Qué hacer en la isla de Pico: rutas para tres, cinco o siete días (Azores)

A pesar de ser poco conocida, Pico es la segunda mayor isla de las Azores. Forma parte del grupo central y es una de las conocidas como islas del Triángulo, junto con São Jorge y Faial. Es también la isla más joven del archipiélago, con “solo” 300.000 años de antigüedad. Pero sobre todo, es famosa por su mayor característica: el impresionante volcán que ocupa gran parte de la isla. La montaña de Pico es, además, el punto más alto de Portugal, con sus 2351 metros de altura. Descubre qué hacer en la isla de Pico con rutas, zonas y actividades.

Qué ver en la isla de Pico, en Azores

¿Estás organizando una ruta por las Azores? Consulta nuestros artículos sobre las otras islas del grupo central:

También puedes consultar nuestros artículos sobre São Miguel, la mayor y más famosa de todo el archipiélago.

Actividades en la isla de Pico

Qué hacer en la isla de Pico
Montaña de Pico desde la ventana

Las Azores son para vivirlas, y Pico no podía ser de otra forma. Tiene actividades comunes con el resto de islas, como el senderismo o el avistamiento de cetáceos, pero también otras que la distinguen del resto del archipiélago. Esto es lo que hicimos nosotros (y también alguna cosa que no hicimos, porque no pudimos).

Ver ballenas y delfines

Las islas Azores son uno de los mejores lugares del mundo para ver cetáceos, y el grupo central es considerado todavía mejor, por lo que las salidas para ver delfines y ballenas son un imprescindible para nosotros cuando viajamos aquí.

Un cachalote a punto de sumergirse en la isla de Pico
Un cachalote a punto de sumergirse

En la isla de Pico, la zona en la que se realizan los avistamientos es la costa frente a Lajes do Pico. Desde aquí salen lanchas varias veces al día y siguen las indicaciones de los vigías que están situados en un punto alto de la costa y que controlan con grandes prismáticos el paso de los animales. Desde allí, dan las instrucciones a las lanchas para que se dirijan a la zona en la que se encuentran. Este método es el mismo que utilizaban los barcos balleneros cuando salían a cazar cachalotes.

Excursión para ver cetáceos en la isla de Pico

✓ Aunque hay empresas que salen de Madalena para ver cetáceos, nos comentaron que por norma general se dirigen a la misma zona que las que salen de Lajes do Pico, por lo que pierdes más tiempo en el trayecto y pasas menos tiempo viendo animales.

Un delfín en la isla de Pico
Un delfín pintado

Nosotros hicimos esta excursión y fuimos con la empresa Futurismo Azores. Nos gustó que primero nos dieron una charla para saber cómo se hacen los avistamientos, nos informaron de las normas que hay que seguir para respetar al máximo a los animales y nos prestaron ropa impermeable para ir en la lancha sin mojarnos.

Tuvimos mucha suerte, además, porque vimos cinco tipos de cetáceos, además de un pez espada y una tortuga. Las especies que vimos fueron las siguientes:

  • Cachalote
  • Calderón gris
  • Zifio de Blainville
  • Calderón tropical
  • Delfín pintado
Un cachalote nada junto a la isla de Pico
Un cachalote

Esta es la primera vez que vemos zifios, un grupo de odontocetos muy esquivos y difíciles de observar, por lo que nos quedamos muy, muy felices. Las fotos que les saqué son malísimas, pero al menos se distinguen los colmillos salientes del macho, así que me doy por satisfecha.

Uno de los cetáceos que vimos en nuestra excursión para ver ballenas

Aunque algunas empresas garantizan que te devuelven el dinero si no ves ningún cetáceo, eso es muy complicado, ya que los delfines casi siempre se ven, así que es difícil no ver absolutamente nada. Si quieres hacer una excursión como la que hicimos nosotros puedes reservar aquí.

Subir al Pico

La isla de Pico se formó gracias a tres grupos volcánicos distintos: el volcán de Topo, el volcán de Pico y la cordillera volcánica São Roque-Piedade. Hoy en día, de toda la geografía de la isla de Pico, lo más fascinante es su mayor volcán: una montaña imponente que se puede observar desde muchos puntos de esta isla y de las vecinas.

Volcán de Pico
Volcán de Pico

La Montaña de Pico tiene una altura de 2351 metros, aunque el edificio volcánico se eleva desde el fondo marino, con casi 5000 metros de altitud totales, estando la mitad sumergidos. De hecho, la mitad oeste de la isla de Pico se considera en sí misma parte del propio volcán.

Si te gusta el trekking y estás en forma, puedes subir hasta lo alto del Piquinho, aunque hay una serie de requisitos y condiciones que te voy a contar a continuación.

El Piquinho, el cono volcánico que corona el volcán de Pico
Piquinho, el punto más alto de la Montaña de Pico

El punto de partida es la Casa da Montanha, lugar en el que hay que registrarse para subir y pagar una tasa. Aquí te proporcionan un GPS que debes llevar contigo en todo momento y por el que puedes pedir ayuda en caso necesario. Si lo pierdes, tienes que abonar 300 euros. Es necesario reservar la plaza con antelación, ya que el cupo es limitado y en temporada alta puedes tener problemas para conseguir plaza si no lo haces.

✓ Si necesitas ayuda para que te bajen, enviarán a los bomberos y te cargarán en camilla hasta abajo.

Uno de los puntos que marca el camino en la montaña

La subida al Pico es complicada: aunque son “solo” 8 kilómetros de ida y vuelta, es una subida dura por zonas rocosas, con 1000 metros de desnivel y con un sendero que no es tal, ya que hay que subir por lava solidificada, zonas resbaladizas y hay que ir siguiendo los 47 postes que van marcando el camino hasta llegar al punto más alto. El último tramo del Piquinho es más una escalada, ya que hay que usar manos y pies para subir.

El Piquinho, el punto más alto de la montaña de Pico
El último tramo de la subida

La bajada es peor que la subida, ya que pies y rodillas sufren un montón debido al desnivel y a que hay que ir saltando de piedra en piedra. Yo tuve bastantes problemas en la segunda mitad de la bajada porque mis pies se calentaron y se me formaron unas ampollas horribles, por lo que el último tramo lo hice muy despacio y con lágrimas en los ojos.

El clima en el Pico es también bastante imprevisible, ya que se puede pasar de un sol abrasador a que te rodee una nube y empiece a llover, dejando todo resbaladizo. Además, la temperatura arriba es unos 10 grados menos que abajo, así que hay que tenerlo en cuenta.

Cráter del volcán de Pico
Cráter del volcán

¿Qué quiero decir con todo esto? Que para subir al Pico hay que estar preparado, tanto física como mentalmente, llevar ropa adecuada y prepararse para un clima cambiante.

Subir al Pico con guía

Dicho todo esto, y ya que nosotros no tenemos experiencia en esto de subir montañas, nosotros elegimos hacerlo con guía. No teníamos muy claro si íbamos a querer subir o no y tomamos la decisión la semana antes, teniendo en cuenta nuestro estado de salud y forma física en el momento.

Vistas de la isla de Pico
Vistas durante el ascenso

Existen varias modalidades para subir a la Montaña de Pico:

  • Subir por la tarde y pasar la noche en el cráter, bajar por la mañana
  • Subir y bajar de día
  • Subir de noche, ver el amanecer y bajar de día
  • Ir con otro grupo
  • Ir con guía solo para ti

Nosotros escogimos ir con otro grupo, para subir con más gente y que el grupo nos “animase” a continuar. Optamos por la subida diurna, ya que no nos pareció buena idea subir de noche, dado que no tenemos gran experiencia en este tipo de excursiones.

El punto más alto de Portugal
Vistas desde arriba

A la hora de elegir a nuestro guía, teníamos dos opciones: una empresa que vimos en un vídeo en Youtube, y atiPICO, que encontramos buscando en Google guías para subir a la Montaña de Pico.

Tras hablar con las dos, la decisión para nosotros fue clara y nos fuimos con atiPICO. Desde el primer momento nos contestaron nuestras preguntas súper rápido y el guía con el que subimos, Nuno, fue insuperable. Tienen además información muy completa en su web sobre la isla, la subida a la montaña y todo lo que hay que llevar, por lo que fue mucho más sencillo organizarnos.

Vistas desde la casa de la montaña de Pico
Vistas desde la Casa de la Montaña

Nuestra subida a la Montaña de Pico

Nos reunimos con el grupo antes de las siete de la mañana en la Casa de la Montanha, repartimos los GPS, Nuno nos dio los bastones de senderismo y comenzamos a subir.

Nuestra subida se dividió en siete tramos, siendo el sexto la llegada al cráter y el séptimo la subida al Piquinho. Entre cada tramo descansábamos un poco, bebíamos agua y comíamos algo para reponer fuerzas.

Furna Abrigo de la montaña de Pico
Furna Abrigo

En el primer tramo, de dificultad media-alta, llegamos a la Furna Abrigo, una gruta en un cono volcánico en la que se refugiaban los que subían a la montaña antiguamente. Las vistas desde aquí ya quitan el aliento y es posible ver la cantidad de pequeños cráteres volcánicos que desde abajo no se ven, pero que están esparcidos por la montaña.

Los siguientes tramos combinan dificultad media con dificultad alta, con una zona un poco más llana más cerca del cráter. El suelo va alternando entre zona pedregosa y partes con tierra suelta más resbaladiza, sobre todo a la bajada. En la mayor parte del camino son muy útiles los bastones, aunque en otros tramos tienes que usar las manos para ayudarte a subir.

Vistas del resto de la isla desde el volcán de Pico

Yo me noté flaquear un poco al final del quinto tramo y cuando llegué al cráter, que es el final del sexto, pensé que ya no podría alcanzar el Piquinho. Sin embargo, hice un último esfuerzo y el séptimo tramo me pareció menos complicado de lo que pensaba, teniendo en cuenta que al final hay que subir con ayuda de las manos.

A medida que subes, al llegar a las partes más altas, puedes ver la historia eruptiva  de la Montaña de Pico. Existió un primer cráter, llamado hoy en día cráter fósil, a 2050 metros de altura. El cráter actual se sitúa a 2250 metros. En la última erupción, hace unos 1380 años, se formó el Piquinho, que es un cono lávico que alcanza los 2351 metros de altura y es el punto más alto de Portugal.

Cráter del volcán de Pico

Las vistas desde arriba son, sencillamente, alucinantes. Ver toda la isla, el mar, las nubes a tus pies e incluso las islas vecinas desde allá arriba es una sensación maravillosa. ¿El único pero? Había un montón de mosquitas que se metían en todas partes, en la boca, en la nariz, y era un pelín complicado estar mucho tiempo allí arriba. Por lo que nos contaron, nunca lo habían visto tan lleno de bichos como ese día.

En el Piquinho puedes sacarte una foto además con el cartel que indica que es el punto más alto de Portugal, y justo en lo alto hay fumarolas que surgen de las piedras, por lo que resulta muy curioso estar allí.

Punto más alto de Portugal
Punto más alto de Portugal

La bajada

Para mi sorpresa, la peor parte fue bajar. Yo ya iba preparada para el impacto en las rodillas y llevaba rodilleras y buenas botas para evitar resbalones, pero no contaba con que mis pies me jugasen una mala pasada. Se me calentaron, me salieron ampollas en los dedos y llegó un punto que cada paso era un dolor.

Vistas de la isla de Pico desde la montaña

Cada vez iba más despacio y le llegué a decir a Nuno que siguiesen sin mí, porque yo sabía que iba a llegar, aunque mucho más lenta, pero Nuno me acompañó en todo momento, indicándome dónde pisar para minimizar los problemas. Sin él hubiese sido mucho más complicado. Mirando hacia atrás, tal vez debí anticiparme al problema y proteger los pies con apósitos antiampollas por adelantado pero, como no me suele pasar, no conté con ello. Ahora ya las he añadido a mi lista de artículos de senderismo.

Vistas de la isla de Pico desde la montaña

Tardamos en total unas nueve horas en hacer el trayecto de subida y bajada, con paradas de descanso y con la parada para comer en el cráter.

Qué llevar para subir a la Montaña de Pico

Es imprescindible estar preparado para los imprevistos y para cambios de tiempo, por lo que hay que llevar ropa para ello.

  • Calzado de trekking, mejor si protege el tobillo
  • Calcetines que transpiren
  • Pantalones de trekking
  • Camiseta transpirable
  • Chaqueta de abrigo
  • Abrigo impermeable
  • Funda impermeable para la mochila
  • Mochila de 20 litros
  • Gorra o visera
  • Es buena idea llevar unos guantes
  • Recomendamos gafas de sol
  • Bastones de trekking (a nosotros nos los prestó atiPICO)
  • Protector solar
Qué llevar para subir al Pico

Yo tuve la malísima suerte de que mis botas de trekking se rompieron en el aeropuerto. Eran viejas, y la suela literalmente se desprendió. Tuve que comprar otras en la isla y probarlas durante unos días para comprobar que podía subir con ellas. Por si te pasa algo por el estilo, la tienda en la que yo las compré fue Sniper Outdoor, en Madalena.

En cuanto a la comida:

  • Agua, mínimo 2 litros por persona. Nosotros llevamos más y la bebimos toda
  • Barritas energéticas
  • Frutos secos
  • Un bocadillo o similar para comer en la cumbre

Recorrer el paisaje vitícola de la Isla de Pico

Paisaje vitícola de la isla de Pico
Currais con viñas

Aunque seas como nosotros y no te guste el vino, tienes que conocer el paisaje vitícola de Pico. La viticultura fue esencial en el desarrollo agrícola de la isla en el pasado, y todavía tiene una huella en el paisaje, configurado en currais, que son parcelas delimitadas por muros de piedra en las que se cultivan las viñas. Estos muros tenían la función de proteger las viñas del viento y del rocío que venía del mar.

Este paisaje vitícola es tan relevante que está considerado como Patrimonio Mundial por la Unesco desde 2004, que reconoce su gran valor paisajístico.

Lajido da Criação Velha (oeste)

En el oeste de la isla, el conocido como Lajido da Criação Velha ocupa unas 1009 hectáreas en las que hay currais de viñas y de higuera, así como bodegas, pozos de marea, rampas junto al mar para facilitar el traslado de los barriles de vino…

Lajido de Criaçao Velha

Esta zona de viñedos está sobre un terreno de coladas de lava y aquí se produce el conocido como Vino Verdelho, el más conocido de Pico. Es también un geositio del Geoparque Azores de la UNESCO, por lo que es un lugar único en el mundo.

Si te apetece hacer un poco de senderismo por la zona, puedes recorrer la ruta PR05PIC (nosotros no lo hicimos porque queríamos reservar fuerzas para subir a la Montaña de Pico al día siguiente).

Moinho dos Frades
Moinho dos Frades

Lo que sí que te recomendamos es que vayas hasta el molino de viento conocido como Moinho dos Frades, que está en medio de las viñas y regala unas fotos espectaculares. Al fondo, la isla de Faial completa la escena.

Los molinos de viento son también un elemento muy característico de Pico. En tiempos recientes se han restaurado unos cuantos como forma de proteger el patrimonio de la isla. Suelen estar situados junto a la costa, o en poblaciones, por lo que es bastante fácil verlos.

Porto do Calhau
Porto do Calhau

Si no quieres hacer senderismo por la zona, pero quieres recorrer un poco el entorno, puedes hacer como nosotros e ir parando en distintas ubicaciones con el coche. Porto do Calhau cuenta con dos pozos de mareas y todavía se conservan los almacenes junto al puerto.

Mingato es otro núcleo costero con un paisaje de viñas en el que hoy apenas quedan las ruinas de una casa con dos pisos y un grupo de almacenes, bodegas y alambiques. Fue abandonado en 1893 debido a un ciclón que destruyó el lugar.

Pontinha
Pontinha

Pontinha es un pueblecito pintoresco y encantador que también forma parte del Paisaje Protegido de la cultura de la Viña. Son pequeñas bodegas de un solo piso. Aquí existía también una ermita, hoy en día desaparecida.

Museo del Vino

Un imprescindible en Pico, te guste el vino o no, es el Museo del Vino en Madalena.

Está ubicado en el antiguo Convento do Carmo, de los siglos XVII-XVIII, y contiene una exposición ilustrativa e interactiva muy interesante para comprender la historia de la isla. El conjunto está compuesto por la Casa Conventual, que tenía bodega, el almacén con los lagares de vino y los alambiques, una cisterna y las viñas anexas, con aproximadamente una hectárea de extensión.

Museo del Vino de Madalena

La rehabilitación de las instalaciones se hizo en 1997, así como la construcción del mirador sobre las viñas, una pasarela roja que ofrece vistas sobre los currais y la isla de Faial.

Dentro del museo hay exposiciones educativas que explican la tradición e implantación de las viñas en Pico. Es curioso aprender que, como solo el 3,4% de los terrenos de la isla eran arables, los habitantes tuvieron que buscarse la vida e inventar nuevas formas de plantar. Transformaron los campos de lava en campos de cultivo de viña, que se protegía con muros de lava negra llamados currais.

Mirador del Museo del Vino, con una pasarela roja con vistas hacia los currais
Mirador del Museo del Vino

La viña fue introducida en Pico en el siglo XV. Se dice que el franciscano Frei Pedro Gigante trajo cepas venidas de algún lugar como Chipre, Madeira o Sicilia. A finales del siglo XVI se comenzó a cultivar las viñas al norte y oeste de Pico.

Lo más curioso de todo es que la mayoría de los terrenos eran de habitantes de Faial, que querían sacar algún provecho a sus tierras yermas en la isla de enfrente. Para ello, traían la tierra de la propia isla de Faial en barcos a vela, para echarla en los huecos en la roca y plantar encima la vid.

Maqueta en el museo del Vino con representación de cómo se plantaban los currais
Maqueta en el Museo del Vino

En otro de los espacios del museo se encuentra el lagar. Los lagares son las prensas que se utilizaban para prensar las uvas. Llegó a haber centenas de lagares en la época del apogeo del vino Verdelho y el que se muestra en el museo es un impresionante ejemplar de piedra.

La parte del Museo del Vino que me pareció más divertida fue la interactiva. Aquí hay un par de juegos en los que puedes demostrar tu destreza con la nariz, identificando distintos aromas, y con la vista, reconociendo distintas tonalidades de vino. La parte de las tonalidades se me dio muy bien; la de los olores, no tanto. Toda una lección de humildad para mi nariz poco entrenada…

Dragos del Museo del Vino de Madalena
Dragos del Museo del Vino

En el Museo del Vino de Pico hay también un conjunto de dragos, un árbol de la Macaronesia que se puede encontrar en Azores, Madeira, Canarias y Cabo Verde. Su resina se utilizaba como tinte, colorante y barniz en la antigüedad.

El bosque de dragos del Museo del Vino de Pico está considerado como el mayor de toda la Macaronesia.

Existió aquí un drago centenario que fue durante años símbolo del Museo del Vino, aunque el árbol murió, posiblemente por edad, en octubre de 2023. Hoy en día queda su tocón, enorme, en la explanada frente al museo, marcando el punto en el que se encontraba.

Lajido de Santa Luzia (norte)

Lajido de Santa Luzia

La zona norte de Pico también está repleta de viñedos y es posible ir parando en los distintos pueblos recorriendo la carretera de la costa, que es una absoluta delicia.

Uno de los pueblecitos es Cachorro, donde existe un pozo de mareas, una ermita del siglo XVII y hay una formación rocosa con forma de perro, que para nosotros es un poco… dudosa, por decirlo así.

Arcos de la costa norte de Pico

Lo que sí me gustó mucho de la zona de Cachorro son sus arcos rocosos junto a la costa, que conforman un paisaje muy particular y muy bonito. En esta zona hay un misterio, nombre que se daba antiguamente y por desconocimiento a las coladas de lava: el Misterio de Santa Luzia, que data de una erupción de 1718.

Aquí en la zona norte se encuentran también el Centro de Interpretación del Paisaje de la Cultura de la Viña de la Isla de Pico, que complementa un poco la información del museo, y la Casa de los Volcanes, que explica el vulcanismo de la isla y el archipiélago, aunque nosotros no lo visitamos porque había que reservar con antelación.

Centro de interpretación de la Cultura de la Viña

En el núcleo costero de Arcos se pueden ver marcas del paso de los carros de bueyes en la piedra. Tiene bodegas de dos pisos y almacenes, una ermita y un pozo de mareas.

En el pueblo de Cabrito destaca un pequeño puerto, un poco de mareas y la ermita del siglo XVII/XVIII. En esta zona también podemos ver arcos de piedra junto al mar, así como campos de lava solidificada muy curiosos, que muestran las arrugas que se fueron formando en el material a medida que avanzaba y se iba petrificando.

Lava solidificada en la isla de Pico
Campos de lava

Conocer el pasado ballenero de Pico

Si el vino forma parte de la tradición agrícola de Pico, la caza de ballenas fue también una pieza fundamental para la economía de los habitantes de la isla, uno de los mayores puntos de caza de cachalotes en el pasado. Los cachalotes eran muy cotizados porque de ellos se extraían materias primas fundamentales. El aceite se utilizaba como combustible para la iluminación pública y doméstica en Europa y América. Las harinas se usaban como pienso y como fertilizante para las tierras. Del hígado se extraía un aceite muy rico en vitaminas A y D.

Uno de los museos balleneros de la isla de Pico

Aunque esta es una profesión y tradición que, afortunadamente, hoy en día ya no se practica, en varios museos de la isla se hace un merecido homenaje a los balleneros, que arriesgaban su vida en un trabajo muy peligroso para alimentar a sus familias.

Nosotros ya hemos visitado antes este tipo de museo, con una mención especial al de la isla de Faial, que nos había parecido muy interesante. En mi caso concreto, se produce siempre una mezcla de horror, por el amor que yo siento por estos animales, e interés histórico por los métodos que utilizaban, tanto para la caza, como para el procesado posterior.

Museo de la Industria Ballenera

En São Roque do Pico se encuentra uno de los principales núcleos museológicos balleneros de la isla.

Museo de la Industria Ballenera de la isla de Pico
Museo de la Industria Ballenera

Está alojado en la antigua Fábrica da Baleia Armações Baleeiras Reunidas, Lda., un lugar en el que se producían derivados del cachalote entre 1946 y 1984. En 1990, el Gobierno Regional de las Azores adquirió el edificio, que fue musealizado a partir de 1992 e inaugurado en 1994.

En las instalaciones que hoy en día ocupa el Museo de la Industria Ballenera se extraía aceite, harinas, vitaminas, todo extraído de la grasa, la carne y los hígados de los cachalotes. Es posible observar las calderas, los autoclaves, los depósitos, los secadores, molino, prensa, centrifugador y las máquinas auxiliares para hacer funcionar todo el sistema.

Interior del Museo de la Industria Ballenera

También se pueden ver artículos empleados para el despiece del animal y distintas fotografías de la época.

Centro de Artes y de Ciencias del Mar

En Lajes de Pico está otro de los núcleos museológicos balleneros, en otra antigua fábrica ballenera. En este caso se trata de la Fábrica da Baleia – SIBIL. Aquí también se aborda la pesca de cachalote y la producción de los aceites y harinas derivados.

Centro de Artes y Ciencias del Mar

La fábrica se desmanteló en los años 80 del siglo pasado y el edificio fue recuperado por el Municipio de Lajes do Pico.

El enfoque es diferente, por lo que complementa la otra visita. En esta antigua fábrica se pone especial atención a los balleneros y trabajadores que colaboraron con la empresa, dándoles un rostro a través de fotografías y poniéndoles nombre y apellidos (y mote, en muchos casos). Es un homenaje muy sencillo, pero muy emotivo.

Una de las calderas que se usaban en la industria ballenera

En el centro también se pueden ver antiguos instrumentos como las calderas, las antiguas chimeneas, y hay elementos interactivos. Nada más llegar, podemos ver un vídeo explicativo que hace de introducción. A lo largo del edificio hay pantallas con explicaciones sobre los cetáceos, su biología y su etología, lo que conecta pasado y presente, de la caza a su conservación. Frente al edificio hay, además, unas vistas fantásticas sobre la Montaña de Pico, así que es una visita que recomendamos muchísimo.

Museo de los Balleneros

También en Lajes do Pico hay un museo centrado, esta vez, en la caza de ballenas, en lugar de en la producción posterior.

Museo de los Balleneros en Lajes do Pico

El Museo de los Balleneros está alojado en un conjunto de tres casas de botes balleneros del siglo XIX y tiene anexa una antigua herrería que forma parte del museo. La exposición está dividida en temáticas: el bote ballenero azoriano, la tienda del herrero, el ballenero en tierra, la construcción naval y el arte del scrimshaw.

Aquí se puede aprender, por ejemplo, que el bote ballenero azoriano fue creado a partir del modelo norteamericano, pero con características propias: más largo y más adaptado a los mares azorianos.

Obra de scrimshaw en el Museo de los Balleneros
Obra de scrimshaw

También se puede ver una colección de obras de scrimshaw, que era la creación de arte con los dientes y mandíbulas de los cachalotes.

Del mismo modo, es posible aprender sobre las vidas de los balleneros y los utensilios rudimentarios con los que se lanzaban al mar a cazar.

Barco ballenero expuesto en el museo
Un bote ballenero azoriano

Este museo es un buen complemento a los otros tres; cada uno tiene un enfoque diferente, por lo que se pueden visitar todos sin tener la sensación de estar repitiendo siempre lo mismo.

Recorrer la ruta de las lagunas

Como ya mencioné algo más arriba, la isla de Pico se formó gracias a tres grupos volcánicos diferentes. El lado este de la isla es el que compone el otro grupo, y en este lado de la isla abundan los conos volcánicos (versión pequeña) en los que se forman lagunas (también pequeñas). No son ni de lejos tan espectaculares como las que hay en São Miguel, por poner un ejemplo, pero sí que creemos que merece la pena visitar alguna.

Lagoa do Capitão

Lagoa do Capitao con la Montaña del Pico al fondo

Aunque técnicamente no forma parte de la carretera de las lagunas, es la más bonita y la que para mí es absolutamente imprescindible visitar.

Se encuentra en un desvío en la EN3, la carretera que atraviesa la isla desde el oeste. El tramo de carretera para llegar está un poco regular, pero es corto, y luego hay algo de espacio para dejar el coche.

Lo más espectacular de la Lagoa do Capitão son sus vistas hacia la Montaña de Pico: en días despejados, la montaña se refleja en el agua, creando uno de los paisajes más bonitos de la isla. Aderézalo con unas cuantas vacas y unos árboles retorcidos y fotogénicos, y tienes la panorámica perfecta.

Lagoa do Capitao con el reflejo de la Montaña del Pico al fondo

Carretera de las Lagunas (Estrada das Lagoas)

Al acabar al EN3 donde enlaza con la EN2, seguimos un poco hacia Lajes do Pico y nos desviamos hacia la izquierda en la indicación hacia las lagunas. Aquí la carretera empeora.

De aquí en adelante se van sucediendo pequeñas lagunas a lo largo del camino, a derecha e izquierda. La ruta está en bastante mal estado, por lo que nosotros no la hicimos toda. Dejamos el coche junto a la Lagoa do Flore y continuamos a pie hasta la Lagoa do Caiado, una de las más grandes. Aquí puedes hacer el sendero que baja hasta la laguna y pasa por delante de la Lagoa Seca.

Lagoa do Caiado
Lagoa do Caiado

Nosotros nos detuvimos aquí, pero es posible seguir más allá, donde se encuentran lagunas como la de Cabeço dos Grotoes, Olho Gordo, do Caveiro, Lagoa da Rosada… Hay unas cuantas, así que dependerá de hasta dónde te atreves a llevar el coche, o hasta dónde quieras ir caminando.

Visitar la Gruta das Torres (cerrada cuando fuimos nosotros)

Nuestra mayor pena en Pico fue no poder visitar la Gruta das Torres, el mayor tubo lávico que se conoce en las Azores y también en el resto de Portugal. Tiene 5150 metros de longitud, aunque no todo el recorrido es visitable. Para gestionar la entrada se ha creado un centro de visitantes, que administra el acceso a la gruta.

Cuando nosotros fuimos, la Gruta das Torres estaba cerrada porque habían aparecido desperfectos en la entrada que comprometían la seguridad de los visitantes. Estuvimos atentos hasta el último momento por si abrían, pero no pudo ser.

Pico es la isla en la que más grutas de este tipo se conocen. Otra de las famosas es la Furna do Frei Matias.

Se dice que su nombre se debe a un ermitaño que vivía en la gruta. Tiene cuatro secciones que, en conjunto, tienen más de 900 metros de longitud.

Debes saber que, aunque mucha gente accede por su cuenta, no está señalizada ni supervisada, y nos comentaron que no está permitido entrar sin autorización y que para ello se debe ir con un guía especializado. Yo ahí lo dejo…

Bucear en el monte submarino Princesa Alice

Una tortuga nadando en la superficie en la isla de Pico

Nuestra segunda mayor decepción fue no poder ir al Princesa Alice, uno de los mejores lugares para ver mantarrayas y más vida submarina. Aunque nosotros no hacemos buceo, intentamos hacer una excursión de snorkel, pero nos dijeron que en esa época (principios de junio) la visibilidad todavía no era buena, así que no pudo ser.

Es la segunda vez que nos planteamos hacer snorkel para ver mantarrayas, sin éxito. La primera fue desde Faial, y nos pasó más o menos lo mismo, no tuvimos opción. Nuestra tercera y última oportunidad será cuando visitemos Santa María, ya que allí hay un lugar con características parecidas, el Monte Submarino de Baixa do Ambrósio. Ojalá podamos.

Principales pueblos de la isla de Pico

Pueblos de la isla de Pico

Aunque uno no visita las Azores para ver pueblos o ciudades, todas las islas tienen pueblecitos con encanto que merece la pena conocer. En el caso de Pico, yo quiero destacar los siguientes:

Lajes do Pico

Mi pueblo favorito de la isla. No solo porque de aquí salen la mayoría de excursiones para ver ballenas y delfines, sino porque tiene un ambiente muy agradable, restaurantes como el Ritinha y, sobre todo, unas vistas maravillosas de la Montanha do Pico.

En Lajes do Pico, además, hay unas piscinas naturales muy decentes, la Zona Balnear da Maré. Tiene baño y zona para cambiarse, así que es muy cómoda.

Moinho do Juncal
Moinho do Juncal

El molino de viento de Lajes do Pico, conocido como Moinho do Juncal, es, para mí, el más fotogénico, por encima incluso del Moinho do Frade de Criação Velha.

Aquí se encuentra también uno de mis miradores favoritos, en la carretera por encima del pueblo. Desde aquí se puede ver la bahía, el pueblecito, las piscinas naturales, el molino, y el volcán como telón de fondo. Sencillamente ideal. Te dejo aquí la ubicación.

Mirador de Lajes do Pico

Lajes do Pico tiene, además, dos de los museos relacionados con la industria ballenera, el Museo de los Balleneros y el Centro de Artes y de Ciencias del Mar.

São Roque do Pico

En São Roque se encuentra el Museo de la Industria Ballenera y aquí cerca también hay varias zonas de baño estupendas. En São Roque está la terminal de ferri y hay lugares para comer como la Tasquinha Requinte. Es, además, un lugar muy bien ubicado porque desde aquí se accede a la carretera que sube a la montaña, la EN2.

Piscinas en Sao Roque do Pico

Madalena

Después de Lajes do Pico, para mí Madalena es el segundo pueblo más interesante de la isla.

Aquí se encuentra el Museo del Vino, un imprescindible, y hay también un buen conjunto de piscinas naturales en las que bañarse. Las vistas hacia la vecina isla de Faial son un plus y una alegría, así como los dos islotes que adornan el paisaje: Ilhéu em Pé e Ilhéu Deitado.

Vistas a Faial desde la isla de Pico

Desde Madalena es posible iniciar una ruta por la carretera que recorre la costa norte, pasando por viñedos y pueblecitos costeros.

También cuenta con terminal marítima, unos cuantos restaurantes y tiendas, así que es, probablemente, el pueblo con más servicios de toda la isla de Pico.

Criação Velha

Aquí se sitúa el Paisaje de la Viña de Criação Velha, una extensión de kilómetros de viñedos en currais, y es el lugar donde se encuentra el famoso Moinho do Frade, conocido por ser muy fotogénico.

Paisaje de las viñas de Criaçao Velha

En la costa, junto a los viñedos, están las piscinas naturales de Criação Velha (aunque nosotros no fuimos hasta allí). De nuevo, las vistas hacia la isla de Faial son las protagonistas de esta parte de la isla de Pico.

Cuándo ir a Pico

Los mejores meses para visitar la isla de Pico son los meses de verano, entre junio y septiembre, ya que es cuando hay mejor clima y menos posibilidades de lluvia.

Cuándo ir a Pico

Al ser esta la temporada alta de viajes, sobre todo julio y agosto, es posible que los precios de los alojamientos sean más caros. Es por eso que nosotros aconsejamos junio y septiembre como meses más accesibles y es cuando solemos viajar nosotros a las Azores, aunque ya hayamos ido en primavera también.

Si tienes pensado subir a la montaña y viajas durante estos meses, te recomendamos que reserves tu plaza con antelación, ya que el cupo es limitado.

Cómo llegar a Pico

Cómo llegar a Pico

Las dos opciones disponibles para llegar a la isla son el avión y el barco desde las islas de al lado. Te cuento qué opciones tienes:

Viajar a Pico en avión

La isla de Pico tiene menos conexiones que otras islas del aeropuerto como Terceira o la isla de São Miguel, pero es posible llegar en avión desde Terceira, Ponta Delgada o incluso Lisboa. Lo más sencillo, en general, es llegar haciendo escala desde uno de los otros dos aeropuertos, como hicimos nosotros. La aerolínea SATA tiene vuelos regulares entre islas, por lo que es una opción si te apetece conocer varias islas de las Azores en un mismo viaje.

El aeropuerto está situado a unos ocho kilómetros de Madalena, en la zona norte de la isla. Es pequeño, pero cuenta con todos los servicios básicos como alquiler de vehículos, aunque varias empresas no tienen aquí oficina, sino que te dejan el coche y entregan la llave en algún local, como la cafetería.

Viajar a Pico en ferri

Estación marítima de Madalena

Si quieres visitar más islas del grupo central de las Azores, además de Pico, entonces puedes moverte entre ellas en ferri (aunque no todas las combinaciones son posibles durante todo el año). Siempre es aconsejable simular una reserva con antelación en la web, para ver si esa línea está disponible todo el año, ya que algunas solo funcionan en los meses de verano.

La empresa que gestiona el transporte en ferri entre las islas es Atlânticoline. Hay bastantes combinaciones, aunque tienes que fijarte si es posible transportar el coche de una isla a otra en el horario escogido, si es que pretendes hacerlo. Las líneas disponibles son:

  • Azul: Faial – Pico
  • Verde: Faial – Pico – São Jorge
  • Blanca: Faial – Pico – São Jorge – Graciosa – Terceira
  • Lila: Faial – Pico – São Jorge – Terceira
  • Naranja: Pico – São Jorge

Algunas líneas salen de Madalena y otras de São Roque, ya que un puerto está frente a Faial y el otro frente a São Jorge. Puedes consultar todos los horarios en esta web.

Ten en cuenta también que el estado del mar puede producir cancelaciones en los ferris, por lo que es recomendable contar con algo de margen en los viajes. A mí me sucedió por mala mar y tuve que comprar un vuelo para poder salir de la isla de Graciosa.

Dónde alojarse en Pico

Nuestro alojamiento en la isla de Pico

La mejor opción para alojarse en Pico es estar cerca de la carretera principal que rodea la isla, la ER1, para poder moverse con facilidad. Lajes do Pico y Madalena son las principales poblaciones, por lo que tienen restaurantes, gasolinera, zonas de baño…

Si quieres salirte de los dos pueblos principales, puedes buscar algún pueblecito más pequeño. Abundan los alojamientos turísticos en lugar de los hoteles, por lo que seguramente te alojarás en alguna casita restaurada.

Lajes do Pico
Lajes do Pico

São Roque también es una opción estupenda, ya que tiene los mismos servicios que Lajes do Pico y Madalena, y además está cerca de la EN2, la carretera que sube a la montaña y atraviesa la isla de norte a sur, por lo que facilita mucho los desplazamientos. Aquí además hay una terminal de ferri, por si quieres visitar Faial o São Jorge, o por si vienes de allí.

Nuestro alojamiento en Pico: Aldeia das Cagarras

Nosotros nos quedamos toda la semana en Santo Amaro, en un alojamiento llamado Aldeia das Cagarras. Las cagarras (pardelas) son un ave muy característica de las Azores. Nosotros descubrimos el porqué del nombre del alojamiento por la noche, cuando empezamos a escuchar su canto; un sonido muy, muy curioso. Te recomiendo que lo busques.

El pueblo en sí es muy chiquitín, por lo que no tiene muchos servicios, aunque sí hay alguna tienda y bar.

Dónde comer en Pico

Uno de los restaurantes de la isla de Pico

En general, siempre hemos comido muy bien en las Azores. La combinación de carnes y pescados, productos de elaboración casera y los deliciosos bolos lêvedos, tradicionales de São Miguel pero extendidos por todas las islas, hacen que siempre quedemos contentos.

Estos son los restaurantes y cafeterías que nosotros hemos probado y recomendamos:

  • Pastella (Madalena): una pastelería que también tiene salados, es una opción muy buena si no quieres comer un plato fuerte, quieres un dulce o un café.
  • Pub Arruda (Madalena): un restaurante muy simple y pequeñito, pero con comida muy rica. Pagas el acceso al bufé y puedes comer todo lo que quieras. Está lleno de gente local.
  • Taberna do Canal (Madalena): riquísimo y con precios razonables, los calamares a la plancha que me tomé aquí fueron de los mejores en mucho tiempo.
  • Tasquina Requinte (São Roque): se pueden pedir platos, pero lo mejor es el bufé en el que pagas precio fijo y comes lo que quieres. La sopa estaba insuperable.
  • Restaurante Ritinha (Lajes do Pico): está en una zona muy buena y la carne, según Tomás, estaba deliciosa.
  • Pizzaria Alvernaz (Santo Amaro): muy casera, barata, con pizzas muy ricas y vistas bonitas a la costa.
  • Magma (Santo Amaro): si quieres darte un lujo y probar un restaurante algo más caro, este tiene buen ambiente, platos muy ricos y unas vistas de la puesta de sol impresionantes. Hay que reservar.
  • Whale’come ao Pico (Lajes do Pico): no lo hemos probado para comer, pero sí lo recomendamos para tomar un vino o un café con vistas inmejorables desde la terraza hacia la Montaña de Pico.
  • Bioma Restaurant: no hemos comido aquí, pero queremos mencionarlo porque se perfila como espacio gastronómico muy cuidado, con menú degustación. Hay que reservar.
Plato en el Magma, uno de los restaurantes más famosos de la isla

Qué llevar a la isla de Pico

Además de todo lo que ya hemos mencionado en caso de que quieras subir a la cima de la montaña, te aconsejamos que lleves lo siguiente:

  • Protector solar
  • Ropa de baño y toalla
  • Ropa ligera
  • Algo de abrigo
  • Tubo y gafas de snorkel
  • Zapatos cómodos para caminar
  • Un impermeable
  • Remedios para el mareo (si vas a salir al mar)
  • Un botiquín básico
  • Contratar un seguro de viaje que cubra deportes de aventura
  • Cargador o batería externa para el móvil

Cómo moverse por la isla

Cómo moverse por la isla de Pico

Aunque hay autobuses de línea, esta no es la mejor manera de recorrer la isla de Pico. Lo ideal es alquilar un coche y moverte por tu cuenta. Las carreteras principales (la que rodea la isla, la que la cruza de norte a sur y la que recorre el centro) están en muy buen estado. Las que aparecen en amarillo en el mapa turístico pueden ser un pelín más complicadas y las que están en blanco ya son por tu cuenta y riesgo.

En general, es posible llegar a todos los lugares de interés sin dificultad, a excepción tal vez de la carretera de las lagunas, que no está en buen estado.

Si tienes poco tiempo en Pico o no quieres alquilar un coche, siempre puedes hacer una excursión de un día para conocer la isla. Esta excursión recorre los puntos más importantes, y también tienes esta otra de aquí que hace una ruta vinícola.

Alquilar un coche en Pico

Alquilar un coche en Pico

La mejor opción para conocer Pico es alquilar un coche. Hay varias empresas locales de las Azores, como Autatlantis o Ilha Verde, aunque en esta ocasión alquilamos nuestro coche con Terauto. Nos permitió recoger el coche en el aeropuerto y nos dio facilidades en cuanto a horarios de recogida y entrega, por lo que para nosotros fue perfecto. Nos dieron un Yaris, un coche pequeñito que para nosotros es mejor para meterlo por carreteras estrechas.

Hay que tener en cuenta que no hay demasiadas gasolineras en la isla fuera de los pueblos principales, por lo que te aconsejamos que localices alguna con antelación y te planifiques bien en caso de tener que devolver el coche con el depósito lleno. A nosotros nos pasó varias veces que, o bien estaban cerradas, o se les había acabado la gasolina hasta el día siguiente, por lo que tuvimos que improvisar sobre la marcha.

Clima en Pico

Clima en la isla de Pico
La carretera del centro de la isla sin visibilidad

Como en el resto de las Azores, el clima suele ser suave, pero muy impredecible. En cuanto a las temperaturas, no hay grandísimas diferencias entre invierno y verano y suelen oscilar entre los 13 en invierno y los 25 en verano.

En lo que respecta a las precipitaciones, puede hacer sol por la mañana y llover a cántaros por la tarde. Es bastante habitual que llueva, por lo que te recomendamos que cuentes con varios días de margen, por si te toca lluvia y no puedes hacer lo que tenías previsto.

Clima en Pico

Si estás pensando en subir a la Montaña de Pico o salir a ver ballenas, te aconsejo que tengas algo de flexibilidad, ya que ambas actividades pueden verse afectadas por la lluvia y la poca visibilidad, además del viento. Es posible que tengas que reagendar por causa del clima, así que es mejor que no tengas todos los días “empaquetados” al milímetro.

Qué ver en la zona norte de la isla

En la zona norte de la isla de Pico hay una gran extensión de viñedos junto al mar, el Lajido de Santa Luzia, además de gran cantidad de zonas de baño. Por la costa hay varios puntos con formaciones en la roca como el perro de Cachorro o sus arcos sobre el agua.

Arcos lávicos en el norte de la isla

También hay varios centros de interpretación: uno sobre el vino, otro sobre vulcanismo. Hay poblaciones interesantes como Arcos o Cabrito, con elementos etnográficos curiosos como sus pozos de mareas.

También encontramos muchas formaciones lávicas junto al mar, con extensiones donde claramente se puede apreciar cómo avanzó la lava sobre el terreno hacia la costa.

Aquí se encuentra São Roque, donde está uno de los museos balleneros, así como pueblos encantadores como Santo Amaro.

Santo António destaca también por su fantástica zona de baño en las Furnas de Santo António.

Piscinas en la zona norte de la isla

A lo largo de la costa norte hay también varias muestras de molinos de viento primorosamente restaurados, como el de Prainha, cerca de la Zona Balnear Poça Branca.

El Misterio de Prainha, con su mirador de Ponta do Mistério da Prainha a 250 metros de altura, es uno de los puntos de observación más bonitos de la zona sobre el canal que separa Pico y São Jorge, sobre una fajana lávica que se generó en la erupción volcánica de 1562-64.

Mirador de Prainha

Oeste de la isla

En el oeste de la isla de Pico se encuentra Madalena, con las vistas estupendas hacia Faial y los islotes, además del imprescindible Museo del Vino.

Pueblo de Madalena

Algo más abajo está Criação Velha y su lajido, con viñas en currais que se extienden por kilómetros y el Moinho de Frade con la isla de Faial de telón de fondo.

En el oeste de la isla de Pico se encuentra también el acceso para visitar la Gruta das Torres, cerrada cuando fuimos nosotros.

También hay otros molinos de viento restaurados por esta zona, como el de Monte. Además, puedes seguir hacia el sur y visitar lugares como Porto do Calhau o Mingato.

Uno de los molinos de viento restaurados de Pico

Sur de la isla

En el sur, el mirador de Pontinha está todavía en el Paisaje Protegido de la Cultura de la Viña y tiene vistas hacia la costa rocosa. El pueblo es un núcleo vitiviníclola chiquitín, con antiguas bodegas de una sola planta.

São João se autodenomina la tierra de los molinos y tiene uno fantástico junto al mar.

Lajes do Pico también está en el sur, con el Moinho do Juncal, la Zona Balnear da Maré y las excursiones para ver ballenas, sus vistas hacia el Pico y su buen ambiente. Aquí están dos de los museos sobre la caza de ballenas. Si además miras hacia el interior, verás una cumbre que es en realidad el Volcán de Topo, que dio lugar a esta parte de la isla, es el volcán más antiguo que dio origen a Pico hace unos 300.000 años y tiene 1002 metros de altura.

Moinho do Juncal
Moinho do Juncal

Este de la isla

Al este de la isla de Pico se encuentra el faro más bonito, el de Ponta da Ilha. Es de fácil acceso por una carretera que pasa por zonas de lava solidificada junto al mar.

También hay lugares con pozas y molinos, como Calheta de Nesquim. El mirador de Terra Alta tiene buenas vistas sobre el mar, al igual que el restaurante Magma, que está en esta zona de la isla y tiene un balcón en el que se ve el anochecer.

Faro de Ponta da Ilha
Faro de Ponta da Ilha

Centro de la isla de Pico

En la EN2, subiendo desde São Roque hacia la montaña, está el mirador de Corre Água, el primer encuentro con la Montaña de Pico si subes por este lado de la isla. El paisaje aquí es maravilloso y combina por un lado el mar y por el otro el volcán.

Mirador de Corre Água
Mirador de Corre Água

En el centro de la isla de Pico está la EN3, la carretera con la recta más larga de la isla y las mejores vistas sobre la Montaña de Pico.

En esta carretera se encuentra también al Lagoa do Capitão, que ya mencioné como la más espectacular de todas las lagunas de la isla por sus vistas hacia la montaña.

Vistas de la Montaña de Pico desde la Lagoa do Capitao
Lagoa do Capitão

En el centro de la isla se encuentra también la Montaña de Pico, el accidente geográfico más destacado de toda la isla (y tal vez de todas las Azores). El acceso a la Casa de la Montaña para poder hacer el ascenso también se hace por la EN3, en un desvío que sube por una carretera estrechita.

En el centro se encuentra también la Furna do Frei Matias (recuerda visitarla con guía y autorización, si es que decides hacerlo).

Carretera de las lagunas

La carretera de las lagunas, que tiene su punto de inicio en el centro de la isla, es el lugar donde encontrarás pequeños conos volcánicos con lagunas de poco tamaño que se van sucediendo hacia el este.

Qué ver en Pico en tres días

Tres días es muy poquito tiempo para ver Pico, así que tendrás que ir directamente a lo imprescindible.

  • Día 1: recorrer la zona vinícola de la isla y visitar el Museo del Vino.
  • Día 2: ir hasta Lajes do Pico, hacer una salida para ver ballenas y visitar sus dos museos balleneros.
  • Día 3: recorrer el centro de la isla. Puedes subir a la Montaña de Pico o visitar la carretera de las lagunas.
Qué ver en Pico en tres días
La isla desde el Piquinho

En caso de solo tener tres días, te recomiendo que hagas excursiones, ya que podrás hacer más en menos tiempo. Hay una que recorre parte de la isla en un día, otra que recorre sus volcanes y lagunas y una última opción que visita los viñedos y bodegas. Con esto te puedes hacer una idea general de la isla en tan poquito tiempo.

Qué ver en Pico en cinco días

Qué ver en Pico en cinco días

Cinco días es ideal para conocer Pico sin tener la sensación de que te sobra tiempo. Te propongo esta ruta:

  • Día 1: recorre la zona vinícola del oeste de la isla y visita el Museo del Vino. Puedes hacer una ruta de senderismo entre los viñedos, o hacer la ruta en coche.
  • Día 2: conoce la zona norte y disfruta de alguna de sus zonas de baño. Puedes visitar el museo ballenero de São Roque, conocer los pueblecitos que rodean las viñas y acabar el día en el Magma, cenando con el atardecer.
  • Día 3: haz una salida para ver ballenas y delfines en Lajes do Pico, aprovecha para conocer la costa del sur de la isla o ir hasta el faro de Ponta da Ilha. Puedes visitar alguno de los centros de interpretación de Lajes do Pico para entender mejor la historia de la isla.
  • Día 4: sube a la Montaña de Pico y acaba el día bañándote en alguna de las zonas baleares de la isla.
  • Día 5: si está abierta, visita la Gruta das Torres. Recorre la EN3 y la carretera de las lagunas para ver la zona interior de la isla y descubrir sus lagos y volcanes.
Faro de Ponta da Ilha

Qué ver en Pico en una semana

Si tienes una semana para conocer la isla, puedes hacer todo lo que he mencionado y pasar más tiempo en cada sitio. Te recomiendo que en este caso disfrutes más de cada pueblo, conociendo mejor Madalena, Lajes do Pico o São Roque, y que disfrutes de los vinos en alguna bodega. Aprovecha para bañarte en las zonas balneares y recorre varias veces la EN3, disfrutando de las inolvidables vistas de la montaña. Párate en cada molino que encuentres, ya que ofrecen fotos muy bonitas, y disfruta al máximo de la isla de Pico, porque se lo merece. Ya verás cómo te enamora.

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3 comentarios en «Qué hacer en la isla de Pico: rutas para tres, cinco o siete días (Azores)»

  1. Muchísimas gracias.Estoy preparando mi viaje para Julio y me esta sirviendo muchísimo.Muy bien escrito y claramente estructurado.Lo que es una locura son los precios de los alojamientos en Julio,desgraciadamente muchos no podemos viajar en otras fechas.

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