Desierto de Wadi Rum

¿Conoces el desierto de Wadi Rum? Anímate a descubrir el paisaje de Marte en la Tierra. Visita una de las maravillas de Jordania.

Montañas en el desierto de Wadi Rum
Paisaje de Wadi Rum

Los desiertos tienen un halo mágico y especial que siempre consiguen trasladarnos a otro tiempo, a otra época más remota y aislada, como si la civilización quedase muy lejos de estos lugares inhóspitos pero cargados de belleza.

Hace unos años tuvimos el privilegio de disfrutar de la paz que transmiten las dunas del desierto del Sáhara en Marruecos.

En nuestra visita a Jordania, no quisimos dejar pasar la oportunidad de sentir de nuevo esa sensación en un lugar surrealista y alejado de todo: el desierto de Wadi Rum.

Visitar el desierto de Wadi Rum

Excursión por el desierto de Wadi Rum
Excursión por el desierto de Wadi Rum

El desierto de Wadi Rum, también conocido como Valle de la Luna, es tal vez todavía más particular por sus escarpadas formaciones rocosas y su arena rosada que, gracias a la lluvia caída esa mañana, presentaba un tono más rojizo, dándole al paisaje un halo marciano.

✓ Aquí se rodó la película Marte, por su semejanza con el planeta rojo.

La mejor manera de conocer este desierto mágico es pasar la noche en uno de los numerosos campamentos y por el día realizar una excursión en todoterreno.

✅ En el Centro de Visitantes es posible organizar excursiones para recorrer los lugares más destacados de la región.

Excursiones en todoterreno por Wadi Rum
Un grupo de todoterrenos en Wadi Rum

Nosotros hicimos dos excursiones en todoterreno, una por la mañana de unas dos horas de duración y otra por la tarde de unas cuatro horas, lo que ya permite adentrarse en la zona más apartada, que cuenta con los principales puntos de interés, como los famosos arcos de piedra.

✅ Consulta aquí todos los posts de nuestro viaje por Jordania:

Llegada al desierto de Wadi Rum

Salimos por la mañana de Petra, donde dejamos un clima frío y lluvioso, con la esperanza de encontrar una meteorología algo más benevolente a nuestra llegada al desierto de Wadi Rum.

Nos dirigimos hacia Wadi Rum por la mítica Carretera del Desierto que acompaña una enorme tubería de agua y las vías del tren.

Antes de la llegada al Centro de Visitantes nos detuvimos en el camino para observar la estación de tren de Wadi Rum, una estación de tren de la antigua línea férrea de Hiyaz, destruida en tiempos de Lawrence de Arabia.

Estación de tren de Wadi Rum
Estación de tren de Wadi Rum

Resulta casi fantasmal encontrarse la estación de tren abandonada en medio de la nada, en un paisaje árido y con vagones que no van a ninguna parte. Tras sacar un par de fotos y curiosear un poco, seguimos nuestro camino.

Primera excursión en todoterreno

Cuando por fin dejó de llover abandonamos el Centro de Visitantes. Nos subimos en los todoterrenos para empezar nuestra primera visita por el desierto de Wadi Rum.

Jeeps y los Siete Pilares de la Sabiduría
Todoterrenos en el desierto

Los vehículos utilizados son tipo camioneta, con bancadas en la parte trasera para hasta seis personas, por lo que hicimos todo el recorrido al aire libre.

En ese momento agradecimos que estuviera nublado porque en caso contrario hubiésemos pasado mucho, mucho calor…

Formaciones rocosas de Wadi Rum

Siete Pilares de la Sabiduría
Siete Pilares de la Sabiduría

Ya en el momento en que nos subimos al coche, vimos a lo lejos el primer punto de interés de la visita, una formación rocosa llamada Los Siete Pilares de la Sabiduría, en honor a Lawrence de Arabia, debido a su aspecto de siete columnas.

Nuestros primeros pasos del recorrido fueron dejando esta formación a la derecha.

Jeeps junto a los Siete Pilares

Dunas del desierto de Wadi Rum

Nuestra primera parada fue para subir a lo alto de una gigantesca duna rojiza para que pudiésemos apreciar las impresionantes formaciones rocosas del desierto, que perfilaban el horizonte.

Al haber nubes, la parte superior de algunas de ellas quedaba oculta, lo que le daba un aspecto más misterioso.

Tomás en el desierto de Wadi Rum

Grabados nabateos en el desierto

Algo más adelante paramos para admirar uno de los múltiples grabados nabateos y tamúdicos que se pueden encontrar en Wadi Rum, donde se aprecian perfectamente las siluetas de dromedarios y cazadores.

Junto a las rocas descansaba un grupo de dromedarios, mientras un bereber se alejaba a poca distancia para arrodillarse y rezar en la intimidad. ¿Qué más se puede pedir para sentirse inmerso en el desierto?

Petroglifos en el desierto
Grabados nabateos en el desierto de Wadi Rum

Continuamos la ruta y, en el medio de un desfiladero, oculta entre las rocas, aparece una tienda beduina en la que ofrecen té a los visitantes. Junto a la tienda hay una piedra en la que está tallado el rostro del famoso Lawrence de Arabia.

Rostro de Lawrence de Arabia
Lawrence de Arabia

El destino final de este primer recorrido por el desierto de Wadi Rum fue en un campamento, donde nos esperaba una rica barbacoa.

Algunos de nuestros compañeros de viaje se iban a quedar a dormir allí, pero nosotros solamente paramos a comer, siendo otro nuestro campamento para la noche.

En este campamento nos esperaba una deliciosa comida preparada por los beduinos, que disfrutamos rodeados de jaimas (tiendas tradicionales del desierto) y en un ambiente auténtico.

Campamento en pleno desierto

Segunda ruta por Wadi Rum

Tras la comilona nos montamos de nuevo en los vehículos para alejarnos, esta vez hacia el norte, y realizar una ruta de toda la tarde por el desierto de Wadi Rum, hasta el anochecer.

La ruta nos llevó por vastas extensiones de arena rodeadas de formaciones rocosas, mientras el viento nos golpeaba la cara y los todoterrenos serpenteaban dejando las roderas en el paisaje.

Desierto de Wadi Rum
Desierto de Wadi Rum

En algún momento nos cruzamos con un lugareño montado en camello y ataviado con ropa para el desierto, o saludamos a otro que pasaba con una camioneta destartalada a toda velocidad. El resto del tiempo, no se ve a nadie en kilómetros a la redonda.

Arcos del desierto de Wadi Rum

El desierto de Wadi Rum es conocido por sus arcos y formaciones rocosas espectaculares. En la ruta más larga en todoterreno, visitamos varios de ellos.

Raquel con un arco en Wadi Rum

Tras un buen rato de ruta nos detuvimos junto al impresionante puente de piedra de Kharaz, una fotogénica formación en el área de Jabal Kharaz, a la que es posible subir por uno de sus laterales.

Arco de Kharaz
Arco de Kharaz

✓ El arco de Kharaz aparece en la última película de Aladdín: aquí está la cueva de las maravillas.

A muy poca distancia hay otro puente, igualmente espectacular, por lo que las vistas desde el puente de Kharaz son sobrecogedoras.

Formaciones rocosas en el desierto

No es de extrañar que este puente haya aparecido como localización en varias películas, debido a su espectacularidad y a que es extremadamente fotogénico.

Parte superior del Arco de Kharaz
Encima del Arco de Kharaz

Fuerte en medio del desierto

En nuestro camino de retorno hacia los campamentos, y antes de hacer nuestra última parada, nos detuvimos en una especie de fuerte en ruinas que se utilizó también como decorado en alguna película.

Fuerte en medio del desierto

Té en el desierto de Wadi Rum

Para poner un punto y final a nuestro paseo, y cuando ya estaba empezando a anochecer, nuestros guías hicieron un alto en el camino en una zona de dunas para preparar un auténtico té en medio del desierto.

Té en el desierto

En un abrir y cerrar de ojos recogieron ramas, prepararon una hoguera y pusieron a calentar una enorme tetera, en la que añadieron un aromático té que luego distribuyeron entre los presentes.

Alojamiento en Wadi Rum

Tras tomar el té emprendimos el regreso hacia los campamentos. Nosotros nos alojamos en el Bait Ali Camp, donde dormimos en una pequeña construcción con techo de lona.

Bait Ali Camp de día
Bait Ali Camp

La habitación contaba con baño propio y un pequeño calefactor que buena falta hizo, porque de noche las temperaturas bajaron de forma drástica.

En Wadi Rum hay todo tipo de campamentos, desde los más sencillos en los que duermes en jaimas, hasta otros en los que duermes en una especie de cápsulas que parecen sacadas de Marte.

Campamento de cápsulas en Wadi Rum
Campamento de cápsulas

En cada campamento hay también opciones más o menos lujosas, por lo que todo dependerá de la economía de cada uno.

Tras cenar en abundancia (a las 6 y media de la tarde hora jordana, 5 y media en España) decidimos salir del campamento para intentar ver las estrellas.

Atardecer en Wadi Rum
Atardecer en el desierto de Wadi Rum

El resultado fue bastante pobre porque estaba ligeramente nublado, y además el campamento tenía un gigantesco foco dirigido hacia el exterior que no permitía encontrarse en total oscuridad.

Optamos por volver al campamento y descubrimos unas escaleras que subían por la formación rocosa de la parte posterior del complejo. Estaba muy oscuro, pero subimos igual.

Luego nos enteramos de que podíamos pedir que nos encendiesen las luces de las escaleras…

Decidimos subir y, desde lo alto, pudimos disfrutar de una preciosa bóveda celeste llena de estrellas, con el campamento a nuestros pies.

Bait Ali Camp de noche

A la mañana siguiente subimos de nuevo las escaleras, esta vez ya a plena luz del día, y pudimos comprobar realmente lo altos que estábamos y la malísima idea que habíamos tenido de subir a tientas la noche anterior. Eso sí, las vistas desde arriba eran espectaculares.

Vistas desde el mirador del campamento

Consejos para visitar el desierto

El Centro de Visitantes es el lugar en el que se contratan las excursiones. Además, cuenta con instalaciones como baños y tiendas. Del mismo modo, en el Centro de Visitantes es donde se adquieren las entradas para la zona protegida.

Puede hacer frío por la noche, por lo que se aconseja ropa de abrigo. También es necesario protegerse del sol con gafas, gorros y protector solar.

Durante las excursiones en todoterreno es recomendable llevar ropa que proteja del sol y del viento, una pañoleta o gorro para tapar la cabeza y algo para cubrirse los ojos y la nariz, porque los todoterrenos levantan mucha arena y puede llegar a ser muy molesto.

Algunos alojamientos pueden gestionar la recogida de los viajeros a su llegada, o también proporcionar información de cómo desplazarse hasta los mismos. Esto es importante, porque muchos de ellos están alejados de la carretera principal.

Es necesario contratar guías para acceder al desierto, puesto que es muy fácil perderse en este tipo de terrenos.

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2 Comments

  1. Que bonito..cualquier dia de estos me envuelvo un pañueo de esos a la cabeza y me voy para ahí a pensar y a escapar xel ruido de la ciudad.

    1. Claro! Yo lo recomiendo. Y si no, en el Sáhara en Marruecos, que vas en coche 😛

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