugares más destacados de la región.

Nosotros hicimos dos excursiones en todoterreno, una por la mañana de unas dos horas de duración y otra por la tarde de unas cuatro horas, lo que ya permite adentrarse en la zona más apartada, que cuenta con los principales puntos de interés, como los famosos arcos de piedra.

Primeras impresiones

Nuestro tour salió por la mañana de Petra, donde dejamos un clima frío y lluvioso, con la esperanza de encontrar una meteorología algo más benevolente a nuestra llegada a Wadi Rum. Nos dirigimos hacia Wadi Rum por la mítica Carretera del Desierto que acompaña una enorme tubería de agua y las vías del tren. Antes de la llegada al Centro de Visitantes nos detuvimos en el camino para observar la estación de tren de Wadi Rum, una estación de tren de la antigua línea férrea de Hiyaz, destruida en tiempos de Lawrence de Arabia. Resulta casi fantasmal encontrarse la estación de tren abandonada en medio de la nada, en un paisaje árido y con vagones que no van a ninguna parte. Tras sacar un par de fotos y curiosear un poco, seguimos nuestro camino.

Estación de tren de Wadi Rum

Primera ruta

Aunque el tiempo estaba mucho más despejado que en Petra, no nos libramos de algún que otro chaparrón, que afortunadamente nos pilló mientras estábamos en el Centro de Visitantes. Cuando por fin dejó de llover, nos subimos en los todoterrenos para empezar nuestra primera visita por el desierto de Wadi Rum.  Los vehículos utilizados eran tipo camioneta, con bancadas en la parte trasera para hasta seis personas, por lo que hicimos todo el recorrido al aire libre. En ese momento agradecimos que estuviera nublado porque en caso contrario hubiésemos pasado mucho, mucho calor…

Jeeps y los Siete Pilares de la Sabiduría

Formaciones rocosas

Ya en el momento en que nos subimos al coche, vimos a lo lejos el primer punto de interés de la visita, una formación rocosa llamada Los Siete Pilares de la Sabiduría, en honor a Lawrence de Arabia, debido a su aspecto de siete columnas. Nuestros primeros pasos del recorrido fueron dejando esta formación a la derecha.

Jeeps junto a los Siete Pilares

Las dunas

Nuestra primera parada fue para subir a lo alto de una gigantesca duna rojiza para que pudiésemos apreciar las impresionantes formaciones rocosas del desierto, que perfilaban el horizonte. Al haber nubes, la parte superior de algunas de ellas quedaba oculta, lo que le daba un aspecto más misterioso.

Tomás en el desierto de Wadi Rum

Los grabados nabateos

Tras disfrutar un rato de las increíbles vistas, nos montamos de nuevo en las camionetas y seguimos el recorrido. Algo más adelante paramos para admirar uno de los múltiples grabados nabateos y tamúdicos que se pueden encontrar en Wadi Rum, donde se aprecian perfectamente las siluetas de dromedarios (ojo, no camellos, que tienen dos jorobas) y cazadores. Junto a las rocas descansaba un grupo de dromedarios, mientras un bereber se alejaba a poca distancia para arrodillarse y rezar en la intimidad. ¿Qué más se puede pedir para sentirse inmerso en el desierto?

Petroglifos en el desierto

Continuamos la ruta y, en el medio de un desfiladero, oculta entre las rocas, aparece una tienda beduina en la que ofrecen té a los visitantes, mientras intentan venderles todo tipo de productos cosméticos, como kohl para los ojos, bálsamo de tigre, ámbar para perfumar, té, pañoletas palestinas y gran cantidad de artículos curiosos. Junto a la tienda hay una piedra en la que está tallado el rostro del famoso Lawrence de Arabia.

El destino final de este primer recorrido por el desierto de Wadi Rum fue en un campamento, donde nos esperaba una rica barbacoa. Algunos de nuestros compañeros de viaje se iban a quedar a dormir allí, pero nosotros solamente paramos a comer, siendo otro nuestro campamento para la noche. En este campamento nos esperaba una deliciosa comida preparada por los beduinos, que disfrutamos rodeados de jaimas (tiendas tradicionales del desierto) y en un ambiente auténtico.

Campamento en pleno desierto

Segunda ruta

Tras la comilona nos montamos de nuevo en los vehículos para alejarnos, esta vez hacia el norte, y realizar una ruta de toda la tarde, hasta el anochecer. La ruta nos llevó por vastas extensiones de arena rodeadas de formaciones rocosas, mientras el viento nos golpeaba la cara (a veces la arena también) y los todoterrenos serpenteaban dejando las roderas en el paisaje. En algún momento nos cruzamos con un lugareño montado en camello y ataviado con ropa para el desierto, o saludamos a otro que pasaba con una camioneta destartalada a toda velocidad. El resto del tiempo, no se ve a nadie en kilómetros a la redonda (aparte de nuestro grupo, claro está).

Los arcos

Raquel con un arco en Wadi Rum

Tras un buen rato de ruta nos detuvimos junto al impresionante puente de piedra de Kharaz, una fotogénica formación en el área de Jabal Kharaz, a la que es posible subir por uno de sus laterales (aunque en mi caso subí arrastrándome y necesité un poco de ayuda para bajar, por culpa de mi dichoso miedo a las alturas).

Arco de Kharaz
Arco de Kharaz

A muy poca distancia hay otro puente, igualmente espectacular, por lo que las vistas desde el puente de Kharaz son sobrecogedoras. No es de extrañar que este puente haya aparecido como localización en varias películas, debido a su espectacularidad y a que es extremadamente fotogénico.

Formaciones rocosas en el desierto

El fuerte

En nuestro camino de retorno hacia los campamentos, y antes de hacer nuestra última parada, nos detuvimos en una especie de fuerte en ruinas que se utilizó también como decorado en alguna película y por donde correteaban varios niños que nos miraban con curiosidad.

Fuerte en medio del desierto

Té en el desierto de Wadi Rum

Para poner un punto y final a nuestro paseo, y cuando ya estaba empezando a anochecer, nuestros guías hicieron un alto en el camino en una zona de dunas para preparar un auténtico té en medio del desierto. En un abrir y cerrar de ojos recogieron ramas, prepararon una hoguera y pusieron a calentar una enorme tetera, en la que añadieron un aromático té que luego distribuyeron entre los presentes.

Té en el desierto

Nuestro campamento

Tras tomar el té emprendimos el regreso hacia los campamentos. Nosotros nos alojamos en el Bait Ali Camp, donde dormimos en una pequeña construcción con techo de lona que contaba con baño propio y un pequeño calefactor que buena falta hizo, porque de noche las temperaturas bajaron de forma drástica.

Tras cenar en abundancia (a las 6 y media de la tarde hora jordana, 5 y media en España) decidimos salir del campamento para intentar ver las estrellas. El resultado fue bastante pobre porque estaba ligeramente nublado, y además el campamento tenía un gigantesco foco dirigido hacia el exterior que no permitía encontrarse en total oscuridad. Optamos entonces por volver al campamento y curiosear un poco por el recinto para ver qué tipo de alojamientos ofrecía, hasta que nos encontramos con unas escaleras que subían por la formación rocosa de la parte posterior del complejo. Decidimos subir, a pesar de estar muy oscuro, y esta vez sí, desde lo alto pudimos disfrutar de una preciosa bóveda celeste llena de estrellas, con el campamento a nuestros pies.

Bait Ali Camp de noche

Tras pasar un rato disfrutando del panorama de las luces de las estrellas en el cielo y de las lámparas del campamento en el suelo, bajamos de nuevo a trompicones hasta suelo seguro. Luego nos enteramos de que se podía pedir que iluminaran el camino con unos farolillos estratégicamente instalados escaleras arriba, por lo que sin duda la subida/bajada hubiera sido muchísimo más sencilla… Como bien se dice, “el que no sabe…”.

A la mañana siguiente subimos de nuevo las escaleras, esta vez ya a plena luz del día, y pudimos comprobar realmente lo altos que estábamos y la malísima idea que habíamos tenido de subir a tientas la noche anterior. Eso sí, las vistas desde arriba eran espectaculares.

Bait Ali Camp de día
Vistas desde el mirador del campamento

Consejos prácticos:

  • El Centro de Visitantes es el lugar en el que se contratan las excursiones, además de que cuenta con instalaciones como baños y tiendas. Del mismo modo, en el Centro de Visitantes es donde se adquieren las entradas para la zona protegida.
  • Puede hacer frío por la noche, por lo que se aconseja ropa de abrigo. También es necesario protegerse del sol con gafas, gorros y protector solar.
  • Durante las excursiones en todoterreno es recomendable llevar ropa que proteja del sol y del viento (al atardecer ya hace algo más de frío), una pañoleta o gorro para tapar la cabeza y algo para cubrirse los ojos y la nariz, porque los todoterrenos levantan mucha arena y puede llegar a ser muy molesto.
  • Algunos alojamientos pueden gestionar la recogida de los viajeros a su llegada, o también proporcionar información de cómo desplazarse hasta los mismos. Esto es importante, porque muchos de ellos están alejados de la carretera principal.
  • Es necesario contratar guías para acceder al desierto, puesto que es muy fácil perderse en este tipo de terrenos. Si queréis obtener más información, podéis consultar esta página sobre Wadi Rum.

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