Qué ver en Praga en pocos días

¿Recordáis que en 2013 fuimos a Praga para asistir a una boda? ¡Pues en 2019 hemos hecho justo lo mismo! Es genial volver a ver a los amigos del Erasmus después de tantos años, sobre todo cuando es en una ciudad tan bonita como Praga. Hemos de decir, sin embargo, que esta vez nos pareció que la ciudad estaba terriblemente masificada, llena de despedidas de solteros, puestos que vendían de todo y más para los turistas y calles tan abarrotadas que no se podía ni caminar. ¡Una pena! Sin embargo, Praga sigue siendo Praga, la misma ciudad increíble de siempre. Por eso hemos actualizado nuestro post sobre qué ver en Praga con nueva información y datos prácticos, pues esta ciudad siempre es una buena opción.

A continuación vamos a dar una lista de los lugares que visitamos durante nuestra escapada a Praga. Sin duda hay muchos más, pero como nuestro tiempo era limitado, escogimos los que más nos llamaron la atención para nuestra visita.

Plaza de Wenceslao

Plaza de Wenceslao

Situada en la Ciudad Nueva, más que una plaza podría decirse que es una gran avenida, en la que la estatua de Wenceslao ocupa un lugar destacado. En la parte superior de la plaza se encuentra el Museo Nacional de Praga, un enorme edificio con una gran fachada. Esta es una zona muy animada con gran cantidad de tiendas y restaurantes.

Plaza de la ciudad vieja

Esta maravillosa plaza alberga edificios tan bonitos y tan icónicos como el Antiguo Ayuntamiento o la Iglesia de Nuestra Señora en frente del Týn. En ella podemos apreciar la esencia de la antigua Praga en todo su esplendor.

Precisamente en la torre del Ayuntamiento se encuentra el famoso Reloj Astronómico, imagen icónica de la ciudad. A cada hora, los visitantes se agolpan frente a él para ver salir las figuras animadas haciendo su peculiar función.

Reloj astronómico

Barrio Judío o Josefov

Sinagoga del barrio judío

En esta zona de la ciudad son imprescindibles las visitas a las distintas sinagogas, como la Sinagoga Española o la Vieja-Nueva, y al cementerio, con sus miles de lápidas retorcidas por el tiempo y tumbas apiladas unas encima de las otras debido a la falta de espacio. Mención aparte merece también la estatua en memoria de Kafka.

Puente de Carlos

Puente de Carlos

Otro de los puntos más característicos de Praga es este puente sobre el río Moldava. Destaca por sus estatuas, que lo adornan a ambos lados en toda su longitud. Es un lugar muy bullicioso, lleno de turistas y de artistas y vendedores ambulantes, y el punto de unión entre Malá Strana y la Ciudad Vieja.

Torre de la Pólvora

Torre de la Pólvora

Otro de los símbolos de la ciudad, esta torre era una puerta de entrada a la Ciudad Vieja. Debe su nombre al hecho de que fue temporalmente un almacén de pólvora.

Niño Jesús de Praga

Esta imagen se encuentra en el barrio de Malá Strana, en la iglesia de Santa María de la Victoria y San Antonio de Padua, y sorprende por su pequeño tamaño.

Castillo de Praga

Catedral de San Vito

Más que castillo habría que llamarlo conjunto, ya que está compuesto por diversas edificaciones, como la Catedral de San Vito o la Basílica de San Jorge. Mención aparte merecen también los jardines. Las vistas nocturnas desde el otro lado del río son impresionantes y permiten hacerse una idea del gran tamaño del complejo.

Basílica de San Jorge
Basílica de San Jorge

Callejón del Oro

Debe su nombre a los orfebres que habitaban allí. Sus pintorescas casitas de colores ubicadas al lado del castillo le dan un aire de cuento. Se dice que Franz Kafka habitó allí temporalmente.

Muro de John Lennon

Este muro de Malá Strana es mundialmente famoso ya que cuando John Lennon fue asesinado, alguien pintó una imagen suya en él. La imagen fue censurada y borrada, pero la gente siguió usando dicho muro para escribir y dibujar mensajes y símbolos pacifistas, por lo que su fama ha trascendido hasta el día de hoy. Las pinturas del muro van cambiando a lo largo del tiempo, por lo que lo que probablemente lo que vimos nosotros no tenga mucho que ver con lo que verán los visitantes en un futuro. De hecho, lo que vimos en 2013 y lo que vimos en 2019 es completamente distinto.

Vinarna Certovka

Vinarna Certovka

Malá Strana tiene más sorpresas que enseñar. El callejón Vinarna Certovka es una de ellas. Este callejón es tan estrecho que solo se puede atravesar de uno en uno, y han instalado un semáforo para peatones y así evitar que los viandantes se queden atorados en el medio si se encuentran con alguien de frente. Sin duda, uno más de los encantos de la ciudad de Praga.

Ver Praga de noche

Praga es una de esas ciudades que deslumbra por la noche debido a sus bonitos edificios y su aspecto de ciudad de cuento. Cuando se pone el sol y se encienden las farolas, la estampa del castillo y del puente de Carlos iluminados harán las delicias de cualquier fotógrafo de viajes.

Consejos prácticos para visitar Praga:

  • Nosotros llegamos a Praga en avión. El aeropuerto tiene distintas líneas de conexiones con la ciudad, por lo que el acceso es bastante práctico. El aeropuerto tiene tres terminales: la 1 para vuelos no Schengen, la 2 para vuelos Schengen y la 3 para vuelos privados.
  • Es posible adquirir los billetes para el transporte público en el propio aeropuerto, en alguna de las máquinas expendedoras tanto dentro como fuera de la terminal. Aunque en el pasado no aceptaban tarjeta, actualmente sí lo hacen. Existen billetes para 30 minutos, 90 minutos, 24 horas y 72 horas. Para acceder al transporte público es necesario validar el billete, y una vez hecho puedes moverte libremente por la ciudad durante el periodo de tiempo establecido.
  • Existen varias líneas de bus que conectan el aeropuerto con la ciudad. El bus 119 conecta con Nádraží Veleslavín, donde se puede tomar el metro de la línea A. El bus 100 te lleva hasta Zličín, donde conecta con la línea B del metro.
  • Actualmente hay tres líneas de metro en Praga: A (verde), B (amarilla) y C (roja). También hay una extensa red de buses y tranvías. Aunque el metro y el transporte diurno se detienen a medianoche, existen opciones de transporte nocturnas. Se puede consultar toda la información en la página web de la red de transportes de Praga.
  • Praga puede ser un buen punto de partida para hacer excursiones a los alrededores. Algunos de los lugares cercanos son: Karlovy Vary, Český Krumlov o Kutná Hora. Por falta de tiempo, nosotros solo visitamos el último. ¡Tendremos que volver!
  • Con respecto a la moneda, en Praga se utiliza la corona checa (1 euro son 25 coronas checas). Durante nuestra visita hicimos casi todos los pagos con tarjeta, aunque hay ciertos lugares, como por ejemplo algunos bares, que solo aceptan el efectivo. Las casas de cambio suelen dar un cambio bastante malo, por lo que tal vez convenga, según las comisiones que cobre el banco de cada uno, sacar el dinero directamente de un cajero de algún banco.
  • La mejor manera de conocer la zona turística de Praga es callejear por ella. Teniendo un mapa con los lugares que se pueden visitar señalados, es posible ir de uno a otro a pie disfrutando del ambiente de las calles.
  • La cocina de Praga ofrece diversas especialidades, aunque suelen ser platos sencillos y contundentes, con bastante salsa. Es habitual, por ejemplo, un plato de carne acompañada de knedlíky, una especie de masa de pan que queda muy bien con las salsas. Por la calle es muy habitual ver puestos que venden trdelník, un pan que se prepara enrollando la masa en un pincho y poniéndolo a la brasa. En la actualidad han desarrollado infinitas versiones de este manjar en las que se le añade helado, chocolate derretido o cualquier otro elemento dulce.
  • ¡Los amantes de la cerveza no se pueden ir de Praga sin disfrutar de una buena jarra bien fresquita! Sobre todo porque muchas veces resulta más barata que el agua.

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