Qué ver en Oslo en 1, 2, 3 y 4 días: ruta completa de la ciudad

Si estás pensando en visitar la capital de Noruega y no sabes cuántos días quedarte, aquí te enseñamos qué ver en Oslo en uno, dos, tres o cuatro días (o más tiempo) para que organices tu ruta sin perderte nada.

Oslo es una ciudad vibrante que, a pesar de tener 700.000 habitantes, sigue siendo abarcable y fácil de visitar, ya que las distancias son cortas y el transporte público muy bueno.

Tomás posando frente a la fortaleza de Akershus, uno de los lugares más interesantes que se pueden visitar en Oslo.
Fortaleza de Akershus

Está rodeada de bosques, a orillas de un gigantesco fiordo, y cuenta con impresionantes edificios modernos y museos de gran interés.

Vistas elevadas del fiordo
Fiordo de Oslo

Oslo es la capital de Noruega desde 1814. Es, de hecho, una de las capitales más caras del mundo debido a los yacimientos de petróleo descubiertos en Noruega en la década de los 60. Gracias a ellos, Noruega pasó de ser un país pesquero y maderero a ser una de las economías más boyantes del mundo.

✓ Para moverte por la ciudad te recomendamos que adquieras un billete de transporte de 24 horas, o también la Oslo Pass, que da acceso al transporte y a un montón de museos y monumentos. Consulta toda la información en nuestra guía para viajar a Oslo.

Cuántos días visitar Oslo

Un atardecer frente al ayuntamiento de Oslo
Zona junto al puerto de Oslo

En nuestra opinión, 3 o 4 días son perfectos para conocer mejor la ciudad de Oslo. A pesar de lo que cree la gente, Oslo tiene mucho que ver y 1 o 2 días se quedan un poco cortos para verla a fondo, aunque sí es posible ver lo más importante en poco tiempo.

Si estás programando una ruta por Noruega, te dejamos aquí más ideas:

✅ A continuación vamos a dejarte ideas para organizar tu ruta por Oslo en función de los días que tengas disponibles:

Qué ver en Oslo en 1 día

Fachada del ayuntamiento de Oslo
Ayuntamiento de Oslo

Si solo tienes un día para conocer Oslo, en este caso te recomendamos que hagas la siguiente ruta:

Por la mañana conocer por fuera el barrio de Bjørvika con la Ópera, la Biblioteca y el museo Munch, la zona de Oslo Central Station con las esculturas del Tigre y el Martillo, la Catedral, Karl Johans, la zona de la fortaleza de Akershus, el puerto y el ayuntamiento de Oslo. Puedes hacerlo con un free tour, como hicimos nosotros, para que te cuenten más detalles de lo que estás viendo.

Por la tarde puedes visitar el interior del Ayuntamiento de Oslo o el interior del castillo de Akershus.

Qué ver en Oslo en 2 días

Interior de la biblioteca pública de Oslo, con gran cantidad de libros y modernas escaleras.
Biblioteca Pública de Oslo

✅ Si tienes dos días para conocer Oslo, te recomendamos que hagas lo siguiente:

Primer día: Conocer la zona de Oslo Central Station, Karl Johans y el Parlamento, la Catedral de Oslo, entrar en la Biblioteca Pública y subir a la Ópera y visitar por la tarde la maravillosa Biblioteca Nacional.

Te recomendamos que cenes en Mathallen y des un paseo por Damstredet. Recomendamos que hagas un free tour para conocer de primera mano la zona centro.

Segundo día: visitar el castillo de Akershus, el interior del Ayuntamiento de Oslo y el parque Vigeland.

Qué ver en Oslo en 3 días

Esculturas en el exterior del Ayuntamiento
Exterior del Ayuntamiento de Oslo

Primer día: visita la Catedral de Oslo, pasa por los edificios del Parlamento Noruego, el Teatro Nacional y el Palacio Real, visita los alrededores de la Oslo Central Station y callejea por Bjørvika, donde están la Ópera, la Biblioteca y el Museo Munch. Puedes subir al techo de la Ópera o al último piso del museo para ver las vistas del fiordo. Puedes cenar en Mathallen.

Un tranvía recorre la ciudad de Oslo

Segundo día: visita la Biblioteca Nacional, el Museo de Historia y el parque Vigeland. Puedes acabar el día recorriendo el barrio de Kampen. Te recomendamos que cenes en el mercado Oslo Street Food.

Tercer día: accede al interior del Ayuntamiento de Oslo y el castillo de Akershus. Visita alguno de los museos de Bygdøy, como el museo Folklórico Noruego o el museo Fram. Si vas a estar tres días en Oslo, te recomendamos que adquieras la Oslo Pass.

Qué ver en Oslo en 4 días

Imagen del Palacio Real por la noche, con un hombre haciendo contraste con las luces.
Palacio Real de Oslo

Primer día: Te recomendamos que empieces la ruta con un free tour en el que te enseñen la zona del puerto, el ayuntamiento, Akershus, la Ópera de Oslo (no te olvides de subir al techo), Karl Johans, el Martillo y el Tigre, el Parlamento, el Palacio Real…

Al atardecer puedes visitar el cementerio donde se encuentra la tumba de Munch. Puedes cenar en uno de los restaurantes del centro o acabar el día en el animado barrio de Grünerløkka.

Segundo día: Visita el castillo de Akershus, el interior del Ayuntamiento de Oslo y el Museo Nacional para ver El Grito. Te recomendamos que cenes en Mathallen y des un paseo por la calle de casas de madera de Damstredet.

Calle de Damstredet en Oslo, una de las pocas calles con casitas de madera.
Damstredet

Tercer día: visita el Museo de Historia para ver restos de iglesias de madera y objetos vikingos. Vete hasta la Biblioteca Nacional para ver los frescos del techo. Recorre el parque Vigeland y vete hasta el barrio de Kampen para ver sus casitas de madera. Puedes cenar en el mercado Oslo Street Food.

Cuarto día: visita los museos de Bygdøy: el museo Fram, el Kon-Tiki, el Museo Marítimo y no olvides que en el Museo Folklórico se encuentra la única iglesia de madera que se puede ver en Oslo. También puedes aprovechar y pedir cita para disfrutar de una sauna en el fiordo. Si no te apetece ver tantos museos, puedes dar un paseo en barco para ver el paisaje.

Ruta completa con todo lo que ver en Oslo

Dicho lo dicho, como suponemos que querrás hacer tu propia ruta, te dejamos una descripción detallada de todo lo que puedes hacer en Oslo, para que organices tu ruta personalizada.

Barrio Bjørvika

La Biblioteca Pública de Oslo, la Opera y el Museo Munch en el barrio de Bjørvika
Biblioteca, Ópera y museo Munch

Si hay una zona que tienes que visitar sí o sí, es el barrio de Bjørvika, en la zona portuaria junto al fiordo. Lo que antes de los años 90 era una zona portuaria de carga y descarga, hoy en día es una zona cultural al aire libre, con muchos de los puntos de interés más importantes que ver en Oslo.

En esta zona también destacan los edificios del Barcode, un conjunto de 12 edificios que sobresalen en el paisaje de Oslo y que fueron diseñados para aparentar un código de barras.

Edificios de la Biblioteca y la Ópera de Oslo, dos de los lugares más emblemáticos del barrio de Bjørvika.
Biblioteca y Ópera de Oslo

De hecho, el Barcode es lo primero que llama la atención de la ciudad en cuanto llegas en tren desde el aeropuerto. Hay también otras construcciones modernas como el Akrobaten, un puente peatonal de acero y vidrio que a mí me recuerda un poco a una grúa de obra.

En el barrio de Bjørvika hay tres edificios fundamentales:

  • Museo Munch
  • Ópera de Oslo
  • Biblioteca de Oslo

El Museo Munch

En el museo Munch, inaugurado en 2021, te puedes sumergir por completo en la obra del pintor noruego. El diseño del edificio es del arquitecto español Juan Herreros.

El edificio del Museo Munch creó mucha controversia debido a su diseño oscuro y gris, por el que se ganó el apodo de “chimenea de Oslo”, aunque acabó entrando en el corazón de los ciudadanos y ahora es un icono más de la ciudad.

✓ Está incluido en la Oslo Pass.

Aunque no te interese el arte, puedes subir a la última planta del museo, donde se encuentra la cafetería, porque ahí tendrás unas vistas espectaculares del fiordo.

Ver el Grito de Munch

Si visitas Oslo, seguro que querrás aprovechar la oportunidad de ver el cuadro más famoso de Munch: El Grito.

Como contamos en nuestro artículo sobre los museos de Oslo imprescindibles, en el Museo Munch hay tres versiones de El Grito que se van rotando cada poco tiempo y no se exponen nunca juntas, por lo que no puedes verlas todas a la vez.

La versión más famosa, sin embargo, no se encuentra aquí, sino que está en el Museo Nacional, por lo que tendrás que buscarla entre infinidad de salas con obras de muchos otros artistas. Pero no te preocupes, sabrás encontrarlo porque está todo el tiempo vigilada por un guardia de seguridad.

Ópera de Oslo

Voy a ser completamente sincera: cuando vi la Ópera de Oslo de lejos, no me dijo mucho. Después de haber visto la Ópera de Sídney, esta no me parecía tan espectacular.

Un hombre camina sobre el techo de la Ópera de Oslo, hecho de mármol blanco de Carrara.
Techo de la Ópera de Oslo

En cuanto me acerqué y empecé a subir hacia su techo, me quedé alucinada por la infinidad de perspectivas del edificio. Ahora puedo decir que me encanta y me parece un imprescindible de la ciudad.

La Ópera de Oslo se inauguró en 2008 y está cubierta por mármol de Carrara, con un estilo que emula los icebergs o los témpanos que salen del mar y chocan con la orilla. De hecho, el mármol que asciende hasta formar el techo comienza justo en la orilla, emergiendo del agua.

Perspectiva del edificio de la Ópera de Oslo
Ópera de Oslo

Lo más espectacular del edificio de la Ópera es, sin duda, subir hasta la azotea por uno de sus laterales. Es una cuesta un pelín inclinada, pero bastante accesible y las vistas alucinantes compensan el esfuerzo.

Es posible acceder a la zona de servicios para ver el interior, aunque si quieres ver los auditorios en madera de roble tendrás que hacer una visita guiada o asistir a un espectáculo. Si tienes tiempo, puede ser buena idea reservar un tour guiado por el interior. No son baratos, pero bueno, nada en Oslo lo es… Tienes la información en este enlace.

Si no quieres entrar, también puedes curiosear desde fuera, ya que las paredes son enormes ventanales de vidrio que permiten ver el interior.

Escultura She Lies

Vistas sobre el fiordo desde la Ópera, con un crucero en el puerto y la escultura She Lies en medio del agua.
Escultura She Lies

Frente a la Ópera de Oslo seguro que te va a llamar la atención un artilugio extraño que flota en el agua: se trata de la escultura She Lies, de la artista Monica Bonvicini.

Es una obra hecha con acero inoxidable y cristal, que flota sobre una balsa de hormigón.

La escultura está diseñada para moverse y cambiar con las mareas y el movimiento del agua, por lo que no siempre presenta el mismo aspecto. Si tuviese que definirla, diría que en ocasiones parece un iceberg y en otras, un barco velero. Nos pareció muy, muy curiosa.

Biblioteca Pública de Oslo

Otro de los edificios modernos e impresionantes de Bjørvika es la Biblioteca Pública de Oslo. Está situada junto a la Ópera y es un edificio que llama la atencioón por su diseño exterior, aunque hay mucho más, ya que contiene sala de cine, recinto de conferencias, zona para teletrabajo, zonas infantiles, cafetería…

Techo de la Biblioteca Pública de Oslo, con un formato pentagonal.
Techo de la Biblioteca Pública de Oslo

Te recomendamos que entres y vayas subiendo por las escaleras mecánicas, planta por planta, para poder admirar el techo, la decoración, la estructura interna

En la última planta las vistas hacia el fiordo son espectaculares. El acceso a la biblioteca es gratuito.

Tal vez una de las salas más llamativas de la Biblioteca de Oslo es la Biblioteca del Futuro; un proyecto creado en 2014 por Katie Paterson y que finalizará en 2114.

Biblioteca del Futuro, un proyecto dentro de la Biblioteca Pública de Oslo hecho en madera y que albergará las obras del futuro.
Biblioteca del Futuro

Aquí se custodiarán cien obras del futuro, que se imprimirán en papel de un bosque creado para tal fin. Mientras tanto, los manuscritos permanecen a la espera en esta sala, hecha también de madera del bosque.

Esta sala se encuentra en la última planta de la biblioteca y está orientada hacia el bosque. Está hecha de 16.000 piezas de madera y tiene cien cajones de vidrio para albergar los manuscritos, uno cada año.

Saunas de Oslo

Las saunas en el fiordo de Oslo, frente a los edificios de uno de los barrios más modernos de la ciudad.

Uno de los elementos más curiosos que te vas a encontrar frente a la Ópera es el pintoresco conjunto de saunas. Aquí vienen tanto locales, como turistas, para disfrutar del calorcito y luego darse un buen chapuzón en el agua helada del fiordo. Solo necesitas un par de toallas, un bañador y una botella de agua.

Hay varias saunas y cada una tiene su aspecto característico, por lo que te recomendamos que les eches un vistazo aunque no quieras entrar.

La Ópera de Oslo y el Museo Munch desde las saunas del fiordo.

Si quieres reservar una sesión en la sauna, puedes intentar hacerlo directamente allí, o también en la web de la Asociación de Saunas de Oslo. Puedes reservar una sauna privada, un acceso para una hora concreta o un ritual de sauna.

En la web puedes echar un vistazo a las saunas que pertenecen a la asociación: de las más elegantes a las más alternativas y rústicas, hay para todos los gustos.

Escultura del Martillo frente a la Oslo Central Station

Escultura del martillo situada frente a la Oslo Central Station.

Esta escultura se levantó para recordar a las víctimas de la Segunda Guerra Mundial. En Noruega hubo varios grupos de resistencia, y se fusiló a los que se rebelaron en la fortaleza de Akershus. Los nombres se pueden ver en la placa metálica sobre la roca de la obra.

Para apreciar bien el significado de la obra, tienes que darle la vuelta y ver todas sus perspectivas, ya que el martillo en realidad está rompiendo una esvástica, y eso solamente se ve desde una de las esquinas.

Martillo rompiendo la esvástica en Oslo

El Tigre

Frente a la Oslo Central Station también se encuentra una de las obras más famosas de la ciudad: una escultura de un tigre, realizada en el año 2000 para celebrar el mil aniversario de Oslo.

Tras consultar a los ciudadanos, que eligieron el tigre para que los representase, se elaboró esta obra en bronce que tiene cuatro metros y medio.

La escultura de un tigre que representa a los habitantes de Oslo adorna la plaza frente a la estación central de la ciudad.
Escultura de El Tigre al fondo de la plaza

La razón por la que los ciudadanos escogieron un tigre para representarlos se debe al sobrenombre de la ciudad, conocida como “Ciudad del Tigre”. Este apodo le viene de un poema de 1870 de Bjørnson, en la que el tigre representaba una ciudad llena de peligros, al contrario que el caballo, que representaba al campo, seguro y noble.

El apodo perduró en el tiempo y los ciudadanos lo llevaron con orgullo, cambiándole el significado y eliminando la connotación negativa.

Calle Karl Johans

La principal calle de Oslo es también un atractivo en sí misma y un lugar que tienes que visitar. Su nombre hace referencia al rey Karl III Johan, rey de Noruega y de Suecia.

Calle de Karl Johans, la avenida principal de Oslo.
Karl Johans, la calle principal de Oslo

La calle Karl Johans está compuesta por varios tramos que formaban parte de calles antiguas independientes y que se acabaron uniendo en una sola.

Pasa por varios puntos de interés muy importantes, como el Palacio Real, el Parlamento o la Universidad y el Teatro Nacional. Para llegar desde la Oslo Central Station hasta el Palacio Real, no hay más que seguir Karl Johans.

Junto a Karl Johans se instala también el mercado de Navidad de Oslo, que es precioso y es una experiencia increíble si visitas Oslo en Navidad.

Parlamento Noruego o Stortinget

Parlamento Noruego de Oslo
Parlamento Noruego

El edificio del Parlamento Noruego situado en Karl Johans es sede de la Asamblea Nacional desde 1866.

Es un edificio grandioso de ladrillo amarillo, diseñado por el arquitecto sueco Emil Victor Langlet con una estructura semicircular donde se celebra el hemiciclo, que casi recuerda más a la estructura de un teatro.

Aquí se tomaron decisiones tan importantes como la creación del Fondo Nacional del Petróleo, el actual Fondo Nacional de Pensiones. El excedente de las extracciones de petróleo se guardan como hucha para las pensiones y ese dinero se invierte en bolsa y en deuda externa.

Parlamento de Oslo de noche, con las luces iluminadas que contrastan con la oscuridad.
Parlamento de noche

También se votó aquí la ley de transparencia, por la que cualquier persona del país puede saber lo que gana su compañero de trabajo o su vecino de al lado. Esto se hizo para promover la igualdad de oportunidades.

Frente al edificio del Parlamento se instala durante la Navidad el mercado navideño y la zona se convierte en un rincón lleno de magia.

Nuestro consejo: visítalo de día y de noche, porque el ambiente es completamente distinto y es muy bonito de las dos formas.

Palacio Real

El Palacio Real de Oslo, una de las residencias oficiales de la casa real noruega.
Palacio Real

Es una de las residencias oficiales de los reyes. Se construyó como residencia para el rey Karl Johan, el que da nombre a la calle. Fue inaugurado en 1849.

Está ubicado en una colina elevada sobre Karl Johans, la Bellevue, en una zona accesible a pie.

En el Palacio Real se hace un cambio de guardia todos los días a las 13:30. Es muy sencillito, algo muy breve, pero si te encuentras cerca puedes pasarte a verlo.

El Palacio Real se puede visitar en verano, con visitas guiadas, aunque permanece cerrado en invierno. Puedes comprar las entradas en el Oslo Visitor Centre.

Teatro Nacional

Una estatua frente al Teatro Nacional de Oslo cerca de la calle Karl Johans.

Está situado muy cerca de la Universidad de Oslo, que alberga junto a la calle Karl Johans la Facultad de Derecho. Fue inaugurado en 1899

Por lo que nos contaron durante el free tour por Oslo que hicimos, en un primer momento la universidad no quería que instalaran un teatro en ese lugar, para evitar distraer a los estudiantes. Por esta razón, impuso varios requisitos:

  • Que la fachada no estuviese frente a frente con la universidad.
  • Que no estuviese en línea recta con el Parlamento, para no robarle relevancia.

Frente al Teatro Nacional hay dos enormes estatuas que representan a dos personajes fundamentales del entorno cultural: el poeta Bjørnson y el dramaturgo Henrik Ibsen, el autor de “Casa de Muñecas”.

Catedral de Oslo

Torre de la Catedral de Oslo

La catedral del Salvador de Oslo data del siglo XVII y es parte de la diócesis luterana, religión mayoritaria en Noruega. Se encuentra en Stortorvet, la antigua plaza del mercado en la que en verano se pueden adquirir flores y fruta y verdura.

La iglesia pasó por varias reformas alrededor de 1850 y 1950, aunque conserva su retablo de 1700, púlpito de 1699 y órgano de 1727, además de la pila bautismal, parte de su interior barroco original.

Órgano barroco de la catedral de Oslo junto al techo decorado.
Órgano de la catedral de Oslo

Aunque la catedral era de estilo barroco, se trata de un barroco diferente al que se puede observar en otros países, ya que en Noruega se desarrolló un estilo específico, con su base en formas decorativas que imitan el acanto.

No es la típica catedral a la que estamos acostumbrados en países como España o Francia, que son más opulentas y grandiosas, pero es muy bonita por dentro. La entrada es gratuita.

Cuando la visitamos nosotros, la orquesta estaba ensayando en el medio de la catedral y pudimos disfrutar durante un rato de su música. Fue verdaderamente mágico.

Interior de la catedral de Oslo
Interior de la catedral de Oslo

En la Catedral de Oslo se celebran a menudo conciertos de órgano, festivales de música eclesiástica y otros eventos que puedes consultar en su página web.

Alrededor de la Catedral de Oslo hay un pequeño mercado bajo soportales que es muy pintoresco y en el que merece la pena curiosear, conocido como Basarhallene, que data de 1850 aproximadamente.

Aunque antiguamente se usaban como carnicerías, las pequeñas tiendas fueron renovadas en la década de los 60 y ahora puedes encontrar cafeterías, tiendas de antigüedades o artesanía.

Un mercado de frutas bajo soportales junto a la catedral de Oslo.
Mercado junto a la catedral de Oslo
  • Si quieres conocer la catedral catlolica de Oslo, tienes que visitar la Catedral de San Olaf. No es muy grande y su aspecto es similar al de la catedral luterana.
  • La mezquita Central Jam-e de Oslo se encuentra en Åkebergveien, en el barrio de Grønland. Es una de las mayores de Noruega, con capacidad para 700 personas. Si tienes tiempo, échale un vistazo a la fachada, porque es espectacular.

Monumento de las Rosas de Hierro (Iron Roses)

Monumento hecho de rosas de hierro frente a la catedral de Oslo, que recuerdan a las víctimas del atentado sufrido por la ciudad.
Rosas de hierro frente a la catedral

Este monumento situado junto a la Catedral de Oslo representa un conjunto de rosas de hierro, además de un corazón rojo que las acompaña. Fue creado para recordar a las víctimas del atentado del 22 de julio de 2011, cuando fallecieron 77 personas. Tras el ataque, la gente depositó rosas junto a la catedral.

Para honrar este momento, los artistas Tobbe Malm y Tone Karlsrud contactaron en 2019 con herreros de distintas nacionalidades, que regalaron estas rosas de hierro a Noruega.

Puerto de Oslo

Atardecer desde el puerto de Oslo, en el fiordo.

Frente a la plaza del ayuntamiento o Rådhusplassen se encuentran los muelles del puerto. Desde aquí sale también el ferri que va a la península de Bygdøy, donde se encuentran algunos de los museos de Oslo más importantes y el palacio de recreo de Oscarshall, y que es también una zona residencial con enormes casas lujosas que merece la pena ver, además de amplios bosques y parques.

✓ El ferri a Bygdøy funciona de marzo a octubre. El resto del año hay que ir en autobús, con la línea 30.

El muelle de Honnørbrygga se construyó para recibir a los visitantes importantes que llegaban a Oslo por mar.

En el puerto está también la escultura Dykkaren, que representa a un buzo mirando hacia el mar con los brazos cruzados, como si estuviese a punto de lanzarse al agua.

Escultura de un buzo mirando al mar en el puerto de Oslo.

En esta zona se puede ver, además, una campana de 1949 sostenida entre dos mástiles que formaba parte del conjunto de campanas del ayuntamiento y que se retiró porque no estaba afinada con las otras 48. Aquí tiene un nuevo hogar desde agosto de 2020 y también una nueva vida, que recuerda su pasada importancia.

Cerca del puerto también se encuentra el barrio de Tjuvholmen. Era antes uno de los barrios más peligrosos de Oslo, pero hoy en día se ha convertido en uno de los más modernos y exclusivos gracias a su arquitectura, los puentes de madera y canales de agua.

Tiene un montón de restaurantes, aunque esta zona es muy cara, así que hay que tenerlo en cuenta.

Ayuntamiento de Oslo

Sala del interior del Ayuntamiento de Oslo, llena de murales impresionantes.
Interior del Ayuntamiento de Oslo

El ayuntamiento de Oslo se encuentra frente al mar, en el barrio de Pipervika, en el centro de la ciudad.

El Ayuntamiento de Oslo empezó a construirse en la década de los 30, aunque su construcción se paralizó con la invasión nazi y se retomó a posteriori, por lo que no se terminó hasta 1950.

Es un edificio con un aspecto soviético, muy sobrio y austero por fuera, aunque en el interior cambia por completo. Destacan sus dos enormes torres gemelas, de más de 60 metros de altura, y el maravilloso reloj astronómico situado en medio. La torre Este alberga un conjunto de 49 campanas, silenciado cuando nosotros visitamos Oslo por estar la torre en obras.

Las dos torres del Ayuntamiento de Oslo, hechas en ladrillo rojo, y el reloj astronómico.
Torres del Ayuntamiento de Oslo

Las salas del Ayuntamiento de Oslo están llenas de murales con colorido y mucha luz. Los murales representan distintos momentos históricos, desde la idea de libertad nacida durante la Revolución Francesa hasta motivos de la historia de Noruega, pasando por las actividades de la ciudad, el campo y las estaciones del año, o la ocupación de Noruega durante la Segunda Guerra Mundial.

Además de las paredes, destacan también los techos, de madera de roble, y los suelos, de mármol. Recorrer las distintas galerías del Ayuntamiento de Oslo es para nosotros uno de los imprescindibles de la ciudad.

Mural del Ayuntamiento de Oslo

Hay que destacar la Rådhushallen o gran sala, con un gigantesco mural sobre la entrada que muestra la industria noruega, y la Sala de Banquetes, con paredes empapeladas con papel pintado damasco.

El exterior tampoco se queda corto, ya que las paredes están decoradas con representaciones de la mitología noruega y la parte frontal del edificio que da a la plaza tiene seis estatuas que representan a los obreros que construyeron el edificio.

Reloj astronómico del ayuntamiento de Oslo
Reloj astronómico del ayuntamiento

En el Ayuntamiento de Oslo se celebran muchas bodas civiles, en las que los novios y los invitados suelen ir vestidos con el traje típico tradicional, el bunad.

Las bodas se celebran en la Sala Munch, nombrada en honor al pintor. Cuando fuimos a visitar el ayuntamiento, estaban a punto de celebrar una boda allí y nos encantó poder ver los trajes de cerca.

Una de las salas del Ayuntamiento de Oslo.

✓ Los bunads son trajes carísimos que no todo el mundo se puede permitir, por lo que se utilizan en eventos especiales como las bodas o en la celebración del Día de Noruega.

Es posible entrar al ayuntamiento de forma gratuita, pasando unos controles bastante estrictos al más puro estilo aeropuerto, con detector de metales y revisión de bolsos y mochilas.

Una de las salas del Ayuntamiento de Oslo

En este edificio se celebran cada año los premios Nóbel de la Paz. Se escogió Oslo por decisión de Alfred Nobel. Como antes Noruega y Suecia estaban unidas, pero había grupos independentistas, trató de paliar así los ánimos de independencia.

Fortaleza de Akershus

Una de las entradas a la fortaleza de Akershus, el castillo en medio de Oslo.
Entrada a la Fortaleza de Akershus

La fortaleza y castillo de Akershus es uno de los elementos más predominantes del paisaje de Oslo debido a su posición en una zona alta cerca del puerto, en la península de Aker. Se construyó alrededor del 1300, cuando Oslo pasó a ser capital de Noruega con el rey Haakon V Magnusson.

En el siglo XVII el rey noruego-danés Christian IV realizó reformas para convertir el castillo medieval en un palacio renacentista. También extendió de forma notable la fortificación.

Interior de la fortaleza

Durante los siglos XVIII y XIX se fue deteriorando, hasta que fue restaurado a mitad del siglo XX.

El castillo de Akershus, en el interior de la fortaleza, fue la antigua residencia de los reyes. En el interior de la fortaleza también se puede visitar el Museo de la Resistencia, el Museo de Defensa y el centro de visitas.

Sala de los banquetes del castillo de Akershus.
Interior del castillo de Akershus

✅ Es posible recorrer el castillo por tu cuenta, visitando las siguientes zonas:

  • El ala oeste, donde estaba la cocina la sala del alguacil, un pasillo que unía el ala norte y la sur y una sala que hacía funciones de escuela.
  • Las mazmorras, una parte del castillo con cuatro calabozos.
  • El mausoleo real, donde descansan los restos de varios miembros de la realeza: Haakon VII, la reina Maud, Olav V, la princesa Martha, Haakon V, la reina Eufemia de Rügen y Sigurd el Cruzado.
  • La iglesia, que funciona como tal desde el siglo XVI. El altar es de estilo barroco nórdico, así como el púlpito y la pila, aunque el resto es todo restauración posterior.
  • La torre Vaghalsen, que son los restos de un torreón del castillo durante el medievo.
  • El ala este, que es la entrada principal y sirvió como zona de almacenaje.
  • La sala de Christian IV, en estilo barroco nórdico. Estuvo dividida en estancias más pequeñas que se utilizaban para alojar a los reyes en sus visitas. Hoy en día es sala de recepciones.
  • Cámaras reales, que se utilizan en la actualidad para representaciones gubernamentales. Su decoración original no se ha mantenido.
  • La sala Romerike, en la que se dice que se aparecen los espectros de los granjeros de Romerike que restauraron el castillo tras un incendio en 1527. Es la actual sala de banquetes.
  • La sala Margrethe, en el ala norte, la zona más antigua.
  • La sala de Olav V, que ardió en su totalidad y fue restaurada en el siglo XX. Era la gran sala del castillo medieval.
Una de las salas del castillo de Akershus

Biblioteca Nacional de Noruega

Además de la biblioteca de Oslo que está situada en el barrio de Bjørvika, en la ciudad también se puede visitar la Biblioteca Nacional de Noruega, ubicada en Solli Plass. Y, si tengo que escoger, definitivamente me quedo con esta.

El origen del edificio es la biblioteca universitaria que se instaló aquí entre 1908 y 1914 para sustituir a la anterior en Karl Johans, que se había quedado pequeña. El edificio original se amplió en 1933 y se remodeló entre 1999 y 2005.

Hall de entrada de la Biblioteca Nacional en Oslo, una maravilla pintada con frescos en el techo y paredes.
Hall de la Biblioteca Nacional en Oslo

En 1998, la biblioteca universitaria se trasladó a Blindern, dejando parte de su colección aquí, que fue la base de la biblioteca actual.

La biblioteca conserva ejemplares de todas las obras publicadas en Noruega, desde libros a catálogos, pasando por mapas y periódicos, aunque no todo está aquí, ya que tienen una segunda sede en Mo i Rana, fuera de Oslo.

La Biblioteca Nacional de Noruega es de acceso gratuito y cualquiera puede entrar a ver los frescos del techo y paredes, o a sentarse y leer un libro de los muchos que contiene.

Frescos en las paredes de la Biblioteca Nacional en Oslo.

El techo del hall de entrada está decorado con frescos de Emanuel Vigeland, con una iconografía que recuerda a la de las iglesias medievales. La alucinante lámpara del techo representa al Sol, como un símbolo de Dios.

Las escaleras también están profusamente adornadas; los artistas Axel Revold y Per Krohg se encargaron de los tres frescos del hueco, representando el Völuspá, el Ragnarok y el renacer del mundo.

Lámpara de la Biblioteca Nacional, que representa al Sol.
Lámpara de la Biblioteca Nacional

Te recomendamos que entres, eches un buen vistazo a los frescos y luego te sientes en las salas superiores para absorber el encanto del lugar, lleno de calma y belleza.

Barrio de Grünerløkka

Un antiguo barrio obrero e industrial que se ha convertido en una referencia alternativa, bohemia y hipster en la ciudad de Oslo. Para llegar hasta aquí, no tendrás más que seguir la calle Torgata hasta cruzar el río.

Barrio de Grünerløkka, la zona moderna y alternativa de la ciudad de Oslo.

El barrio de Grünerløkka era antiguamente el lugar donde se instalaron las fábricas textiles, debido a su emplazamiento a orillas del río. Con el tiempo pasó a ser una zona de referencia en el mundo del arte urbano, con murales y grafitis, además de tiendas de segunda mano.

Grünerløkka es también un barrio lleno de cafeterías y restaurantes, con muy buen ambiente durante los fines de semana. Aquí se encuentra el mercado gastronómico de Mathallen, del que vamos a hablar a continuación.

Vistas desde la ventana de una habitación de hotel en la ciudad de Oslo
El barrio desde nuestro hotel

El domingo, además, se celebra un mercadillo callejero en la zona.

Nosotros teníamos nuestro alojamiento en Grünerløkka y nos encantaba porque estábamos muy bien ubicados, con alternativas de restauración y muy buen transporte.

Mathallen

Mercado de Mathallen en Oslo

Aquí se encuentra también el mercado gastronómico de Mathallen, es uno de los mejores lugares para comer carne: alce, venado, ballena, reno… Es también un lugar para degustar cocina del mundo, con opciones a buen precio.

El edificio del mercado de Mathallen también merece una mención especial, ya que fue una antigua nave industrial y todavía conserva su aspecto y estructura. A nosotros nos encantó y fuimos varias veces a cenar.

Edificio del mercado de Mathallen durante la noche.
Edificio del mercado de Mathallen

Mathallen se encuentra en Vulkan, un barrio que era antiguamente una zona industrial y hoy es un barrio sostenible y cultural. Como dicen los noruegos, “una ciudad dentro de la ciudad”. Es una zona muy interesante y que a nosotros nos gustó mucho.

Junto al mercado de Mathallen hay, además, una cascada en el río Akerselva, en plena ciudad, además de unas esclusas. Un sitio muy curioso que merece la pena visitar.

Cascada en el río Akerselva

✓ Esta no es la única cascada en el medio y medio de Oslo. Algo más arriba en el curso del río está Vøyenfallene, un salto de agua espectacular en una zona rocosa junto a un edificio de ladrillo. Más pintoresco no puede ser.

Parque Vigeland

Uno de los parques más icónicos que ver en Oslo es el parque Vigeland, ideado por el escultor más famoso de la ciudad, Gustav Vigeland.

Monolito del parque Vigeland de Oslo

El parque fue la mayor obra de su vida y alberga aproximadamente 200 esculturas hechas en granito, hierro y bronce, realizadas durante 40 años de trabajo.

✅ Las obras más conocidas del parque son:

  • La Rueda de la Vida
  • El Monolito
  • La Fuente
  • El Niño Enfadado
The Angry Boy en el parque Vigeland

El Niño Enfadado representa a un niño en medio de un berrinche y se ha convertido en uno de los iconos de Oslo (vete tú a saber por qué). No está en un lugar destacado, sino que es una más de las figuras que se pueden encontrar en el puente que cruza el lago.

El origen de la obra es un borrador que hizo Vigeland en 1901, en un viaje a Londres. En 1911 hizo una escultura pequeña y en 1928 la versión que se encuentra en el parque Vigeland.

Fuente del parque Vigeland
Fuente del parque Vigeland

Tras cruzar el puente, lo siguiente que aparece es La Fuente, una obra monumental en la que un grupo de hombres sostienen una enorme vaso. El conjunto lo completan varias figuras más pequeñas con personas sujetando árboles y una plataforma en la que hay imágenes de pequeño tamaño en posturas extrañas.

Más arriba se encuentra El Monolito, formado íntegramente por figuras humanas, y al fondo La Rueda de la Vida. En todas las imágenes de Vigeland, el ser humano es el protagonista absoluto.

Monolito del Parque Vigeland
Monolito de Vigeland

En el parque se puede visitar también el Museo Vigeland, que fue residencia y estudio del escultor y del que hablamos en nuestro artículo sobre los museos de Oslo. Si te interesa saber los pormenores de las obras que se pueden ver en el parque, debes visitar el museo, que está incluido en la Oslo Pass.

✓ Si te parece interesante el museo Vigeland, puedes visitar también el parque Ekeberg, en la zona oriental de Oslo. Tiene una colección de escultura repartida por una zona boscosa, con vistas sobre la ciudad. Está abierto durante todo el año y es, además, el lugar de inspiración de El Grito de Munch.

La Rueda de la Vida en el parque Vigeland.
La Rueda de la Vida

Museos de Oslo

La ciudad está repleta, pero absolutamente repleta, de museos de muchísima calidad. Puedes pasarte días enteros visitando museos y no conseguirías verlos todos.

Nosotros dedicamos varios días a visitar museos, y para nosotros los imprescindibles son estos:

  • Museo Fram: dos barcos impresionantes dentro del museo.
  • Museo Folklórico Noruego: alberga una iglesia de madera medieval, la única de Oslo.
  • Museo Nacional: si quieres ver El Grito de Munch.
Una iglesia de madera noruega en el Museo Folklórico de Oslo
Iglesia de madera en el Museo Folklórico Noruego

Si quieres consultar la lista completa de museos que visitamos, puedes hacerlo en nuestro artículo sobre los museos de Oslo imprescindibles.

La mejor forma de saber cuáles están abiertos en cada época del año es consultar la Oslo Guide, que cada año se actualiza con la última información. Además, puede compensarte adquirir la Oslo Pass, que da acceso gratuito a muchos de los museos de la ciudad.

Calle de Damstredet

Casas de madera en una de las calles más pintorescas de Oslo, Damstredet.
Damstredet

Una de las calles más encantadoras que puedes visitar en Oslo es Damstredet. Se trata de una pequeña calle empinada con casas de madera habitadas de los siglos XVIII y XIX. Aquí es posible revivir el Oslo antiguo, en el que no había edificios altos y las calles eran estrechas y adoquinadas.

Aunque es una calle cortita, de solo 160 metros de largo, merece la pena recorrerla (preferiblemente cuesta abajo).

Otra calle de características similares es Telthusbakken, que está situada en las inmediaciones y muy cerca de un enorme jardín, Egebergløkka. Es algo más larga que Damstredet, con 260 metros de longitud.

Calle de Damstredet

En los alrededores también se encuentra el edificio más antiguo de Oslo: la iglesia medieval de Gamle Aker, del siglo XI, que no pudimos visitar porque estaba cerrada temporalmente.

Y en la misma zona nos encontramos también un espectacular cementerio, en el que está la tumba de Edvard Munch.

Cementerio de Vår Frelsers y tumba de Munch

Cementerio donde se encuentra la tumba de Munch.

En el centro de Oslo hay un gigantesco cementerio que data de 1808 y que constituye un enorme parque verde con senderos por los que se puede caminar durante el día o incluso al anochecer, como hicimos nosotros (aunque por la noche parece sacado de una película de terror).

Aquí, en la zona del medio, hay una parte reservada a personas célebres creada en 1904. En este lugar se encuentran, entre otras personalidades, Bjørnstjerne Bjørnson y Edvard Munch.

Tumba de Edvard Munch en Oslo.
Tumba de Munch

Recomendamos visitar el cementerio de día si te apetece pasear por la zona verde, o entrar al atardecer si te apetece pasar un poco de repelús. ¡Tú eliges!

Barrio de Kampen

Barrio de Kampen
Barrio de Kampen

Otro de los barrios encantadores que no puedes dejar de visitar en Oslo es Kampen. De nuevo, aquí retrocedemos en el tiempo para encontrarnos en una zona de casas bajitas de madera, con una iglesia muy bonita, la iglesia de Kampen, de 1882.

El barrio ardió alrededor de 1878, por lo que parte de sus casitas de madera fueron sustituidas por casas de ladrillo. La iglesia data de la reconstrucción tras el incendio.

Casas de madera en el barrio de Kampen.

Te recomendamos que pasees por la calle Normannsgata, con un montón de casitas tradicionales.

Kampen está situado en la zona este de Oslo, un poco alejado del circuito habitual, pero puedes combinar la visita al barrio con el Museo de Ciencias Naturales, que no está muy lejos.

Fiordo de Oslo

Un atardecer en el fiordo de Oslo, con barcos navegando frente a la ciudad

Un elemento que moldea inevitablemente el paisaje de Oslo es su gigantesco fiordo. Tiene más de 100 kilómetros de largo y está repleto de islas, algunas de las cuales se pueden visitar.

Es posible recorrer parte del fiordo en barco para ver el paisaje durante todo el año, aunque claro, en invierno apetece un poco menos porque hace bastante frío…

Muelles en el puerto de Oslo

También es posible visitar varias de las islas interiores del fiordo con el ferri que realiza las líneas del transporte público:

  • Hovedøya
  • Bleikøya
  • Gressholmen
  • Lindøya
  • Nakholmen
  • Langøyene

En verano, con el buen tiempo, las islas son un lugar genial para disfrutar del fiordo y del sol de verano en Noruega. Como nosotros fuimos en pleno invierno y hacía mucho frío, no visitamos ninguna de las islas.

Actividades en Oslo durante el verano

Atardecer frente a la fortaleza de Akershus.

Si vas a visitar Oslo en verano, prepárate porque la ciudad se llena de actividades al aire libre.

Oslo está rodeada de bosques y lagos, por lo que en los alrededores puedes practicar desde ciclismo a escalada, pasando por el senderismo y sin olvidar las rutas en barco, que en verano están en su máximo esplendor.

Uno de los lugares más populares durante el verano es el lago Sognsvann, a las afueras de la ciudad, donde los locales disfrutan de las buenas temperaturas practicando deportes acuáticos como el kayak. Se puede llegar con facilidad en metro.

¿Esperabas tener tantas cosas que ver en Oslo? ¿Verdad que ahora tienes ganas de quedarte más días en la ciudad?

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1 comentario en «Qué ver en Oslo en 1, 2, 3 y 4 días: ruta completa de la ciudad»

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