8 museos de Oslo imprescindibles: nuestra recomendación

Durante nuestra visita a Oslo, aprovechando que teníamos unos cuantos días, organizarnos para visitar la mayor cantidad de museos posible. Y es que en la ciudad hay muchísimos y de mucha calidad. Como a nosotros nos llevó un tiempo decidirnos, te dejamos aquí los museos de Oslo que recomendamos y que merece la pena visitar.

Una enorme cabeza de triceratops en el Museo de Ciencias Naturales de Oslo
Museo de Ciencias Naturales

Hay una cantidad casi insultante de museos en Oslo y elegir cuáles visitar durante una estancia de tres o cuatro días es muy complicado, ya que te será imposible visitar los más de cincuenta que hay.

Se pueden encontrar opciones de todas las temáticas posibles: desde colecciones de biblias hasta artistas contemporáneos, pasando por museos sobre teatro o sobre la cría de salmón.

Muchos de los museos, además, son gratuitos con la Oslo Pass o tienen descuentos, por lo que es muy recomendable escoger con antelación cuáles se van a visitar para organizar la ruta y los horarios y, sobre todo, para que salga a cuenta, ya que las entradas individuales suelen ser caras. Te aconsejamos que consultes nuestro artículo sobre la Oslo Pass para decidir si te merece la pena adquirirla.

Una iglesia de madera noruega en el Museo Folklórico de Oslo
Iglesia de madera en el Museo Folklórico

✓ Los museos de Oslo cambian a menudo sus exposiciones, por lo que tal vez no encuentres exactamente lo que te enseñamos aquí. Te recomendamos que consultes sus webs antes de visitarlos para saber qué hay en cada momento.

Si estás organizando una ruta por Noruega, no olvides consultar nuestros artículos sobre el país:

Visitar museos con la Oslo Pass

Aunque la ciudad tiene algún que otro museo gratis, la inmensa mayoría de los museos de Oslo son de pago. Y como todo en Noruega, los precios no son baratos… Por esta razón, nosotros adquirimos la Oslo Pass, que permite acceder a todas las atracciones de la lista en el plazo de 24, 48 o 72 horas, según la tarjeta que adquieras.

Escaleras en el interior de un barco antiguo en Oslo
El interior de uno de los barcos de los museos de Oslo

✓ Todos los museos que mencionamos aquí, a fecha de redacción del artículo, son gratuitos con la Oslo Pass.

Nosotros la adquirimos para 72 horas y le sacamos muchísimo partido, por lo que recomendamos echar un vistazo a lo que incluye para que compruebes si te interesa adquirirla. A nosotros nos salió muy a cuenta.

1. Museo Fram (Frammuseet)

Me costó mucho convencer a Tomás de que merecía la pena visitar este museo, y menos mal que me hizo caso…

El museo se divide en dos edificios unidos por un túnel. Cada uno de ellos alberga una de las dos embarcaciones espectaculares que han hecho historia por sus incursiones en los polos: el Fram y el Gjøa.

El barco Gjøa en el museo Fram de Oslo
El barco Gjøa

La exposición se desarrolla a varias alturas, subiendo por los distintos niveles junto a los laterales de los barcos y mostrando paneles informativos sobre el Ártico, el Paso del Noroeste y las expediciones polares de Nansen, Sverdrup y Roald Amundsen, así como la fallida expedición al sur de Scott.

El nombre del Fram ya lo dice todo: y es que esta palabra significa “Adelante” en Noruego.

El Fram es un barco con gran relevancia histórica porque es el navío tradicional que ha viajado más al norte y más al sur del planeta. Construido en 1892, con una longitud de 39 metros y un ancho de 11, resulta increíble pensar en lo lejos que llegó un barco de este tipo.

El barco Fram en el museo de Oslo
Tomás junto al Fram

El Fram se diseñó para cumplir un cometido muy específico que rondaba la mente de Fridtjof Nansen: quedar atrapado en el hielo al congelarse el agua a su alrededor en el Ártico y llegar flotando así hasta el Polo Norte.

Esto condicionó su estructura y su tamaño, convirtiéndolo en un navío robusto, corto y maniobrable. De hecho, el Fram pasó varios años atrapado en el hielo durante las expediciones.

Exposición de fotografías de Nansen en el museo Fram

El Fram se empleó en varias expediciones polares de los exploradores Fridtjof Nansen, Otto Sverdrup y Roald Amundsen.

De hecho, Amundsen pensaba utilizar el Fram para intentar llegar al Polo Norte; como se le adelantaron, ni corto ni perezoso cambió de rumbo y se dirigió al sur, conquistando en su expedición el Polo Sur por delante de la expedición del inglés Scott.

Un camarote del barco Fram en uno de los museos de Oslo
Uno de los camarotes en el Fram

Dentro del navío es posible observar las estancias donde desarrollaban la vida sus tripulantes, las salas de máquinas y los camarotes donde dormía cada uno, incluidos Roald Amundsen.

El Museo Fram también se le conoce como Museo de las Expediciones Polares, ya que, además de los barcos, hay una exposición muy completa en la que se narran las expediciones realizadas al Polo Norte y al Polo Sur, los objetos que llevaron, los métodos que utilizaron…

Simulación de una tormenta en el museo Fram
Simulación de una tormenta junto al Fram

A través de paneles es posible conocer a fondo la historia de cada explorador, sus hazañas, sus fracasos y sus convicciones. No solo de los que lograron sus propósitos, sino también de los que no.

Este fue el caso de la expedición de Scott, que trató de llegar al Polo Sur con trineos motorizados que se estropearon por el camino y fueron ineficaces, al contrario de la expedición con perros de Amundsen.

Una maqueta que representa la expedición de Scott al Polo Sur, con trineos mecánicos sobre la nieve
Maqueta de la expedición de Scott al Polo Sur

El Gjøa, visiblemente más pequeño que el Fram, tiene el privilegio de haber sido el primer barco que atravesó el paso del Noroeste en una expedición dirigida por Roald Amundsen. Tiene 21 metros de longitud y 7 de ancho.

A diferencia del Fram, no se construyó específicamente para llevar a cabo expediciones polares, sino que fue adquirido por Amundsen a posteriori.

El barco Gjøa dentro de uno de los museos de Oslo
El barco Gjøa

Roald Amundsen siempre vivió fascinado con la posibilidad de atravesar el paso del Noroeste y se preparó toda su vida para ello. Estudió, habló con expertos y adquirió el Gjøa en 1901, equipándolo y restaurándolo para lograr la hazaña.

En 1903 el Gjøa inició su travesía hacia el Mar del Norte, que no finalizaría hasta 1905.

  • Dónde está: el Museo Fram se encuentra en la península de Bygdøy, también conocida como “Península de los Museos”. Se puede acceder en ferri durante los meses de verano o en autobús durante todo el año. Coordenadas aquí.
  • Ideal para: exploradores amantes de la historia, de la aventura y de los barcos.
  • Página web del museo Fram

✓ El museo es gratuito con la Oslo Pass. Si no la tienes, también puedes comprar un billete combinado con el Museo Marítimo Noruego y el museo Kon-Tiki.

2. Museo de Ciencias Naturales (Naturhistorisk museum)

Fue uno de los museos de Oslo que más nos gustó. Está lleno de objetos científicos de todo tipo: desde minerales luminiscentes hasta esqueletos de dinosaurios, pasando por un fragmento de la luna y copias de los esqueletos de distintos homínidos.

Un fragmento de la Luna en el Museo de Ciencias Naturales de Oslo
Un fragmento de la Luna

El Museo de Ciencias Naturales de Oslo se divide en dos edificios, el Museo Zoológico y el Museo Geológico.

Una de las exposiciones más importantes del museo es la dedicada a la paleontología, con una enorme colección de fósiles, algunos reales y otros reproducciones. Lo primero que llama la atención al entrar es el enorme esqueleto de tiranosaurio rex, que preside la sala junto a una gigantesca cabeza de triceratops.

Una reproducción del esqueleto del tiranosaurio Rex Stan, en el Museo de Ciencias Naturales de Oslo
Esqueleto de tiranosaurio rex

Me quedé un poquito decepcionada al saber que el tiranosaurio era una reproducción, pero bueno, era igualmente impresionante. El esqueleto original pertenece al tiranosaurio conocido como “Stan”, que fue encontrado en Dakota del Sur y es uno de los más completos que existen.

Aquí te puedes encontrar un oso de las cavernas, un perezoso gigante, muestras de la evolución de las aves y las ballenas, representaciones de los primeros protomamíferos…

En la zona de antropología destaca una reproducción del esqueleto de Lucy, la Australopithecus afarensis encontrada en Etiopía en 1974.

Tomás en uno de los museos de Oslo observando el esqueleto de un homínido
Tomás junto a un homínido

Una exposición a la que no hicimos mucho caso fue a la zona de zoología, con representaciones de la fauna de Noruega. Tal vez fue porque ya habíamos visto algo similar en nuestra visita a Tromsø, o porque lo de los animales disecados no lo llevamos demasiado bien…

Y por último, una exposición que a mí me dejó fascinada es la cueva de minerales fosforescentes, que absorben la luz y luego la emiten. Con luz, los minerales parecen rocas corrientes; al apagarla, emiten brillos de distintos colores. No lo puedo evitar: ¡me encantan!

✅ No es la primera vez que vemos minerales de este tipo, puesto que los hay también en España en la Mina Rica donde se puede visitar la Geoda de Pulpí.

Tenemos que hacer también una mención especial a su tienda de regalos, llena de objetos curiosos y de fragmentos minerales chulísimos que me tuvieron entretenida un buen rato.

El Museo de Ciencias Naturales está situado en el Jardín Botánico, por lo que cuando no hay nieve tiene un atractivo más añadido.

El jardín data de 1814 y tiene aproximadamente 35.000 plantas, por lo que puedes dedicar una mañana a recorrerlo. Nosotros tuvimos que conformarnos con no resbalar por culpa del hielo…

Un esqueleto fósil de un animal de hace millones de años
  • Dónde está: situado en el barrio de Tøyen, una zona residencial del centro de Oslo. Coordenadas aquí.
  • Ideal para: los frikis de la paleontología y las ciencias naturales como nosotros, las familias con niños, los amantes de la historia de la Tierra en general.
  • Página web del Museo de Ciencias Naturales

3. Museo de Historia (Historisk museum)

Este es uno de los museos de Oslo que más ganas teníamos de visitar, ya que alberga una colección de objetos vikingos muy importante, incluido el casco vikingo más completo que se ha encontrado hasta la fecha.

En realidad, creíamos que el museo tenía solo objetos de Noruega, pero nos sorprendió ver que incluía elementos de muchos países, desde la prehistoria hasta la Edad Media.

Edificio del Museo de Historia de Oslo
Edificio del Museo de Historia de Oslo

En la planta baja hay elementos de distintas culturas a lo largo de los años, incluidos algunos elementos de países lejanos como Brasil.

También hay una colección de arte eclesiástico noruego, con objetos traídos de las iglesias de madera de Noruega.

En esta colección nos pareció brutal el techo completo de la iglesia de madera de Ål, traído y reconstruido dentro del museo. La iglesia de Ål fue una iglesia de madera del siglo XII que fue demolida en 1880. De ella quedan el techo y la puerta, así como distintos elementos que se conservan en el Ål Stave Church Museum, en el pueblo de Ål, a tres horas de Oslo.

Techo completo de una iglesia de madera de Noruega en uno de los museos de Oslo
Techo de una iglesia de madera de Noruega

✓ Hay unas pequeñas escaleras para poder subir y observar de cerca, y es sencillamente espectacular.

Tal vez uno de los elementos que más nos llamó la atención de esta parte del museo es que, junto a los objetos relacionados con la fe, hay un contador que muestra una cifra en la que los noruegos modernos depositan su fe: el importe del fondo de pensiones noruego generado gracias a las inversiones hechas con el dinero del petróleo.

Y es que, si antes en Noruega se invertía el dinero en la iglesia para garantizar el futuro en el más allá, ahora se invierte en acciones y activos para garantizar el futuro de las pensiones del más acá. Más prosaico, pero eficaz…

Exposición temporal de trajes samuráis en el Museo de Historia de Oslo
Exposición de trajes samuráis

En el Museo de Historia hay también sarcófagos egipcios que son parte de la mayor colección egipcia de Noruega. También cuentan con una exposición de objetos de culturas del Cuerno de África.

También se realizan exposiciones temporales que van rotando cada poco tiempo. Cuando estuvimos nosotros había una exposición completa de trajes samuráis de Japón, que es una maravilla por los detalles que tienen.

En una de las plantas superiores hay una colección de 15.000 monedas de oro que forman parte del oro que se sacó del país cuando los nazis invadieron Noruega y que no regresó hasta 1987.

La exposición que más nos gustó de todo el Museo de Historia es la relacionada con la era vikinga. Hay de todo: espadas, joyas, fragmentos de mallas, broches, adornos

Colección de broches vikingos que pertenece al Museo de Historia de Oslo
Broches vikingos

Aquí se encuentra el casco vikingo de Gjermundbu, el casco vikingo mejor conservado del mundo. Se encontró en una tumba de un hombre que perteneció a una élite de guerreros ecuestres.

La exposición desafía la imagen que tenemos de los vikingos, ya que no eran solo guerreros y no solo los hombres iban a la guerra. Y es que se encontró también una tumba que parece pertenecer a una mujer guerrera, que fue enterrada junto con sus armas.

También se puede observar la espada de Langeid, que tiene símbolos místicos que todavía no se sabe qué significan.

El casco vikingo mejor conservado del mundo en uno de los museos de Oslo
Casco vikingo

Aunque nosotros tenemos que confesar que fuimos sobre todo para ver el increíble casco vikingo (sin cuernos ni ninguna de esas cosas que se ven en las películas), que ha sido reconstruido para que tenga su aspecto original.

4. Museo Folklórico Noruego (Norsk Folkemuseum)

Una de las casas tradicionales del Museo Folklórico Noruego
Una de las casas tradicionales del museo

Uno de los museos más famosos de Oslo es el Museo Folklórico Noruego; un espectacular despliegue al aire libre de más de 180 construcciones tradicionales traídas de todos los rincones de Noruega y distribuidas de forma que reflejan sus emplazamientos originales.

Así, podemos ver in situ una iglesia de madera, descubrir la vida del siglo XVIII en Setesdal o ver casas típicas de Finnmark sin salir de Oslo. Hay sobre todo una gran representación de la vida rural del pasado de las distintas regiones de Noruega.

Tomás frente a una de las casas típicas que forman parte del Museo Folklórico Noruego

También hay una zona en el museo en el que se muestran edificios de la antigua Christiania (Oslo). Es como trasladarse al pasado de la ciudad a través de sus edificaciones.

El origen del museo está en su parte más antigua, que comenzó con la colección del rey Óscar II, fundada en 1881 para mostrar el interés del monarca por su país.

De la colección del rey es el elemento más bonito de todo el museo: la espectacular iglesia de madera de Gol situada en la parte alta del recinto.

Iglesia de madera de Gol en uno de los museos de Oslo
Iglesia de madera de Gol

La iglesia original de Gol data del siglo XIII y era una de las iglesias de madera que se construyeron en el país y son un elemento único del mundo.

Cuando se decidió sustituir la antigua iglesia de madera de Gol por una más moderna en 1880, la iglesia fue desmantelada y entregada al rey Óscar II, que la reconstruyó en donde está hoy en día.

Iglesia de madera de Gol

Para su reconstrucción se emplearon materiales nuevos, por lo que solo ⅓ de la iglesia es original. De hecho, la forma en la que se reconstruyó tampoco era su forma primitiva, sino que se hizo imitando la iglesia de Borgund, tal vez la iglesia de madera más famosa de Noruega.

Nosotros valoramos hacer una ruta por Noruega para ver las iglesias de madera para ver “las de verdad”, pero al ser invierno no lo hicimos por no tener la garantía de poder visitarlas por dentro y por evitar las carreteras con nieve y hielo. Por esta razón, nos hizo mucha ilusión poder ver esta, aunque sea una reconstrucción y no sea completamente original.

Iglesia de madera de Gol en Noruega

En verano, además, el Museo Folklórico Noruego se convierte en una especie de parque temático con actividades, bailes tradicionales, representaciones, y guías que se visten con ropas típicas para que te sumerjas de lleno en la cultura de Noruega.

Por ponerle una pega, en invierno pierde parte de su encanto, ya que no hay representaciones y solamente se pueden visitar las instalaciones. Al estar tan vacío, parecía más bien un pueblo abandonado.

Casa tradicional noruega

Yo reconozco que no soy la mayor fan de este tipo de recintos, pues prefiero que las cosas se conserven en su emplazamiento original, pero es una buena manera de mostrar la cultura del país en un solo lugar.

5. Museo de Kon-Tiki (Kon-Tiki Museet)

Uno de los museos de Oslo que no pensábamos visitar y que nos dejó sorprendidísimos fue el Museo de Kon-Tiki. Lo visitamos un poco de refilón porque teníamos tiempo, y al final nos quedamos en él un montón de rato.

Balsa Kon-Tiki en un museo de Oslo
Balsa Kon-Tiki

Este museo está dedicado a la vida del aventurero Thor Heyerdahl a través de las embarcaciones que utilizó en sus expediciones: la balsa Kon-Tiki y la Ra II. Con sus viajes por el océano trataba de demostrar sus controvertidas teorías sobre los contactos en la antigüedad entre civilizaciones alejadas.

La historia del viaje de Thor Heyerdahl comenzó en la isla de Fatu Hiva, cuando escuchó la historia de Tiki, un ancestro de los lugareños del que se decía que había llegado a la Polinesia desde un país lejano al otro lado del mar. Thor se empeñó entonces en que era posible llegar a Polinesia desde Sudamérica y dirigió una expedición en balsa para tratar de demostrar su teoría.

Balsa Kon-Tiki

✓ Para añadir más locura a su idea, Thor tenía pánico al agua, apenas sabía nadar y no tenía ni idea de navegación.

Así nació la balsa Kon-Tiki, una embarcación hecha de enormes troncos de madera que zarpó desde Perú en 1947 con una tripulación inexperta que nunca había pilotado una balsa de ese tipo, que por otro lado tampoco había sido probada antes de partir.

La balsa Kon-Tiki cumplió su cometido, aunque su llegada fue accidentada, puesto que se estrelló contra la barrera de coral de una de las islas.

Utensilios en la balsa Kon-Tiki

La balsa Ra II forma parte de otra de las aventuras de Thor Heyerdahl, que tuvo la idea de llegar desde Marruecos hasta el Caribe en una balsa de juncos de papiro como las usadas por los antiguos egipcios para demostrar que podía haberse producido contacto entre ambos continentes.

El aventurero basaba sus teorías en que tanto en Egipto, como en Perú se usaban balsas de juncos similares, que había pirámides a ambos lados del océano y que ambas culturas momificaban a sus muertos, por lo que según él tenía que existir una conexión.

Tras un intento fallido en 1969 con la balsa Ra, que naufragó por un fallo de construcción, hicieron un segundo intento y el Ra II llegó a Barbados en 1970 tras una travesía de 57 días.

Balsa Ra II en el Museo Kon-Tiki
Balsa Ra II

Este no fue el único intento de Thor al respecto, ya que en 1977 construyó la balsa Tigris, de 18 metros de largo, que nunca llegó a cumplir su cometido porque le impidieron el paso en Yibuti.

El museo tiene también una parte que simula las cuevas de piedra de la Isla de Pascua, con esculturas adquiridas por Thor Heyerman, junto con otras que recibió de los locales. Es una exposición muy lograda y en la que me llevé un buen susto al desviarme del camino.

✓ Es posible adquirir una entrada combinada con el museo Fram y el Museo Marítimo Noruego.

  • Dónde está: el Museo Kon-Tiki también se encuentra en la península de Bygdøy, junto con otros museos de Oslo que mencionamos en este artículo. Coordenadas aquí.
  • Ideal para: familias con niños y personas a las que les interesen las aventuras locas que llegan a buen puerto.
  • Página web del Museo Kon-Tiki

6. Museo Marítimo Noruego (Norsk Maritimt Museum)

Este museo de Oslo recorre la historia de Noruega desde el punto de vista del mundo de la navegación. Expone objetos, maquetas, elementos relativos a naufragios, barcos tradicionales…

El museo también tiene una parte dedicada a la fabricación de barcos y las técnicas constructivas en madera que se usaban para construir barcos vikingos, donde reconstruyen un barco desde cero empleando las técnicas tradicionales.

Un barco vikingo que procede del yacimiento de Gokstad en Noruega
Barco vikingo de Gokstad

De forma temporal y hasta la construcción del nuevo Museo de la Era Vikinga, también alberga un barco vikingo procedente del yacimiento de Gokstad, un enterramiento de un jefe vikingo descubierto en 1880 en el que se encontró un barco de 24 metros de longitud.

En el yacimiento encontraron varios barcos, restos de camas, telas, caballos y perros, entre otros elementos.

El barco vikingo que se expone en el Museo Marítimo Noruego es el mayor de los barcos pequeños encontrados en el yacimiento y fue restaurado en 1930 para que muestre su aspecto original.

✓ El nuevo Museo de la Era Vikinga sustituirá al antiguo Museo del Barco Vikingo y tiene fecha de apertura prevista en 2027. Por lo que hemos leído, vamos a tener que volver a Oslo solo para visitarlo, ya que albergará los tres barcos vikingos mejor preservados del mundo, junto con otros 8000 objetos de la era vikinga.

Cabina de primera clase de un barco antiguo que se conserva en uno de los museos de Oslo
Cabina de primera clase

Dentro del museo se conserva también la cabina de primera clase de un barco de 1914 que operaba la ruta entre Sandnes y Bergen. La cabina se puede visitar por dentro y refleja el aspecto que tenía cuando estaba en funcionamiento.

Tal vez el elemento expuesto que más nos llamó la atención fue un cayuco de madera de roble de 2200 años de antigüedad y que está considerado como el barco más antiguo de Noruega. Tiene casi diez metros de longitud y era un barco fluvial y costero.

Nos pareció increíble poder observar un barco tan antiguo; de hecho, está resguardado por una vitrina con sensores que suponemos medirán la temperatura y la humedad en todo momento, para poder conservarlo muchos años más.

El barco más antiguo de Noruega
El barco más antiguo de Noruega

El museo se divide en dos edificios diferentes, uno frente al otro. ¡No te despistes y visites solo uno!

7. Museo Nacional (Nasjonalmuseet)

El Museo Nacional es uno de los museos de Oslo más recientes, ya que fue inaugurado en junio de 2022 para sustituir a la antigua Galería Nacional. Otra cosa no, pero desde luego los noruegos invierten muchísimo en remodelar y ampliar sus museos…

Es una exposición gigantesca en la que, si eres amante del arte de cualquier época, te puedes perder y recorrer sin rumbo de sala en sala, admirando obras de muchísimos autores diferentes.

Museo Nacional de Oslo
Museo Nacional de Oslo

Hay más de 90 salas distribuidas en tres plantas, con unas 6500 obras de pintura, escultura, artesanía, arquitectura. También hay exposiciones temporales que van cambiando cada cierto tiempo.

A nosotros nos gusta mucho el arte, pero es cierto que se trata de un museo que puede hacerse muy denso. Nosotros lo que hicimos para sacarle el máximo partido fue ir buscando obras concretas y luego deambular por las distintas salas, prestando atención a lo que más nos entraba por los ojos.

Una de las salas del Museo Nacional de Oslo

En el Museo Nacional encontramos obras de Picasso, Rodin, Monet, Cézanne y sí, la versión más famosa del cuadro El Grito de Munch, de 1893, la que todos hemos visto alguna vez en fotografías.

✓ El Grito tiene varias versiones. En el Museo Nacional se expone la más famosa de todas, pero el Museo Munch expone otras tres más, que no se muestran nunca al mismo tiempo por seguridad.

Una de las exposiciones del Museo Nacional de Oslo
Museo Nacional de Oslo

La verdad es que nos costó encontrar El Grito: lo intentamos deambulando a ver si nos lo encontrábamos de casualidad, pero finalmente tuvimos que consultar en qué sala estaba para ir allí directamente.

En cuanto entras, ya sabes qué cuadro es: el que está permanentemente vigilado y al que no te dejan acercarte sin tener un guardia pegado a tu nuca.

Tomás dibujando en una de las salas del Museo Nacional
Tomás dibujando en el museo

El Museo Nacional cuenta con zonas interactivas en muchas de sus salas, principalmente dedicadas a los niños, aunque también tiene alguna para adultos en la que puedes pintar tú mismo y “exponer” tu obra a los demás visitantes del museo. Nos pareció buena idea para amenizar la visita al público general.

8. Museo de Vigeland (Vigelandmuseet)

Vamos a ser francos: las obras que puedes ver dentro de este museo de Oslo son principalmente los originales en arcilla de las que vas a encontrar en el parque Vigeland, sin tener que entrar al museo. ¿Por qué visitarlo entonces?

Museo Vigeland

Pues porque en este museo de Oslo podrás observar cómo se gestaron, cómo se crearon y cómo son las obras muy de cerca. El museo se abrió en 1947 y se encuentra en el espacio que fue taller del escultor Gustav Vigeland, uno de los más importantes y prolíficos de la ciudad. Encima del estudio donde trabajaba se encuentra también la que fue su vivienda.

✓ El ayuntamiento de la ciudad construyó este estudio para Gustav Vigeland a condición de que, tras su muerte, las obras pasasen a ser propiedad del ayuntamiento y el edificio se convirtiese en un museo.

Parque Vigeland en Oslo
Parque Vigeland

El museo cuenta con unas 1600 esculturas y unos 12000 dibujos realizados por el autor, aunque lo mejor de todo son los originales en yeso a escala real de las esculturas que se pueden ver en el parque Vigeland.

Una de las principales obras de Vigeland es el Monolito, con 121 figuras humanas entrelazadas y 17 metros de altura. Esta es la figura central del parque Vigeland y en el museo se puede ver el modelo de yeso de los distintos tramos de la obra.

Monolito del parque Vigeland de Oslo
Monolito del parque Vigeland

Otro de los elementos fundamentales de la obra del escultor es La Fuente, que elaboró en un primer momento para que se levantase en Kristiania. Sin embargo, la fuente de Vigeland no se levantó allí, sino que su emplazamiento fue muy discutido, hasta que se acordó instalarla como parte del parque Vigeland en 1924.

Proceso creativo de The Angry Boy, una de las obras más famosas del parque Vigeland
Proceso creativo de The Angry Boy

Una de las obras más famosas y que más curiosidad nos generó a nosotros fue el Niño Enfadado (The Angry Boy). El emplazamiento es también el parque Vigeland, pero en el museo podemos ver sus distintas fases de elaboración: la obra en yeso, el modelo en arcilla, el molde… Aquí podemos comprender cuál es el proceso escultórico para crear una obra desde cero, hasta su aspecto final.

Por alguna razón, este niño en pleno berrinche es hoy en día uno de los símbolos de la ciudad de Oslo… y no seré yo quien lleve la contraria al público, así que me llevé mi foto de recuerdo.

The Angry Boy en el parque Vigeland
The Angry Boy

No te vayas sin visitar también el parque Vigeland, que es donde se encuentran las obras definitivas en el emplazamiento final que han ocupado, y es la mayor obra de la vida del escultor. Aquí hay aproximadamente 200 esculturas realizadas con materiales como granito o bronce y fueron elaboradas a lo largo de 40 años de trabajo.

Dónde ver El Grito de Munch

Si quieres ver su versión más famosa, podrás hacerlo en el Museo Nacional, donde está expuesta de forma permanente.

Pero El Grito tiene muchas versiones… De hecho, en el Museo Munch, que también es gratis con la Oslo Pass, tienen ocho versiones de la obra. Sin embargo, no se pueden ver todas…

En el museo Munch puedes ver una pintura, un dibujo y una litografía de El Grito, que van rotando a lo largo del día. No es posible verlas todas a la vez, ya que nunca se exponen al mismo tiempo, por lo que tampoco sabes cuál vas a poder ver en el momento de tu visita.

Consejos para visitar los museos de Oslo

Sala de máquinas del barco Fram en uno de los museos de Oslo
Sala de máquinas de Fram

Casi todos los museos de Oslo cierran temprano (alrededor de las 17:00 y algunos abren sobre las 12:00, sobre todo en invierno, por lo que hay poco tiempo para visitarlos.

Te recomendamos que te hagas una ruta con antelación para saber cuáles quieres visitar y organizarlos por zonas geográficas y horario. Visitar el mismo día los que están en la península de Bygdøy, por ejemplo, te ahorrará tiempo y transporte.

Si vas a visitar unos cuantos, te compensa adquirir la Oslo Pass, porque a partir de determinado importe sale muy a cuenta. Además incluye el transporte por la ciudad, por lo que te facilita ir de unos a otros con rapidez.

Oslo va abriendo nuevos museos cada año, o cambiando las exposiciones de los antiguos, por lo que te aconsejamos que consultes la Oslo Guide para saber cuáles están abiertos cuando visites la ciudad.

¿Qué museo de Oslo te ha parecido más interesante? ¿Crees que deberíamos añadir alguno a la lista? Puedes escribirnos o dejarnos un comentario. ¡Te leemos!

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