Marruecos siempre fue uno de esos destinos que, a pesar de estar cerca, nos parecía exótico y diferente. Marrakech es, además, una ciudad conocida por su colorido y su ajetreo. Este es el pequeño itinerario de nuestro viaje para conocer mejor la ciudad.
✅ Consulta los posts de nuestra ruta por Marruecos:
Minarete de la Koutubia
Llegamos a Marrakech ya de noche tras hacer escala en Casablanca. Al día siguiente empezamos la visita por el famoso minarete de la Koutubia, que sirvió como modelo de la Giralda. Cualquiera que haya estado en Sevilla reconocerá inmediatamente las semejanzas entre las dos torres. Tuvimos que conformarnos con ver la mezquita desde fuera, ya que la entrada de no musulmanes está prohibida.

Plaza Yemaa el Fna
La Koutubia está, además, junto a la plaza Yemaa el Fna, por lo que para nosotros fue durante toda nuestra estancia en Marrakech un punto de referencia para orientarnos mientras callejeábamos.
Esta plaza fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en el año 2001. Como era todavía por la mañana la plaza estaba relativamente vacía, ya que los puestos de comida aparecen al caer la tarde. Los vendedores de zumo sí que están durante todo el día, y nosotros aprovechábamos cada vez que pasábamos cerca de allí para refrescarnos con un rico zumo de naranja.
Qué ver en Marrakech: tumbas Saadies
Tras pasar por la plaza nos dirigimos a las Tumbas Saadies, de la época del sultán Ahmad al-Mansur. Cuando las visitamos nosotros (septiembre de 2015) estaban en restauración, pero se podían visitar igualmente. Destacan por su decoración de mármol y sus bellas columnas.
Qué ver en Marrakech: jardines de La Menara
El siguiente punto de nuestra visita fueron los Jardines de La Menara, una enorme explanada de olivos con un estanque en el centro, junto al que hay un pabellón con tejado piramidal. Es un lugar sorprendentemente tranquilo en comparación con el resto de la ciudad, por lo que supone un respiro de calma.

Plaza Yemaa el Fna de noche
Para acabar nuestro día volvimos a la plaza Yemaa el Fna, donde pudimos comparar la diferencia de ambiente entre el día y el anochecer. Por el día, en la plaza se venden zumos, todo tipo de souvenirs, bolsos, etc. Puedes encontrarte dentistas, aguadores, encantadores de serpientes y de monos. Al atardecer las tiendas van desapareciendo y aparecen los cuentacuentos, acróbatas y todo tipo de artistas callejeros, y la plaza se llena de puestos de comida que inundan el ambiente con un aroma estupendo.

Consejo viajero: No te puedes ir de Marrakech sin probar algún tajín, un plato tradicional en Marruecos que se presenta en un recipiente de barro con tapa cónica. Los hay con distintos ingredientes y por norma general son muy sabrosos.
Deambular por el zoco de Marrakech
Nuestro segundo día en Marrakech optamos por vivir la ciudad, más que fotografiar monumentos. Por ello, empezamos por deambular sin rumbo fijo en el Zoco. Para acceder al Zoco se hace desde la propia plaza Yemaa el Fna. A partir de ahí, las callejuelas laberínticas se entremezclan, y es fácil perder la orientación entre las tiendas de ropa, especias, farolillos, babuchas, souvenirs, alfarería orfebrería…
En el zoco se vende mediante regateo, por lo que el viajero poco acostumbrado puede verse algo abrumado. Yo no soy particularmente amiga de regatear en los bazares, pero Tomás sí lo disfruta, por lo que en estos casos suelo dejarle a él la tarea de las compras y yo observo desde la distancia.
Para pasear por el Zoco, al igual que por la plaza, ante todo es importante tener sentido común: estar siempre atentos a lo que nos rodea, no entrar por calles que no nos inspiren confianza y no aventurarnos por partes demasiado alejadas del bullicio.

Comer en un restaurante marroquí tradicional
A la hora de la comida elegimos un local lleno de lugareños que nos dio un muy buen precio y nos dejó examinar la comida que estaban preparando para ese día (el local era muy pequeño, apenas tres o cuatro mesas, y la comida la estaban preparando en unas enormes ollas en la calle, junto a la puerta de entrada). Al estar en un lugar tradicional, comimos de la misma forma que los que nos rodeaban: sin cubiertos, con las manos y ayudándonos con pan. No hace falta decir que fue una de las comidas más ricas que hicimos durante nuestro viaje por Marruecos.

Conocer la Madrasa de Ben Youssef
Por la tarde, después de comer, también visitamos la Madrasa de Ben Youssef. Este edificio fue para nosotros uno de los más interesantes de Marrakech. Es el lugar donde antes numerosos alumnos estudiaban el Corán, y que actualmente abre sus puertas para que los visitantes puedan apreciar su hermosa estructura y su meticulosa decoración. El edificio se distribuye alrededor de un fantástico patio en el que hay una alberca que se puede ver desde las ventanas superiores.

Disfrutar de un té en Yemaa el Fna
Para terminar el día, y ya que era nuestro último día en Marrakech, volvimos a la plaza Yemaa el Fna. Es recomendable subir a alguna de las terrazas de los cafés alrededor y observar el movimiento desde arriba, y además los precios no son demasiado caros. Lo mejor de estar arriba es que puedes observar a los transeúntes pasando desapercibido y sin que te intenten vender algo, cosa que en la plaza es bastante complicado.
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Excursiones desde Marrakech
Sin duda, la excursión más popular que hacer desde Marrakech es la que te lleva al maravilloso desierto de Marruecos. Para nosotros fue lo mejor del viaje. Te dejamos aquí un enlace a una excursión como la que hicimos nosotros.
Desde Marrakech también se pueden visitar las cataratas más altas del norte de África. Puedes ver aquí una excursión a las cascadas de Ouzoud.
Marrakech: consejos prácticos
- Es importante prestar mucha atención al adentrarse por las calles de la Medina de Marrakech. Es muy fácil salirse sin darse cuenta de la zona frecuentada, y algunas calles no son tan recomendables. También es importante mantener los objetos personales bien vigilados, pues en las grandes multitudes puede haber carteristas a la caza de turistas despistados.
- A la hora de visitar el Zoco, si muestras interés en algún artículo en concreto te insistirán, incluso te seguirán ofreciéndote precios cada vez más baratos. A la hora de regatear es muy importante tomárselo con mucha paciencia y sentido del humor. Generalmente, ofrezcas el precio que ofrezcas, se mostrarán ofendidos y te dirán que es demasiado poco; es parte del juego del regateo.
- En la plaza hay infinidad de puestos de venta de zumos (está buenísimo). Es recomendable tomarlo en vaso de plástico para evitar usar los vasos de cristal enjuagados y reutilizados durante todo el día. Por la misma razón, para comer en uno de los puestos, es mejor usar pan para coger la comida en lugar de los cubiertos. A la hora de escoger un puesto es importante observar el estado de la comida y pedir agua embotellada.
- Para saber más del turismo en Marruecos y obtener más información para vuestro viaje podéis consultar este enlace.
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