Excursión a Bonete e Indaiaúba en Ilhabela

Después de la excursión que te lleva a la playa de Castelhanos, la excursión a Bonete e Indaiaúba es, seguramente, la segunda excursión más popular que puedes hacer en Ilhabela. En este caso se trata de una ruta que se realiza completamente en barco, concretamente en lanchas tipo zodiac con mucha capacidad.

Excursión a la playa de Bonete
Excursión a la playa de Bonete e Indaiaúba

Esta excursión en barco recorre la costa sur de Ilhabela hasta llegar a las dos playas más famosas de esta parte de la isla: las playas de Bonete e Indaiaúba. Dos lugares paradisíacos, con arena blanca, mar transparente y todo lo que se espera de un lugar tan bonito como Ilhabela.

✅ Si no has hecho todavía la excursión a la playa de Castelhanos, te recomendamos que leas nuestro artículo al respecto.

Recorrido en Barco en la excursión a Bonete e Indaiaúba en Ilhabela

La salida se realiza desde una de las playas de la zona de Perequê, la zona comercial de la isla. Desde aquí subimos directamente a la barca desde el agua, por lo que ya nos mojamos casi de cintura para abajo.

Lancha que te lleva a la excursión de Bonete e Indaiaúba

La barca parte hacia el sur de la isla, rodeándola y pasando por delante de todas las playas situadas al sur de la llegada de la balsa. En esta zona las playas son de arena blanca y con un montón de chiringuitos que se pueden ver desde la barca.

Una vez que sale del canal de São Sebastião, continúa por mar abierto junto a la escarpada costa este de Ilhabela. El recorrido hasta la primera parada en la playa es bastante largo, se tarda aproximadamente 50 minutos en llegar.

El trayecto puede ser movidito, porque se trata de mar abierto y se puede producir mar de fondo. Nosotros, en algunos momentos, literalmente volábamos por encima de las olas. Nos pareció muy divertido, aunque reconozco que también me dio un poco de miedo.

Un hombre pasea junto a su perro por la playa
Una de las playas que visitamos en la excursión

El recorrido pasa por varios puntos geográficos interesantes, como la Ponta da Sela, donde se puede ver un faro que marca el final del canal de São Sebastião, y la Ponta do Sepituba, ya en el sur de la isla.

Esta zona de Ilhabela es famosa por la gran cantidad de naufragios que se produjeron aquí, lo que le valió el apodo de “Triángulo de las Bermudas Brasileño”. La geología de la isla, la poca visibilidad y las brújulas antiguas fueron los principales factores que hicieron que gran cantidad de barcos naufragasen aquí.

En el centro histórico hay un museo en el que te explican todo al detalle. Te contamos más del tema en nuestro artículo sobre qué hacer en Ilhabela.

Buraco do Cação

Buraco do Caçao

Aunque ya mencionamos brevemente este lugar en nuestro artículo sobre Ilhabela, es durante la excursión a Bonete cuando puedes disfrutarlo de verdad. Se trata de una enorme caverna en un acantilado de unos 80 metros de altura labrada por la fuerza de las olas.

El trayecto en barco pasa justo por delante y, según el estado del mar y las olas, te puedes acercar más o menos para verlo. Está situado en el sur de la isla, pasada ya la Ponta da Sepituba.

Si quieres verlo desde arriba, la única forma para llegar es la ruta a pie hasta la playa de Bonete. En caso contrario, solamente se puede ver desde el mar. Pero ojo: es un lugar complicadillo y peligroso, por lo que no recomendamos ir sin guía para evitar sustos.

Playa de Indaiaúba

Playa desde el barco
Playa de Indaiaúba desde el barco

La primera parada que hicimos en nuestra excursión a Bonete fue en la playa de Indaiaúba. Este lugar maravilloso tiene una zona privada, ya en la zona de vegetación, donde hay varias construcciones, pero se puede recorrer toda la lengua de arena.

Tomás pasea por la playa desierta
Tomás pasea por la playa desierta

A pesar de ser la primera parada de la excursión a Bonete, curiosamente esta playa está más lejos que la otra. Suponemos que organizaron así para dejarnos más tiempo en Bonete, una playa con más servicios.

La playa de Indaiaúba tiene aproximadamente 200 metros de extensión de arena, por lo que no incomoda demasiado el hecho de que tenga una casa privada entre la vegetación. Lo único que piden al visitarla es no acceder a esa zona, y ya está.

Camino hacia la cascada de Indaiaúba
Camino hacia la cascada de Indaiaúba

En la parte derecha de la playa mirando al mar hay una indicación para ir a una pequeña cascada. Si la sigues, llegarás a un pequeño salto de agua muy cercano al mar, rodeado de vegetación y junto a una ruta empedrada que suponemos será privada, por lo que no la recorrimos.

Cascada junto a Indaiauba
Cascada junto a Indaiaúba

Nos dejaron estar aproximadamente una hora en Indaiaúba, disfrutando de la playa y la pequeña cascada. En esta playa no hay restaurantes, chiringuitos ni otros servicios, por lo que la parada larga se hizo en Bonete.

✓ A Indaiaúba solamente se puede llegar de dos formas: por mar, o caminando más de cinco horas por una ruta en medio de la mata atlántica. La ruta es complicadilla, por lo que no recomiendan hacerla sin guía.

La playa desde arriba
La playa desde arriba

Playa de Bonete

Tras abandonar Indaiaúba, seguimos nuestra excursión a la playa de Bonete, el destino final de nuestra ruta y un lugar lleno de vida.

Al igual que en el caso de Indaiaúba, a la playa de Bonete hay dos formas de llegar: en barco, como hicimos nosotros, o directamente a pie en un recorrido de 12 kilómetros en cada dirección.

Gente disfrutando de la playa en las tumbonas
Gente disfrutando de la playa en las tumbonas

Se sabe que la playa estaba ya habitada hace mil años, pues aquí vivían sambaquieiros, los primeros moradores del litoral de Brasil. Aquí vivieron posteriormente grupos indígenas que fueron expulsados de forma paulatina durante la época colonial.

Pueblo junto a la playa
Pueblo junto a la playa de Bonete

El nombre de playa de Bonete procede de la época en la que los territorios se donaban a los colonos y aliados del gobernador. En este caso, la zona de la playa fue donada en 1608 a Antônio Bonete. Aquí se instaló una fábrica de caña de azúcar que era explotada por esclavos.

A diferencia de la playa anterior, en la que solo hay una casa privada, Bonete cuenta con la mayor comunidad caiçara de la isla.

Comunidad caiçara de la playa de Bonete

Comunidad caiçara de la playa de Bonete
Comunidad caiçara de la playa de Bonete

Los caiçaras, como ya comentamos en nuestra guía completa de Ilhabela, son habitantes de pequeñas aldeas costeras en Brasil, que mantienen sus costumbres y viven de forma tradicional, y que aquí en la actualidad viven del turismo y los visitantes que recorren las playas de Ilhabela.

La comunidad caiçara de Bonete cuenta con mucha infraestructura, por lo que hay posadas, varios restaurantes, una pequeña iglesia dedicada a Santa Verónica, cancha de baloncesto…

Iglesia de Santa Verónica
Iglesia de Santa Verónica

Pero no esperes grandes lujos, porque todo permanece rústico y auténtico, sin grandes comodidades y con calles de tierra, como tiene que ser. De hecho, hay normas sobre la recogida de basura y el comportamiento en la comunidad que deben respetarse para no perjudicar a los habitantes de la misma.

Características de la playa de Bonete

Pueblo caiçara en la playa de Bonete
Pueblo caiçara en la playa de Bonete

A la izquierda de la playa mirando hacia el mar desemboca el pequeño río Nema y aquí dejan sus barcas “aparcadas” los caiçaras de la isla. En esa misma zona, pero hacia arriba, hay un mirador que, si decides alojarte en alguna de las posadas de Bonete, puedes visitar para ver la playa desde lo alto.

Los alimentos llegan a Bonete en barco y en quad, por lo que, si estás un rato disfrutando en alguna de las tumbonas de los chiringuitos, seguro que verás merodear los quads por la arena, cargados con latas de refresco o grandes cantidades de productos. En algunos casos, algún perro simpático irá sentado como copiloto.

Un quad en la playa de Bonete
Un quad en la playa de Bonete

La playa de Bonete es una playa salvaje, hacia mar abierto, por lo que no es recomendable para hacer esnórquel y tiene grandes corrientes. De hecho, esta es una zona muy popular entre los amantes del surf.

Para que te hagas una idea de las condiciones de la playa, para volver al barco tuvieron que llevarnos en lancha porque nuestro barco no podía acercarse con seguridad a la orilla por las olas.

Una lancha en medio de una playa desierta en Ilhabela
La lancha que nos sacó de la playa

Si no te apetece quedarte todo el rato en la playa y quieres conocer un poco más los alrededores, puedes ir hasta el Poço Fundo, una zona de corrientes en el río a la que se accede atravesando la comunidad y se tarda unos veinte minutos por un camino muy sencillo. Aunque dicen que es una cascada, se trata más bien de una poza.

Cascada de Poço Fundo en Bonete
Cascada de Poço Fundo en Bonete

✓ Estuvimos en la playa de Bonete unas tres horas hasta el regreso por mar hasta Perequê, en el centro comercial de Ilhabela. El recorrido en barco a la vuelta es el mismo.

Dónde comer en la playa de Bonete

Nosotros nos quedamos a comer en el restaurante Dona Roseli, justo en primera línea de playa. Si solo vas a picar algo, puedes hacerlo en las mesas en la arena; si vas a comer un plato completo, tienes que subir a la terraza de madera del restaurante. Aquí te acompañará seguro algún perro o gato, que están viendo si pescan algo de los platos de los turistas.

Un gato en la playa de Bonete
Un gato en la playa de Bonete

Qué llevar a la excursión a Bonete e Indaiaúba en Ilhabela

Toma nota de estos imprescindibles que tienes que llevar a la excursión a las playas de Bonete e Itamandaúba:

  • Algo para el mareo: el trayecto puede ser movido si hay algo de oleaje y viento.
  • Ropa de baño, preferiblemente camiseta de manga larga para evitar los mosquitos.
  • Ropa exterior que puedas mojar.
  • Chanclas: no dejan entrar calzado a la barca, por lo que son el calzado más cómodo.
  • Protector solar: el sol quema mucho en Brasil.
  • Repelente de mosquitos, preferiblemente con icaridina y en crema.
  • Dinero en efectivo para la comida en el restaurante.

Nada más llegar a Indaiaúba nos dimos cuenta de que aquí tienes que llevar sí o sí toneladas de repelente de mosquitos, porque en caso contrario te comen vivo.

Los mosquitos de aquí, llamados borrachudos, son una especie de mosca diminuta que muerde sin piedad y cuya picadura molesta muchísimo. Te lo digo yo, que estoy escribiendo esto un mes después de la visita y todavía tengo las marcas en la piel. ¡Tómatelo en serio!

¿Qué te ha parecido nuestra experiencia en la excursión a playa de Bonete e Itamandaúba? Te la recomendamos muchísimo, porque es una de las zonas más bonitas de la isla de Ilhabela.

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