pareja de pingüinos de magallanes

Navegación por el canal Beagle y pingüinera

Para nuestro último día en Ushuaia programamos una excursión en barco por el canal Beagle. Existen varias opciones con distintos precios y duración. Nosotros escogimos uno de los trayectos más largos y fuimos hasta la pingüinera en la isla Martillo. En este post os contaremos el trayecto y lo que se puede ver en los distintos puntos de interés.

Salimos a las 9 de la mañana del puerto de Ushuaia. Para embarcar, además de abonar el importe del billete a la empresa operadora, es necesario pagar aparte una tasa portuaria que cuando fuimos nosotros era de 20 pesos argentinos.

Tras abandonar el puerto tomamos rumbo hacia el Este por el canal Beagle. En la orilla izquierda estaba Argentina, mientras la orilla derecha correspondía a la isla Navarino, en Chile.

Tras una corta navegación llegamos hasta los islotes Les Éclaireurs, donde se encuentra el faro del mismo nombre. No se debe confundir este faro con el conocido como Faro del Fin del Mundo, de la novela de Julio Verne, que en realidad es el faro San Juan de Salvamento.

islotes les eclaireurs

Faro les eclaireurs

Junto al faro estaba también la Isla de los Pájaros, llena de cormoranes imperiales y cormoranes de cuello negro, y la Isla de los Lobos, en la que se asienta una colonia de lobos marinos de un pelo.

isla-de-los-pajaros

isla de los lobos

Tras detenernos un poco para fotografiar la fauna local, seguimos nuestra navegación pasando ante Puerto Williams, en Chile. Como ya comentamos en el post sobre Ushuaia, aunque esta última está considerada la ciudad más austral del mundo, Puerto Williams se encuentra más al sur. Sin embargo, debido a su tamaño, esta población no se considera una ciudad, de ahí que no se lleve el calificativo. Aún así, Puerto Williams tampoco es el poblado más austral del mundo, puesto que todavía más al sur se encuentra Puerto Toro, un pequeño asentamiento de pescadores. Como podéis ver, el título de “más austral del mundo” está bastante disputado…

puerto williams
Puerto Williams

Pasamos también frente a Puerto Almanza, en Argentina, que es un pueblo pesquero ubicado a unos 75 km en coche desde Ushuaia. Continuamos nuestra navegación y dejamos a nuestra izquierda la isla Gable, de unos 22 km2 aproximadamente, que divide el canal Beagle en dos pasos. Nos adentramos por el paso Mackinlay, más cerca de la costa de Chile, por ser el más profundo y seguro para navegar. En el camino nos fuimos encontrando aves como el albatros de ceja negra y el petrel.

Tras un largo rato de navegación llegamos finalmente a la isla Martillo, donde se sitúa la pingüinera. Solamente una de las empresas que operaban la ruta tenía permiso para desembarcar en la isla, pero aún así el barco se acercó hasta casi encallar en la orilla, por lo que pudimos ver la fauna muy de cerca.

pingüinos de magallanes

En la isla existe una colonia estacional de pingüinos de Magallanes, que permanecen allí de octubre hasta abril. Los pingüinos excavan cuevas para poner huevos bajo tierra durante el mes de octubre, y los polluelos nacen a mediados de noviembre aproximadamente. En abril, los pingüinos de Magallanes abandonan Ushuaia para dirigirse al norte. Como nosotros fuimos en noviembre muchos pingüinos estaban dentro de sus nidos con sus polluelos recién nacidos, por lo que solo veíamos los que se acercaban a la orilla.

En la isla Martillo hay además una pequeñísima colonia de pingüinos papúa o pingüinos gentú. En el caso de estos pingüinos, el nido es un pequeño montículo de rocas y no una cueva. Ponen sus huevos algo más tarde, en noviembre, y los polluelos nacen en diciembre. Estos pingüinos, a diferencia de los pingüinos de Magallanes, permanecen en la zona todo el año. Se caracterizan por el color naranja del pico y las patas.

pingüino papúa o gentú

Los predadores principales de los pingüinos en esta región son las focas leopardo y los escúas o págalos chilenos, un ave predadora que ataca a los polluelos.

Tras observar un rato a los pingüinos desde la cubierta y congelarnos por el frío helado que hacía, pusimos rumbo de nuevo hacia el puerto de Ushuaia para poner fin a la navegación. Como a la vuelta no hicimos ninguna parada el trayecto se nos hizo algo más cansado, pues se trata de un recorrido bastante largo. Sin embargo, mereció la pena hacer el trayecto para llegar hasta allí.

CONSEJOS PRÁCTICOS:

  • Aunque en el barco vendían comida, bebida y snacks, nosotros llevamos nuestras propias viandas por ser más económico.
  • Es posible que el mar esté picado debido al viento, por lo que nunca está de más tomar precauciones contra el mareo en caso de ser una persona sensible.

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