Qué ver en Viana do Castelo: rutas, consejos y restaurantes

Viana do Castelo es una de esas ciudades a las que volvemos una y otra vez y siempre encontramos algo nuevo que hacer. Desde playas enormes hasta una de las iglesias más bonitas del norte de Portugal, la ciudad nos enamora con cada visita. Te contamos qué ver en Viana do Castelo, uno de nuestros lugares favoritos de la Región Norte de Portugal.

Vistas del Santuario de Santa Luzia desde uno de los miradores del monte

Hemos visitado Viana do Castelo muchas veces; la primera, para hacer nuestras fotos de boda en una de las inmensas playas al sur de la ciudad (gracias a nuestro fotógrafo por el descubrimiento).

A partir de ese momento, hemos vuelto varias veces y podemos decir que es uno de nuestros lugares favoritos de Portugal. Te contamos cuáles son los imprescindibles que ver en la ciudad.

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Monte de Santa Luzia

Si tienes poco tiempo para visitar Viana do Castelo y quieres conocer lo más bonito de la ciudad, tendrás que subir hasta el Monte de Santa Luzia para visitar el santuario.

Monte de Santa Luzia en Viana do Castelo, uno de los lugares más emblemáticos que ver en la ciudad

✅ Hay varias formas de subir:

  • Para los más valientes, se puede subir andando por las escalinatas, tal y como se hace en la Peregrinación del Sagrado Corazón de Jesús todos los años desde 1921.
  • Lo más práctico es subir en tu propio coche, ya que hay carretera hasta arriba.
  • La forma más bonita de subir es en el funicular de Santa Luzia, un icono de Viana do Castelo con 100 años de antigüedad.

Si subes en tu propio coche, el camino transcurre serpenteante por una carretera que asciende hasta llegar a la cumbre de la colina. Nosotros subimos alguna vez así y es posible parar a mitad de camino para disfrutar de las vistas desde un mirador, donde tienes vistas hacia la ciudad y el mar.

Funicular de Santa Luzia
Funicular de Santa Luzia

También puedes detenerte un poco más arriba para observar el lento transcurso del funicular, que sube y baja al santuario pasando junto a la carretera. Es muy bonito verlo en funcionamiento, así que te recomendamos que pares un ratito para verlo pasar.

Desde el monte de Santa Luzia, las vistas hacia el río Lima (Limia en español), sus islas y su desembocadura son una auténtica maravilla.

Pousada Viana do Castelo en el monte de Santa Luzia
Pousada Viana do Castelo

Por encima del santuario y con vistas hacia el mismo hay un hotelazo de 1979 en un edificio centenario, la Pousada Viana do Castelo. Desde aquí tienen las mismas vistas que desde el santuario, pero encima aparece la iglesia en el panorama. Una pasada.

Santuario de Santa Luzia

El Santuario de Santa Luzia, o del Sagrado Coração de Jesus, es lo primero que se ve de Viana do Castelo ya desde kilómetros a la redonda, debido a su ubicación en lo alto del monte.

El Santuario de Santa Luzia en la distancia, rodeado de árboles desde uno de los miradores del monte

Nada más llegar, resulta difícil escoger entre la grandiosidad del edificio y la belleza de sus vistas. El santuario, cuya construcción comenzó en 1904 y finalizó en 1959, tiene una clara inspiración bizantina, con planta de cruz griega, y merece ser observado con calma desde varias perspectivas. Aunque no tiene nada que ver, recuerda un pelín al Sacré Coeur de París.

Santuario de Santa Luzia en Viana do Castelo
Santuario de Santa Luzia

El templo se construyó a 300 metros de altura, en el lugar en el que ya existía antes una pequeña capilla dedicada a Santa Luzia. El proyecto del templo actual empezó a gestarse a mediados del siglo XIX.

Los portugueses presumen de que sus enormes rosetones son los mayores de la Península Ibérica y los segundos de Europa. Sea cierto o no, lo que más llama la atención es, sin duda, la gigantesca cúpula. En el interior, el techo está pintado de azul, emulando el cielo, con un coro de ángeles trompeteros.

Interior del Santuario de Santa Luzia, con el techo decorado en azul con unos ángeles trompeteros

Aunque el interior de la iglesia es muy bonito, lo que más nos enamoró a nosotros fue la panorámica de la ciudad, el río y la sierra. De hecho, según la revista National Geographic es uno de los paisajes más bellos del mundo. Y es que las vistas desde aquí son uno de los principales atractivos de Viana do Castelo.

Ante la entrada del santuario se extiende una enorme escalinata que asciende hacia las puertas del edificio. Junto a las escaleras, un fotógrafo muy, muy mayor retrata a los visitantes que lo deseen con su cámara centenaria.

Fotógrafo que sacas fotos junto al Santuario del Monte de Santa Luzia con una cámara centenaria

Ya no recuerdo la primera vez que vi a este señor, hace muchos años, en mi primera visita a Viana do Castelo. Desde entonces, cada vez que voy, está ahí. De hecho, siempre voy con un pelín de miedo de que ya no esté…

La última vez que fuimos, este señor ya no era el único que sacaba este tipo de fotografías (vamos, que le ha salido competencia). Nosotros, sin embargo, decidimos pedirle una foto a él, para llevarnos un recuerdo suyo con nosotros.

Foto sacada en Santa Luzia, en Viana do Castelo, con una cámara centenaria

La foto la saca con todo el mimo del mundo: prepara la cámara, te coloca y, mientras esperas a que se revele la imagen, echa aceite al mecanismo, lo recoloca, vuelve a posicionar el trípode y lo deja listo para el siguiente cliente.

Es precioso verlo tratar con tanto cariño su oficio. El resultado de la fotografía fue el que te enseñamos aquí. Si quieres llevarte un recuerdo del lugar, sin duda este será especial.

Mirador del Santuario de Santa Luzia

Viana do Castelo desde Santa Luzia

Si tienes oportunidad, te recomendamos que subas al mirador en lo alto del Santuario de Santa Luzia.

En realidad, en el santuario hay dos miradores: uno a 30 metros de altura y otro a 60 metros, en lo alto de la cúpula. Entrar en la iglesia es gratis, pero acceder a los miradores no.

Cada mirador tiene un precio diferente (el de abajo es más barato). Por la diferencia de precio, nosotros nos fuimos de cabeza al de la cúpula.

Escalera de Santa Luzia en Viana do Castelo

Las escaleras para llegar al mirador del Santuario de Santa Luzia son tan estrechas y empinadas que han tenido que instalar un semáforo para indicar si se puede pasar o no, ya que es imposible dar la vuelta a mitad de camino si te encuentras a alguien.

Para la gente con vértigo como yo, todo un desafío. Tuve que subir las escaleras con piernas temblorosas, pero ansiosa por descubrir lo que me esperaba allá arriba.

Santa Luzia en Viana do Castelo

Tras una subida que parecía no tener fin, llegamos finalmente a la ansiada recompensa: unas vistas panorámicas de 360 grados hacia el mar, la ciudad y la montaña. ¿Qué más se puede pedir?

A pesar del viento matutino, hacía sol y el mirador resultaba muy agradable. Decidimos disfrutar con calma del espectáculo, sin prisas por recorrer de nuevo aquellas escaleras infernales.

Panorámica de Viana do Castelo desde el Santuario

Cuando te canses del viento y bajes de nuevo a suelo firme, puedes tomarte un café junto al santuario, donde hay una pequeña cafetería y servicios varios, además de una zona ajardinada y un pequeño aparcamiento donde dejar el coche.

✅ Seguro que también te gustará nuestro post sobre qué ver en Sintra.

Funicular de Santa Luzia

Detalle de la estación del funicular de Santa Luzia, con paredes de azulejos de colores y bonitas ventanas rojas y blancas

La forma más bonita de subir hasta el Santuario es tomar el elevador o funicular de Santa Luzia, que parte desde la ciudad de Viana do Castelo y te deja justo a los pies del templo.

Este es el funicular más largo de Portugal, con 650 metros, y tarda unos seis minutos en cubrir la distancia desde la ciudad hasta el monte. Es además un funicular centenario, ya que en 2023 celebró su centésimo cumpleaños.

Estuvo en obras durante una buena temporada, pero reabrió en todo su esplendor y nosotros no pudimos resistirnos a subir así al santuario.

Interior del vagón del funicular de Santa Luzia

La cabina es muy cómoda, con espacio para unas 20 personas, que pueden ir sentadas o a pie. Hay dos cabinas en funcionamiento, aunque solo hay una vía; ¿Cómo hacen entonces?

Pues a mitad de camino hay una curiosa “rotonda” o bifurcación, y cada una de las cabinas toma la vía de su derecha, por lo que se cruzan a la vez y así pueden compartir el resto de la vía.

Uno de los vagones del funicular de Santa Luzia avanza por las vías hacia el Santuario

Aunque los vagones del funicular son modernos, la estación que se encuentra en la ciudad es un maravilloso edificio de la época, con una entrada con arcos de piedra, ventanas rojas y blancas y unos preciosos azulejos en su interior. De hecho, el edificio desentona un pelín en su ubicación, en una avenida con mucho tráfico junto a la estación de tren.

La estación de llegada, a unos 160 metros más de altitud, es moderna y no tiene nada que ver con la antigua.

Estación inferior del funicular de Santa Luzia, con más de cien años de antigüedad

El funicular de Santa Luzia es propiedad de la Cámara Municipal de Viana do Castelo y fue restaurado por completo entre 2005 y 2006. Es posible comprar billete de solo ida o de ida y vuelta, que sale más barato que los dos por separado.

Citânia o Castro de Santa Luzia

Si sigues subiendo por la carretera, por detrás del Santuario, en aproximadamente cinco minutos encontrarás la Citânia, o Castro de Santa Luzia. Está abierto al público, aunque hay que abonar entrada para visitarlo.

Tomás frente a la Citânia o Castro de Viana do Castelo

Es un poblado fortificado situado en lo alto del monte, con vistas hacia la ciudad y la desembocadura del Limia. Estuvo ocupado entre la Edad de Hierro y la Romanización.

Se conoce su existencia desde el siglo XVII y se cree que lo que se puede ver es solo una tercera parte del conjunto, ya que la mayor parte se destruyó al construir la carretera y el hotel, hace ya muchos años.

Murallas y construcciones redondas del interior del Castro de Santa Luzia en Viana do Castelo

En la visita se pueden apreciar distintos núcleos delimitados por muros, con viviendas en su mayoría de planta redondeada.

El castro de Santa Luzia contaba con tres líneas de murallas defensivas, que tenían fosos y torreones, aunque hoy en día solo queda un fragmento de la muralla interior y la muralla que rodeaba la acrópolis.

Pasarelas en el Castro de Santa Luzia por las que se realiza la visita al recinto. Al fondo, el hotel Pousada Viana do Castelo

En el castro se pueden apreciar zonas con muestras de ocupación romana, ya que se ve una diferencia en los tipos de construcción del recinto. Han organizado la visita a través de pasarelas elevadas, por lo que tu visión está por encima de las viviendas y construcciones de piedra. Aunque esto hace que no puedas curiosear a tu aire, sí te permite ver todo desde una buena posición.

Barco Hospital Gil Eannes

Barco Gil Eannes
Barco Gil Eannes

Ya en el corazón de Viana do Castelo, tras descender del monte, te aconsejamos que visites el barco Gil Eannes, que está atracado de forma permanente en el puerto de Viana do Castelo.

Reconozco que nosotros lo visitamos un poco por pasar el rato, y nos quedamos alucinados con lo interesante que es el barco.

Interior del navío Gil Eannes, que se ha convertido en un museo.

El Gil Eannes fue en su momento un buque hospital que hoy en día ejerce de museo. Era un barco de apoyo a la flota bacaladera portuguesa en Terranova y Groenlandia, que fue abandonado cuando perdió su función.

Es posible recorrerlo por dentro y descubrir cómo eran sus instalaciones, que prestaban auxilio en alta mar.

Enfermería del barco Gil Eannes, con las camas para los enfermos y un altar religioso en medio

El barco se construyó en 1955 en los astilleros de Viana do Castelo. En 1997 comenzó a gestarse el proyecto de su compra, que tuvo lugar en 1998, y su rehabilitación, ya que se encontraba en bastante mal estado. El barco ha pasado desde entonces por procesos de reparación, rehabilitación y mantenimiento.

Cocina del barco Gil Eannes, con todos los utensilios necesarios para la vida a bordo

Aunque no lo parezca desde fuera, el barco es sorprendentemente grande y la visita se hace muy amena. De hecho, la vista es tan intensa que llega un momento que, de tanto subir y bajar por las cubiertas, ya no sabes en qué nivel estás, en qué zona del barco o en qué año vives.

Una de las cubiertas del barco Gil Eannes en Viana do Castelo

Las partes que más nos llamaron la atención fueron las salas de esterilización, los quirófanos, la zona de análisis clínicos

También es espectacular la cocina con todos los utensilios, la bodega y la despensa.

Bodega del barco Gil Eannes

Otra zona muy curiosa abarca las salas de los enfermos infecciosos, así como la lavandería y la zona de secado de sábanas y ropa de los enfermos. La sala de máquinas es sencillamente alucinante, ya que no te la esperas de semejante tamaño.

Sala de máquinas del navío Gil Eannes, en Viana do Castelo

Puedes comprar la entrada en este enlace de aquí. Es una visita ideal si viajas con niños y la entrada es muy barata.

Centro Histórico de Viana do Castelo

Viana do Castelo tiene un Casco Histórico encantador, con largas calles de uso peatonal y plazas maravillosas, como la Praça da República, y antiguas zonas de pescadores. No en vano, la ciudad fue puerto de pesca de la flota del bacalao y conserva su ambiente y enfoque en el mar.

Centro Histórico de Viana do Castelo desde el río Limia, con el Santuario de Santa Luzia al fondo

Otra plaza interesante en el centro histórico es el Largo de São Domingos, donde está el Museo de Artes Decorativas, la escultura de Frei Bartolomeu dos Mártires montado en un burro y la iglesia de São Domingos o Santo Domingo, del siglo XVI.

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Fuerte de Santiago de Barra

Viana do Castelo tiene dos fuertes situados junto al mar: uno un poco más pequeño, el Fuerte de Areosa, situado en Praia Norte. El otro, el Fuerte de Santiago da Barra, está en plena desembocadura del Limia.

Este lugar, también conocido como Castillo de Santiago da Barra, tiene sus orígenes en el siglo XV, aunque se cree que la primera edificación construida en la desembocadura del río es del siglo XIII.

Fuerte de Santiago de Barra en Viana do Castelo

Cuenta con varios elementos de estilo manuelino, como una de sus torres. En el interior de la muralla con forma de estrella hay varios edificios con un estilo muy portugués. El edificio principal tiene un escudo real de piedra sobre la puerta de entrada.

En las inmediaciones hay un antiguo pilón para lavar la ropa y en la otra punta un bonito faro.

Estatua a la mujer vianesa
Estatua a la mujer vianesa

Muy cerca se encuentra también la Estátua à Mulher Vianesa, con una flor en una mano y un barco en la otra, que conmemora los 150 años del nombramiento de Viana do Castelo como ciudad. Desde aquí se puede apreciar el trabajo constante de los astilleros, parte fundamental de la historia de la ciudad.

Cerca del Castillo de Santiago da Barra se encuentra el Campo da Agonia, una zona en la que se desarrolla la feria semanal de Viana do Castelo. Más adelante está el Santuario de Nossa Senhora da Agonia del siglo XVII, que da nombre al lugar y a una de las romerías más famosas de esta zona en agosto.

Praça da República

La Praça da República (Plaza de la República) es el corazón de Viana do Castelo. Este lugar con más de 500 años de historia cuenta con algunos de los edificios y monumentos más emblemáticos de la ciudad.

Plaza de la República
Praça da República

Aquí se encuentra la Iglesia de la Misericórdia, del siglo XVI, o los Antiguos Paços do Concelho, de la primera mitad del siglo XVI. Adornando la plaza en el centro, se encuentra su famoso chafariz o fuente. Es una plaza preciosa en la que encontramos varias terrazas para descansar o tomar algo entre los edificios con más historia de la ciudad.

Casa Consistorial, antiguos Paços do Concelho

Uno de los edificios más llamativos de la plaza es el que alojaba antiguamente al ayuntamiento. Es un edificio sorprendentemente austero, una pequeña mole de piedra con aspecto de fortaleza y arcos en la parte inferior.

Contrasta, sobre todo, con el edificio que tiene justo a su lado, la Iglesia y Casa de la Misericordia, completamente diferente y mucho más adornada.

Iglesia y Casa de la Misericordia

Junto al antiguo ayuntamiento está el que es para nosotros el edificio más bonito de la plaza, la Iglesia y Casa de la Misericordia, del siglo XVI.

A esta construcción se la conoce también como la “casa das varandas” debido a que toda su fachada está formada por balcones espectaculares, con columnas en piedra muy decoradas.

Catedral de Viana do Castelo

La Catedral de Viana do Castelo, o de Santa Maria Maior, es otro de los edificios imprescindibles que visitar en el centro histórico de la ciudad.

Es de la primera mitad del siglo XV y tiene un estilo gótico final. En su interior tiene tres naves destacan varias capillas, como la Capela do Santissimo o la Capela dos Condes de Camarido.

Catedral de Viana
Catedral de Viana

La fachada tiene dos torres almenadas y un rosetón central, con un aspecto que recuerda a una fortaleza. La puerta se encuentra dentro de un arco ojival.

Esta no fue la primera iglesia matriz de Viana do Castelo; la anterior fue la Iglesia de las Almas o Capilla de las Almas (Capela das Almas), del siglo XIII y situada en los alrededores de la marina.

✓ Muy cerca de la catedral se encuentra otro edificio muy interesante, la conocida como “Casa dos Velhos” (Casa de los Viejos).

La Sé de Viana do Castelo es del siglo XV y tiene un estilo gótico final. En su interior destacan varias capillas, como la Capela do Santissimo o la Capela dos Condes de Camarido.

Praça da Liberdade

Junto al río Limia, en su desembocadura, se encuentra la Praça da Liberdade (Plaza de la Libertad). Es una zona moderna, diseñada para el disfrute de las personas.

Aquí es posible sentarse en los escalones que llevan al río, con el monumento al 25 de abril a tus espaldas, y disfrutar del sol y la brisa junto al agua.

Una de las mejores zonas para disfrutar del buen tiempo en Viana do Castelo

En este lugar se encuentra también la Biblioteca Municipal y el Centro Cultural, lo que refuerza su uso por parte de los habitantes de la ciudad. Muy cerca, los que venimos de fuera podemos visitar también la oficina de turismo.

Una calle que debes visitar en las inmediaciones es la que conduce desde aquí hasta la estación de tren de Viana do Castelo. Se trata de la Avenida dos Combatentes da Grande Guerra, donde hay muchos restaurantes y cafeterías, además de edificios muy interesantes, como el de la Escuela Dr. Alfredo Magalhães.

Tomás de pie en medio de la Plaza da Liberdade, con las grúas del puerto de Viana do Castelo al fondo

De aquí sale también la estrecha Rua de Viana, una calle transversal que es considerada la más antigua de Viana do Castelo. Aquí se pueden ver edificios como el de la Casa dos Nichos, del siglo XV, que es hoy en día un museo arqueológico.

El propio edificio de la estación de tren también merece una mención. Frente a él, además, puedes ver una estatua homenaje al folclore de la zona, del año 2000. La estatua representa a dos personas bailando vestidas con el traje tradicional.

Estatua de Viana

Una de las estatuas que se pueden ver en Viana do Castelo es la estatua de Viana, en el Jardín de la Marginal. Viana, la reina de los mares, tiene una carabela en una mano y un cetro en la otra.

Estatua de Viana
Estatua de Viana

También porta una corona en forma de castillo y en sus cuatro esquinas hay cuatro bustos que representan las cuatro partes del mundo a las que llegaron los barcos vianeses.

Frente a la estatua de Viana se encuentra el anfiteatro del Jardín de la Marina. En las inmediaciones del parque también se puede visitar un pequeño palco de música.

Estos dos parques, el Jardín de la Marina y el Jardín Público de Viana do Castelo o Jardín de la Marginal, son una zona ideal para pasear en un entorno verde que resulta muy fresquito en verano.

Si llegas al final del jardín, bordeando la marina, llegarás al Puente Eiffel de Viana do Castelo, uno de los símbolos de la ciudad.

Puente Eiffel

Puente Eiffel
Puente Eiffel

Este puente por el que circulan vehículos y trenes atraviesa el río Limia y su diseño es de la casa de Gustave Eiffel. Se inauguró en 1878 y su estructura de hierro es todo un símbolo de la ciudad de Viana do Castelo y de Portugal.

El puente Eiffel une Viana do Castelo con Darque, en la otra orilla, y conduce la Nacional 13 y Línea do Minho de ferrocarril sobre sus pilares.

El puente Eiffel de Viana do Castelo desde la Plaza da Liberdade

Tiene más de medio kilómetro de longitud y es uno de los elementos más reconocibles del paisaje de la ciudad de Viana do Castelo. Se construyó en el lugar en el que antes existía un puente de madera, desaparecido hoy en día.

Museo del Traje

Si te gusta visitar museos, Viana do Castelo cuenta con algunos como el Museo del Traje.

Está situado en la Praça da República, en un edificio que perteneció al Banco de Portugal. Su exposición recorre el patrimonio etnográfico de la ciudad a través de los vestidos, concretamente el tradicional Traje à Vianesa.

Nosotros preferimos aprovechar nuestras visitas para recorrer los alrededores de la ciudad y permanecer al aire libre, pero los museos son buena opción para los días de lluvia. Otra opción es el Museo de Artes Decorativas, en un palacete del siglo XVIII. Tienes más información en este enlace.

Convento de San Francisco do Monte

Convento de San Francisco do Monte en Viana do Castelo
Vistas del convento desde la verja de entrada

Pocas cosas evocan tanto el paso del tiempo como unas ruinas devoradas por la vegetación. Sin duda conocerás el templo de Ta Prohm en Camboya, famoso por las enormes raíces que envuelven los restos de piedra y dan al lugar un halo mágico. En Portugal, mucho más cerquita, sucede algo parecido.

A pocos minutos de Viana do Castelo descansan las ruinas de este convento del siglo XIV. Se accede con relativa facilidad siguiendo un sendero empedrado por el monte, hasta llegar a la puerta de entrada, cerrada a cal y canto con reja y candado.

Desde esa misma puerta es posible observar cómo las enredaderas y las zarzas se han apoderado de lo que un día fue un imponente edificio religioso.

El convento de San Francisco do Monte es uno de esos lugares que evocan paz. La naturaleza ha ganado terreno, pero todavía se puede apreciar lo imponente que era el edificio antaño.

Subida al convento de San Francisco do Monte

La caminata hasta la entrada es sencilla, de unos diez minutos aproximadamente, aunque es fácil desviarse por las bifurcaciones del camino. Recomendamos disfrutar del camino de subida, pues es un paseo muy agradable.

Poco antes de llegar al convento hay un cruceiro, y desde allí podemos echar la vista atrás y disfrutar de una panorámica preciosa de la ciudad.

Para llegar al convento hay que dejar el coche y seguir el camino a pie, pues hay que recorrer el último tramo por el monte.

Justo donde termina la carretera hay bastante aparcamiento, por lo que se puede dejar el coche allí y comenzar a caminar de inmediato. Este es uno de los lugares más pintorescos que ver cerca de Viana do Castelo, y también uno de los menos conocidos. Así que ¿a qué estás esperando?

Playas en Viana do Castelo

Playa con el Fuerte al fondo

Las playas son una de las cosas más increíbles que ver en Viana do Castelo. La ciudad tiene playas urbanas, en las que podemos dar un paseo y tomar algo en una terraza, pero también enormes lenguas de arena al más puro estilo de las playas de Portugal, donde el viento sopla y la vegetación invade las dunas.

✅ Te contamos nuestras favoritas:

  • Praia Norte
  • Praia do Cabedelo
  • Playa fluvial de Darque

Playa Norte

Playa Norte en Viana do Castelo

Al norte de la ciudad se sitúa Praia Norte que, aunque no es de las más extensas ni con más arena, regala estampas fotográficas muy hermosas. Es una playa urbana con una amplia zona peatonal que invita a dar un paseo o practicar deporte junto al mar.

Viana do Castelo playas
Atardecer en Viana do Castelo

Caminando con el mar a nuestra izquierda llegamos al Forte da Areosa o Forte da Vinha, un fuerte en ruinas al que se puede entrar para admirar las vistas desde lo alto de sus muros.

Desde él se veía también la ruta ecuestre del litoral norte de Viana do Castelo, de 14 kilómetros, que discurre por la región y atraviesa varios puntos turísticos interesantes, como molinos, grabados rupestres y acantilados vistosos. A lo lejos se adivina la silueta de un molino de viento.

Camino ecuestre en Viana do Castelo

El área de Praia Norte tiene zona de aparcamiento y servicios como parque infantil o cafeterías. Aquí nosotros aprovechamos para descansar en uno de los cafés y degustar algunas delicias portuguesas, como la baba de camelo, con el atardecer en el horizonte.

Playa do Cabedelo y Playa de Luzia Mar

Las playas al otro lado del río Limia ofrecen un paisaje diferente: extensos arenales delimitados por sistemas dunares ganados por la vegetación.

Por sus características, son lugares frecuentados por los practicantes de deportes como el kitesurf, al igual que sucede con la playa de Cesantes en Redondela.

Es un paisaje espectacular que mejora todavía más con los colores del atardecer y para nosotros la mejor playa de los alrededores de Viana do Castelo.

Nosotros hemos vivido una experiencia muy especial en estas playas, pues aquí sacamos las fotos de nuestra boda (y quedaron preciosas). Y es que la puesta de sol en estos arenales es una de las estampas más espectaculares que ver en Viana do Castelo.

De aquí en adelante, las gigantescas lenguas de arena se van extendiendo durante kilómetros hacia el sur, en una estampa muy característica de la costa portuguesa.

Playa Fluvial de Darque o Nossa Senhora das Areias

Al otro lado del puente Eiffel, en la otra orilla del río Limia y ya en Darque, hay una playa fluvial en la que destaca una pequeña capillita: la capilla de São Lourenço (San Lorenzo).

Aquí había antiguamente un puente de madera, que formaba parte de la Estrada Real. La capilla fue restaurada en 1982, tras años de abandono.

Si te apetece pasear por el entorno natural del río Limia, este es un buen lugar, ya que por aquí pasa la Ecovía del Litoral Norte.

Cuántos días visitar Viana do Castelo

Vistas de la ciudad de Viana do Castelo desde el monte de Santa Luzia

Aunque creemos que se puede hacer una visita de solo un día, también nos parece buena idea dormir en la ciudad para poder visitarla con calma y disfrutar tranquilamente de todos los lugares que ofrece.

Ten en cuenta que todo lo que recomendamos aquí lo hemos visto en visitas distintas a la ciudad, ya que nos queda cerca, por lo que nos parece una opción ideal dedicarle un fin de semana a esta ciudad portuguesa y conocerla más a fondo.

Qué ver en Viana do Castelo en un día

Calle de Viana
Calles de Viana

Es bastante probable que para conocer todo lo que hay que ver en Viana do Castelo necesites un fin de semana. Si solo cuentas con un día, consideramos que lo imperdible de la ciudad es lo siguiente:

  • Santuario de Santa Luzia
  • Funicular de Santa Luzia
  • Barco Gil Eannes
  • Praça da República
  • Catedral de Viana do Castelo
  • Praça da Liberdade

Callejear por las calles cercanas a la Praça da República es muy recomendable, y la zona del puerto también es muy bonita. Después, si te da tiempo puedes disfrutar el atardecer en alguna de las playas de Viana do Castelo, como Praia Norte, y tomar algo por ahí.

Dónde comer en Viana do Castelo: restaurantes recomendados

Restaurante recomendado en Viana do Castelo

Para hacer estas recomendaciones nos hemos basado tanto en nuestra experiencia, como en los consejos de un buen amigo portugués.

A nosotros nos gustó mucho el restaurante O Botequim, saliendo de la ciudad hacia el norte, que tiene especialidades brasileñas y que a Tomás, como brasileño, le pareció riquísimo (y a mí también).

Otro lugar que hemos probado es el ZIP ZIP – Restaurante, en el centro. Tiene platos caseros de tipo portugués, que es lo que pedimos nosotros, aunque también tiene comida internacional como pastas varias y crepes.

Como recomendación adicional, aunque este no lo hemos probado nosotros, Nuestro amigo portugués recomienda Casa Primavera – Taberna Soares. Como no hemos ido personalmente no podemos opinar, pero nuestro amigo suele llevarnos a sitios muy chulos, así que ponemos aquí su recomendación.

En cuanto a los platos tradicionales de la ciudad, los más famosos son el bacalao, con la receta de “bacalhau à Viana” y la Torta de Viana.

✅ Puedes ver también aquí más actividades y excursiones que hacer en el norte de Portugal.

¿Qué te ha parecido nuestra recopilación con todo lo que ver en Viana do Castelo? Si tienes alguna pregunta o quieres alguna recomendación personal, puedes escribirnos o dejarnos un comentario.

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6 comentarios en «Qué ver en Viana do Castelo: rutas, consejos y restaurantes»

  1. Me wncantó Viana do Castelo, la verdad es que es una ciudad muy completa y animada. El monte Santa Lucia con el santuario es una pasada y las vistas son estupendas, merecela pena subir. A lo que no nos dió tiempo fue ir a las playas (no somos muy playeros), peeo por lo que veoson chulísimas,eso si, el agua tiene que estar helada 😉

    Responder
    • Nosotros tampoco somos muy playeros, pero sí nos gustan las playas salvajes y pasear junto al mar. Las playas del sur de Viana do Castelo son así, largas, salvajes, con viento y muchísimo encanto. El agua, claro está, océano Atlántico, así que calentita no está jeje. Un abrazo!

      Responder
  2. Sin duda, creemos que con todo lo que hay que ver en Viana do Castelo es mejor dedicarle dos días. El Convento de San Francisco do Monte me ha encantado, y sin duda la caminata merece totalmente la pena. Y luego sus playas parecen ideales para relajarse después de un día de turismo. Eso sí, conb lo bien que se come en Portugal, si encima recomendáis un sitio debe ser realmente estupendo.

    Responder
    • El convento es uno de los lugares menos conocidos y más bonitos de los alrededores de Viana do Castelo. Y si disfrutáis de la comida portuguesa, ¿qué mejor excusa para la visita?

      Responder
  3. ¡Hola chicos!
    La verdad es que de Viana do Castelo me sonaba solamente el nombre, y mira que tenemos amigos en Barcelos, que creo que no queda muy lejos. Leyendo vuestro post, queda claro que tenemos que hacer una escapadita cuando vayamos a visitarles aunque, eso sí, pensábamos que en un día iba a dar tiempo y ya vemos que no jeje.
    El santuario de Santa Luzia me parece una preciosidad, más aún si tiene un par de miradores con semejantes vistas. Lo del semáforo es una ideaza, pero no sé si me atrevería a subir, que tengo un poco de vértigo e iba a llegar arriba medio mareada después de subir esas escaleras jeje.
    Aunque el santuario sería lo primero que visitásemos, nos apuntamos también a ir al menos a un par de playas (¡aunque solo a mirar! que no somos de aguas frías…) y a callejear por el centro.
    Nos pasamos por el post de Braga. ¡Un saludo!

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    • El santuario de Santa Luzia es, desde luego, un lugar que no debéis perderos. Yo también tengo vértigo y lo pasé un poquito mal en las escaleras de subida al mirador, pero merece la pena con creces. De las playas, os recomendamos las de la zona sur de la ciudad, que son alucinantes. ¡Un saludo!

      Responder

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